Capitulo 6: …¿Dónde estás Jaejoong?
Yunho acababa de llegar a Seúl. La noche estaba completamente presente, y tras recoger su maleta en la cinta salió en busca de un coche de alquiler. Pagó y se marchó de allí en un Audi negro descapotable. Su vida desde la muerte de su padre se había convertido demasiado adinerada, y todo lo contrario a lo que su madre deseaba, él se había dejado arrastrar por el dinero que el Hotel Paraiso generaba. Sí, se había convertido en un maldito adinerado, y eso es lo que intentaba aparentar para sus trabajadores, poder.
Sin embargo, tras esa fachada de niñato ricachón, Yunho continuaba siendo el niño pacifico y tranquilo de hace 15 años. Adoraba la naturaleza, pasear entre los arboles, tumbarse a la sombra de estos y quedarse durmiendo acunado por los ruidos de los animales y la brisa que azotaba los arboles. Le encantaba el lago, aquel en el que Jae y él pasaran horas y horas de pequeños sin parar de reír… en sí, adoraba todo lo que le recordaba a Jae.
Ahora iba de camino a casa de la madre de este, y ciertos nervios lo recorrían por dentro. Hacían 15 años de la ultima vez que le viera, tanto a él como a su madre, y cierto sentimiento de arrepentimiento le carcomía el corazón. Quería ir a la casa de Jaejoong por que estaba seguro de allí había algo que le podría ayudar a encontrarlo, y es que estaba tan seguro de que algo malo le había pasado, que no podía pensar mas allá de ello. Llego a casa de los Kim, y tras aparcar el coche se dispuso a entrar en el jardín de la casa que daba paso al porche de la casa, tocando mas tarde el timbre.
- ¿Quién es? – dijo una mujer detrás de la puerta.
- Soy Yunho señora Kim… ¿puede abrir la puerta? – añadía él desde el otro lado.
- ¿Y como sé que no es usted el otro Yunho que se ha llevado a mi hijo? – dijo la mujer.
- Tome, mire esto… - añadía Yunho pasándole una foto de Jae y él de pequeños que llevaba en la cartera por debajo de la puerta – usted y el padre de Jae hicieron esta foto el día antes de marcharse del hotel… - añadió.
- Si… - dijo la mujer – estabais muy lindos aquel día – dijo la mujer y se escucho como abría la puerta – pasa hijo… estas en tu casa – añadió.
- Gracias – dijo Yunho tras una reverencia y entró en la casa con una leve sonrisa.
- Sientate, voy a por un poco de té caliente – dijo la mujer marchando a la cocina.
En todo aquel rato que la madre de Jae había estado en la cocina, Yunho observo desde el sofá las fotografías de Jae que decoraban cada uno de los portafotos del salón. Jae en todas ellas mostraba la mejor de sus sonrisas, y es que eso es lo que mas le gustaba de él, su dulce sonrisa. En todas ellas, pudo ver lo bien que había crecido Jae. Ahora era un hombre demasiado atractivo a sus ojos, y es que aún recordaba la primera vez, que el detective que había contratado, le llevó a su apartamento las primeras fotos de Jaejoong después de 15 años.
- ¿Es un chico lindo verdad? – dijo la madre de Jae al verlo ensimismado mirando una de las fotos de la mesa del salón.
- Demasiado… - dijo Yunho con una sonrisa de melancolía.
- ¿Puedo preguntarte algo hijo? – añadió la mujer, que vio como Yunho aceptaba con la cabeza - ¿te gusta mi hijo? – dijo ella.
- Esto… - Yunho se quedó pasmado ante la pregunta – si, aunque mas que gustarme señora Kim… - hizo una pausa y la agarro de las manos – le quise siempre y aun sigo haciéndolo – suspiró – eramos muy pequeños cuando nos conocimos, pero Jae se hizo un hueco en mi corazón y no lo pude sacar de él durante estos 15 años – añadió.
- ¿Y si le quieres tanto, por que no has venido antes? – dijo la mujer haciendo que Yunho bajara la cabeza.
- El día que mi padre falleció, minutos antes él me hizo llamar a su habitación – dijo el dando después un sorbo a su té – él deseaba que me hiciera cargo del trabajo y que cuidara a mi madre – añadió – pero yo ya tenia planes…
- Venirte a Seúl… - dijo la mujer - ¿verdad?
- Si – sonrió – deseaba venir aquí, y comenzar de nuevo mi vida junto a Jae – dijo el suspirando – pero mi padre, al saberlo, se puso echo una furia… y tuvimos una fuerte discusión – añadió – me mandó salir de la habitación y después de ello murió…
- Ya veo… - suspiro la madre de Jae – ahora te entiendo… - dijo ella cogiéndole de las manos – entonces, ¿qué te llevo a llamarme?
- Mi madre – dijo sonriente – ella siempre quiso lo mejor para mi, y al verme triste me dijo que debía vivir mi vida al máximo como merecía – suspiró – y gracias a ella estoy aquí… - dijo él.
