sábado, 29 de septiembre de 2012

Haru Haru - CAPITULO 11


Capitulo 11

Después de meses compartiendo mis días junto a ti en este mundo… mi corazón había comenzado a latir de nuevo con ese amor que llenaba mi alma y mis días a tu lado.
Sabía que algún día tendría que volver al lugar de donde pertenezco… el cielo… Tenía el presentimiento de que no tardaría mucho en llegar aquel día… y los nervios de desaparecer en el momento menos esperado por los dos… crecían a cada día que Dios nos daba para continuar juntos…
Tenía miedo a dejarte… miedo a abandonarte en manos del mundo…ese mundo que te había llevado a tal extremo…al extremo de querer morir…de querer dejarlo todo por nada…

…………………………………………………………………

¿Cómo puedo explicar lo que siento por ti cada vez que mi cuerpo se encuentra entre tus brazos? …. Es un misterio del mundo entender por que mi corazón late aún mas fuerte cada vez que me besas…o cada día que despierto y veo tu mirada clavada en mi… Explicar que después de todo… también te necesito, que mi mundo y mi día a día es pasarlo junto a ti… hacer que sonrías… hacerte feliz cada día un poco mas… lograr que todo en ti vuelva a ser normal… hacer que tu vida vuelva a valer la pena… todo ello, y un poco mas era mi deber como tu ángel guardián… pero para nuestra suerte, no solo acabe siento tu ángel… sino que mi alma se acabo convirtiendo en el amor de tu vida… y tu, en el amor que nunca había tenido.

El verano había llegado… el sol brillaba en aquel maravilloso cielo azul. Yo asomado en aquel balcón de tu casa… y tú arreglando aquellas rosas que tanto sabias que amaba de tu jardín. Ver como hacías todo aquello por hacerme feliz, por que hacerlo, te hacia feliz a ti… me emocionaba demasiado… hasta el punto de no poder evitar que las lagrimas salieran.

Te amaba tanto… - Yunho!!! – grite desde allí – Te amo mas que a nada en mi vida!! – grité para que escucharas. Tú te giraste hasta donde estaba yo… y sonreíste, guiñando mas tarde un ojo… haciendo que me ruborizara un poco.

Tras aquello, fui directo a la cocina a hacer una limonada de refresco para el calor. Estaba exprimiendo aquellos limones cuando sentí tus brazos rodear mi cintura – Un día de estos me matarás de un susto… - dije y giré para ver la sonrisa que estaba dibujada en tu cara - … toma mi amor… - te dije sirviendo un vaso de limonada para que te refrescaras.
- Ahora mismo estoy deseando otra cosa…. – me dijiste haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo – pero no te negaré la limonada… - me diste un beso en los labios y te la bebiste poco a poco hasta acabar con ella.
- ¿Quieres un poquito más…? 
- No… ahora te deseo a ti… - me dijiste acercando nuestros cuerpos un poco mas - …tan solo a ti… - dijiste besando mi cuello y haciendo que comenzara a temblar.

Me alzaste en brazos… haciendo que rodeara tu cuerpo con mis piernas, y tu acabaste empotrando mi cuerpo contra aquella pared que tantas veces había sido testigo de nuestras noches de pasión juntos. 

Tu cuerpo no tardo tiempo en reaccionar al roce de mis nalgas… y yo jadeaba por sentir como te excitabas con solo desear hacerme tuyo en aquel momento. Entre besos y caricias, hiciste deslizar mis pantalones… y poco después, sonaba la cremallera de tu pantalón… haciendo presente que el momento estaba por llegar. 

No tardaste nada en invadir con tu miembro mi cuerpo… Sentirte unido a mí… era tan placentero y  excitante que no podía parar de jadear… y desear que no se acabara nunca. Tu cuerpo se movía acompasado con el vaivén que hacían mis caderas. Poco a poco, tu fuerza y la tensión de tu cuerpo se hacían presentes mientras empotrabas mi cuerpo contra aquella pared del salón… 

Los gemidos… nuestra respiración… el calor… todo estaba envolviendo nuestros cuerpos en aquel momento… aquel momento que acabo cuando liberaste mi cuerpo para tumbarme en aquel sofá del salón y atrapar mi miembro con tus labios, poco después de que tú te vinieras encima mía… y que yo me fuera en el interior de tu boca sin poder evitarlo.

- Yunho… - atiné a decir respirando lo mas normal posible.
- Dime…Boo… - contestaste tumbado sobre mi pecho.
- Recuerdas… aquello que me dijiste la primera vez que nos vimos… - te pregunte.
- Si… que estaría siempre contigo… ¿Por qué lo dices? – me preguntaste con la respiración acelerada.
- Tan solo… - dije - …prométeme, que pase lo que pase… no olvidarás que estaré junto a ti… - suspire - …aunque no me veas contigo…
- Boo… ¿a que viene eso? – me miraste fijamente desconcertado – Tu estarás siempre con migo… nada ni nadie hará que te marches de mi lado… - dijiste abrazando mi cuerpo.
- Lo se… - te conteste para tranquilizar tu mente.
- Entonces no vuelvas a decirlo… - me dijiste besando tras ello mis labios.

Sabía que todo acabaría pronto. Tan solo… desaparecería en llegar de nuevo el invierno… en llegar el segundo aniversario de  mi muerte… y para ello, solo faltaban 6 meses exactos… 6 meses en los que no podría decirte nada… 6 meses en los que nuestro amor crecería aun mas, pero en el que el tiempo disminuiría el tiempo de disfrute… tiempo que para mi era una vida entera… 

4 comentarios:

  1. waaaaaa quieroo contiiiiii TT----TT waeeee???? porq JJ se tiene q iir! pense q se qedaria para siempreeee(?) ;---; esta muii boniitooooo tu ficoooo boo~

    LOVE YA~

    ResponderEliminar
  2. OMG esta genial!! super adictivo y me encanta como escribes, gracias!! :)

    ResponderEliminar
  3. tienen el tiempo contado para permanecer juntos T.T

    ResponderEliminar