Capitulo 8
No sentirse solo nunca mas... el sueño deseado que por fin se cumplió... que se cumplió gracias a ti... gracias al amor que tu me das... gracias a como me siento a tu lado... y a mi forma de ser cuando estoy junto a ti...
Sentirte cerca... es un nuevo mundo... sentirte lejos, es surtirse vacío...
Tan solo te necesito conmigo... ¿acaso me volví loco por enamorarme de ti en este momento? Tu, mi ángel guardián... y yo, un humano mas...
- Boo… ¿Recuerdas algo de aquella noche?
- ¿Cuál de todas?
- ¿Cómo que cual de todas? … aquel día que tu y yo…
- Uhmmm… ahora mismo no se a cual te refieres de todos…
- ¡¡¿Cómo que no sabes a cual me refiero?!!
- Ay perdona… pero no lo recuerdo…
- Ainss… y yo que creía que tenias memoria para las cosas importantes…
- Pues ya ves que a veces me falla…
- No si ya me doy cuenta…
- Tan solo es que tengo la cabeza en otro lugar…
- ¿En cual dime?
- En nuestro futuro…
- ¿Quieres que te lo recuerde o no…?
- Oh claro! Revivir nuestros recuerdos, es siempre fantástico…
………………………………………………………….
Hacia ya unos 3 días desde que Boo y yo nos habíamos encontrado en aquel maravilloso y tan extraño sueño. Era de noche, y como tenia como habito hacer, había cogido una de las mantas de mi cama y me había ido al jardín a mirar las estrellas.Sí, amaba mirar al cielo… y desde que supe que él existía, aun lo contemplaba con más curiosidad - ¿Me sientes verdad? – pregunte mirando a una de las estrellas que mas brillaban en el firmamento… y es que para mi, aquella estrella, reflejaba mi Boo… que nunca me abandonaba de noche… y que siempre velaba por mi - ¿Boo por que no puedo verte aun? – Preguntaba mentalmente hacia mi mismo - …ahora es cuando mas necesitaría que estuvieras aquí… – dije casi como un suspiro y cerré mis ojos.
Se sentía tan bien… A decir verdad era invierno… y si pasaba mucho tiempo allí tirado, podría pillar una pulmonía, así que decidí que era mejor marchar hacia dentro de casa antes de que pudiera enfermar… Levante del suelo… y recogí aquella manta como pude… y fui camino hacia casa.
- ¿Dónde vas? – esa era la voz de Boo e inevitablemente gire mi cabeza hacia donde le escuche hablar – Ahora que vengo… te vas… - me dijo con ojos fijos y brillantes.
- Tan solo me marchaba a casa… - le sonreí - …hace demasiado frio aquí a fuera… ¿no crees?
- Si… - dijo acercándose a mi - …tienes mucha razón… - me dio un beso en los labios y se marcho hacia mi casa.
El sabia de sobra que le seguiría hasta donde el quisiera con tan solo de que me mostrara su maravillosa sonrisa por el resto de mi vida. Así que no me lo pensé dos veces y le seguí. Entré por la puerta y Boo había desaparecido completamente… - ¿Mi imaginación me habrá gastado una mala pasada de nuevo? – me pregunte mientras dejaba la manta en aquel suelo y me ponía a buscar a Boo por todos los lugares de la casa.
Subí hacia la última planta ya que lo único que me faltaba por revisar era mi habitación y el cuarto de baño de esta… pero tampoco estaba ahí.
- Yunho… - escuche que me llamaba y salí corriendo al pasillo.
- ¿Dónde estabas? – pregunte ya que estaba en la ultima planta con un delantal de cocina puesto.
- ¿Yo? Estaba en la cocina… ¿Por qué lo preguntas? – me dijo de forma curiosa.
- Por que pase por ahí y no te vi… - dije algo asombrado.
- Ayns… ¿aun no has descubierto que únicamente puedes verme cuando tu mente deja de concentrarse en mi? – me dijo mientras se iba hacia la cocina.
Me dejó perplejo y baje corriendo las escaleras… y llegue hasta la cocina. Tal como lo había dicho él, intente en no pensar en que estaría allí, y me pare a pensar en que hacerme de cena… o en que podía hacer de cenar… ya que últimamente vivía a base de galletas. Cuando atravesé las puertas de ella, pude verlo… tan radiante como el primer día… tan angelical como solo el sabia ser… tan atractivo, dulce, y perfecto que me daba incluso miedo acercarme a tocarlo.
- ¿Te gusta el estofado? – me pregunto el mientras soplaba algo de caldo que había en el cucharon con el que cocinaba
- Ajam… si, me encanta… - le sonreí y de pronto vino hacia a mí, con aquel cucharon repleto de algo de caldo.
- Prueba… - me sonrió acercándolo a mi boca - … dime que te parece – añadió poniendo ojitos.
- ¡¡Esta buenísimo!! – le conteste con una gran sonrisa. Hacia tanto que no había probado una comida así… que hasta mi estomago había echo una fiesta por poder tenerlo en su interior.
- ¿De verdad? – se sonrojo un poco y sonrió - …Entonces te serviré un poco – me dijo abriendo uno de los armarios de la cocina, y sacando un plato… - …espero que lo disfrutes… -me dijo poniendo el plato justo frente a mi en la mesa.
- ¿Cómo…? – dije preguntando con curiosidad mientras veía el plato de estofado que había puesto frente a min.
- ¿Preguntas el como pude hacer la comida…? – me miro sonriente.
- Ajam… - le pregunte con cara de no saber nada.
- Bueno… - me enseño sus manos mientras sonreía - …mis manos… ellas pueden hacer cosas maravillosas – me dijo mientras guiñaba un ojo.
- Vaya… eso me gustara comprobarlo – dije yo instintivamente mientras comía un poco.
Recuerdo aun tu cara de bloqueo cuando te dije aquello… ¿Quizá no lo esperabas verdad? La verdad, es que en ese momento, las cosas fluían en mí como si nada. No tenia miedo de decirte lo que pensaba o lo que deseaba… así que no me prohibía nada.
- Boo… - dije levantándome de la mesa mientras él estaba de espaldas arreglando algo de fruta - …yo… - suspire y fui silenciado por un dedo de él.
- No lo digas Yunho… - me miro fijamente a los ojos - …yo no… - suspiro y al segundo me estaba besando.
Justo después de que le notara besando mis labios… sus brazos habían rodeado mi cuello, y yo, le acorralaba entre la encimera y mi cuerpo, disfrutando de aquel beso que había estado deseando tanto que ya me estaba volviendo loco por no sentirlo.
- Yunho… lo siento… yo… - me dijo sonrojado apoyando su frente en mi pecho para que yo no le viera.
- Oye… no te escondas… - le dije cogiendo su cara con mis manos - … no tienes por que hacerlo… - le sonreí y le di un beso - …no escondas lo que sientes… - le sonreí - …no, si la razón es que eres mi ángel…
- Yo… - dijo y se echó a llorar - … Yunho yo… - y ahí le silencié de nuevo con otro beso.
- Shhh… no digas nada… tan solo quedare aquí conmigo…





se besaron!!! que lindoooo asi q el secreto para q lo vea es q no piense tanto en el , que pasara cuando yunnie sepa que su angel es a quien atropello hace mas de un año?!
ResponderEliminarahora x fin puede verlo n.n
ResponderEliminarq alegría!!!!!