- Ya veo… tu madre siempre fue una persona muy buena – dijo ella – en fin… - dijo la mujer y de repente se puso a llorar – yo tengo la culpa de que Jae desapareciera Yunho … solo la tengo yo… -añadió.
- ¿Por qué dice esa barbaridad? – dijo el abrazándola – escúcheme… cuéntemelo todo… así podré ayudar a buscarle mas detalladamente – suspiró.
- Yo fui la que llamó a tu despacho – dijo ella – y entonces me cogiste… - añadió haciendo que Yunho se quedara atónito por lo que ella decía – te dije que Jae estaba triste, y que si en verdad sentías algo por el… que vinieras a verle – suspiró ella – tu me dijiste que no me preocupara… y días mas tarde, un chico, igual que tu… apareció en su trabajo…
- ¿Igual que yo? – dijo Yunho dándose cuenta de lo que pasaba y la rabia se apoderó de el – dígame, ¿sabe algo mas de ese hombre? – añadió el.
- Tan solo se que eras tu, y que conduce un coche rojo… - dijo la mujer – siento no poder decirte algo mas…
- Tranquila – añadió Yunho - ¿me puede indicar donde está la habitación de Jae, por favor? – le preguntó él.
- Es la primera a la izquierda subiendo las escaleras – añadió ella viendo como poco después, el se levantaba.
- Quédese aquí, voy a ver si encuentro algo que me pueda dar una pista – suspiraba la mujer.
- Está bien… - dijo la mujer que se quedó en el salón mientras Yunho subía las escaleras hacia la habitación de Jaejoong.
Yunho tenía el pomo de la puerta de la habitación en su mano, y no se atrevía a abrirla. Se sentía agobiado y avergonzado. Para él, adentrarse en los secretos de Jae, era como si irrumpiera en su vida, y aunque eso no le gustaba nada, sabía que tenía que hacerlo.
Giró el pomo, y abrió con cuidado la puerta. Era la primera vez que veía la habitación de Jae, y para ser sinceros, no se había imaginado absolutamente nada de lo que sus ojos estaban mirando. La pared tenía un tono verde, y todos los muebles de color oscuro le daban a esta cierto ambiente señorial. Estaba inmensamente limpio, e incluso olía a incienso de lavanda la flor que Jae adoraba. Sonrió al saber que aún recordaba esos pequeños detalles, y fue directo a su cama, donde se sentó.
Se quedó en silencio por unos segundos, observando todo lo que decoraba la habitación y giró su mirada hacia la mesita de noche, donde comenzó a buscar algo que le hiciera saber donde podría estar, pero no encontró nada. Metió la mano bajo la almohada, y cuando se acercó pudo notar el aroma del perfume de Jae, despertando sus sentidos. Movió un poco su cabeza liberándose asi de los pensamientos, y metio las manos bajo el colchón, encontrando algo que para nada había pensado en encontrar, el diario de Jae.
- “Queda totalmente prohibido leer a personas ajenas a mi vida privada…” – decía en la tapa, cosa que le causó risa - Bueno, y ahora qué hago… ¿soy ajeno a tu vida privada? – dijo Yunho y cuando levantó la cabeza sus ojos fueron a parar a un cuadro que Jae tenia colgado en la pared – “Estaremos siempre juntos…” – decía la inscripción, y al lado de la flor que lo adornaba, ponía el nombre de Yunho y de Jae - ¿Todavía guardas esas cosas? – dijo sonriente, y se dio cuenta de que la vida privada de Jae era en parte la suya, y se dispuso a abrir el diario.
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Día 27 de Abril
22:00 horas – Seúl
Hoy he tenido un día realmente cansado. Me han ascendido en el trabajo, y la verdad, es que ahora tengo aún mas responsabilidad. No sé en qué estaría pensando mi jefe cuando se le ocurrió la idea, pero ahora, voy a tener mucho menos tiempo para hacer lo que me gusta… escribir.
Estaba deseando llegar a casa, y ponerme de nuevo con mi novela… pero no he podido, estoy tan cansado que se me cierran los ojos. Creo que serán las únicas palabras que escriba hoy… mañana adelantaré un poco mas que todos los días.
No sé por qué, pero siento que será un buen día.
En fin, hasta mañana. JaeJoong
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- A ver – decía Yunho mirando el resto de hojas del diario…
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Dia 28 de Abril
14:00 de la tarde – Seúl
Ojalá pudieras estar aquí…
Ahora mismo no sé qué hacer. Estoy cansado de que todo me recuerde a ti, de que hasta la comida de mi madre me recuerde a lo mucho que te gustaba… de cerrar mis ojos e imaginarme como eres, estoy cansado… pero no pierdo la esperanza de poder verte alguna vez Yunho… es mas, es mi sueño.
Me encantaría tenerte delante de mi, aunque solo fuera un minuto… por que entonces podría decirte lo que siento, lo que mi corazón grita día a día… “Yunho te quiero”. No puedo evitarlo, te quiero… y ojalá pudieras saberlo.
Hoy ha sido un día maravilloso y por culpa del cansancio que mi corazón siente, ahora he dañado a mi madre… soy un imbécil, un idiota por esperar a que mi sueño se cumpla algún día.
En fin, espero no llegar a viejo sin cumplirlo.
Siempre te querré Yunho, aunque no quieras saber nada de mi.
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- ¿Cómo no querría saber de ti? – dijo Yunho mirando el diario y rozando las palabras de Jae con sus dedos – yo tampoco he podido dejar de quererte idiota… - dijo sonriendo.
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Día 28 de Abril
21:00 de la noche – Seúl
¡¡MI SUEÑO SE HIZO REALIDAD!! ¡¡DIOS MIO!!¿Acaso estuviste leyendo a escondidas?
Dios mio… que atractivo que es, que dulce…
Ahora mismo tengo mi corazón a mil por hora… como besa… “$%”amp;·%/$(·”·$”$%
No sé si podré dormir esta noche, no puedo ni pensar con claridad…
Yunho… me has hecho el hombre mas feliz del mundo…
En fin, tengo que preparar mi ropa para mañana… me dijo que pasaría a por mi a las 11 asi que tengo que descansar…
¡¡¡DIOS MIO!!! No creo que pueda…
Bueno… buenas noches…
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- Maldito hijo de puta… - decía Yunho mientras leía las palabras emocionadas de Jae – sabía que eras una rata rastrera… pero no imaginaba que fueras a serlo tanto – dijo cogiendo su teléfono móvil y marcando el numero de Yuno.
- ¿Quién es? – contestaba Yuno en el otro lado de la línea - ¿Quién llama a estas horas? – añadió.
- Hola primo – dijo Yunho con voz serena, no quería que supiera que sabía lo que había hecho, quería cogerlo desprevenido - ¿no estas de fiesta? – añadió.
- ¿Yunho?¿Qué haces llamando a estas horas? – dijo él - ¿No estas en el trabajo? – pregunto curioso.
- No, ahora mismo no… estoy en mi apartamento – dijo sonriendo - ¿tu que haces? – pregunto.
- Pues… - dijo mirando a su alrededor, estaba delante de la cabaña donde estaba Jae y él estaba en su interior – me pillaste en el coche, estaba a punto de arrancar – dijo sonriente y excusándose - ¿por qué lo preguntas? – dijo curioso.
- Pues por que mañana mismo tengo que ir a Seul por unos asuntos… - continuo diciendo – y te necesito como guía – sonrió – sabes que me pierdo mucho en las ciudades grandes… - añadió.
- ¿A Seul? – pregunto preocupado Yuno - ¿Y se puede saber qué vas a hacer tú en Seul? – añadió.
- Bueno, voy a visitar a un buen amigo… - dijo feliz – hace casi 15 años que no nos vemos… y estoy impaciente por hacerle una visita ahora que el Hotel está tranquilo – añadió.
- Va…vaya… - dijo nervioso su primo, cosa que le hizo sonreír a Yunho – bi…bien… ¿a que hora llegas? – añadió.
- Pues cojo dentro de una hora el avión, así que en pocas horas estaré allí… - dijo sonriente.
- ¡¿Tan pronto?! – añadió Yuno.
- Si, ¿no puedes ir a recogerme? – preguntó indagando.
- Es que ahora me pillaste algo lejos del aeropuerto – dijo suspirando.
- ¿Tan lejos estas? – dijo Yunho riendo – preferiría que dijeras que no quieres verme la cara…
- No, no es eso – añadió – es que estoy con alguien… - dijo algo indeciso – y bueno, está esperándome… - dijo mirando la cabaña.
- Vaya… si que has sido rápido ¿tan desesperado andabas? – dijo Yunho intentando sonar borde – en fin, no pasa nada… - añadió – y dile de mi parte a esa persona que te acompaña, que no se deje llevar por las apariencias… - dijo y colgó el teléfono.
Yunho no pudo evitar sonreír al imaginar la cara de Yuno tras escuchar esas palabras, pero lo que él no imaginaba es que su primo fuera a hacer algo que ni se imaginaba. Estaba dispuesto ha tomarse la libertad de hacer lo que fuera por que Yunho le diera todo lo que es suyo, aunque eso supusiera dañar a Jaejoong tanto como fuera posible.
ahora si Yunho ya sabe quien tiene a su Jae y lo q este siente x él, así q espero pueda atar cabos y lo encuentre pronto!!!... q pena q JJ no alcanzara a escribir después d la propuesta q le hizo así describiría el lugar donde estuvieron y podría encontrarlo mas rápido :/ ...
ResponderEliminarComo q estaba en su interior???
ResponderEliminarse lo violo??!!!