lunes, 17 de septiembre de 2012

OneShot - Lujuria...y otras cosas (PARTE 1)


ONESHOT
PARTE 1
Lujuria… y un poco de todo

Mi nombre es Jaejoong y no sé a penas como comenzar a contaros mi historia. La verdad es que no me es muy fácil comenzar a recordar todo aquello, pero vale la pena recordarla, al menos por el final. Puedo deciros que no he tenido la vida que soñé cuando era pequeño, es mas, mi vida hasta hace unos meses fue una completa mierda… y para seros sincero, no se la deseo a nadie. Vivir esclavizado no es digno de nadie… vivir controlado por las manos de una persona que no eres tu, no es para nada un “sueño”… pero gracias a ese sueño, nunca dejé de soñar y la esperanza de encontrar la luz en este lugar de oscuridad, me hizo fuerte.

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La noche había cubierto las calles, y como todas las noches, Jaejoong estaba desnudo y atado a aquella cama, en aquella habitación sin luz. Desde hacía años, había vivido bajo las órdenes y deseos de un hombre del cual no sabía nada. Tan solo reconocía de él sus gemidos roncos, su tacto rudo y frio, y la poca compasión que tenía… ya que noche tras noche, tomaba su cuerpo sin más… sin ningún gesto que le indicara que le importaba, y sin apenas dejar que él lo disfrutara. Era simplemente un objeto… del cual tomar lo que uno quería y apartar a un lado para próximos divertimentos. Eso era Jaejoong, un simple muñeco en vida… 

Todas las noches, aquel hombre entraba… y sin mediar palabra, se desabrochaba el cinturón… y lo tomaba por completo sin ningún preparatorio y demás. Jaejoong simplemente aprendió después de tanto tiempo, que la resistencia le provocaba un dolor insoportable, así que simplemente seguía las ordenes como si nada. Sabía de sobra que sus gritos no se escucharían por más que quisiera lograrlo, así que se resignaba a luchar por salir de aquel lugar.

Su cuerpo magullado, adolorido y atormentado descansaba una vez que aquel hombre cerraba el pestillo de aquel zulo en el que se encontraba. Se podía decir que en aquel momento, su mente… su cuerpo y su corazón “descansaban”… estaba cansado y deseaba poder escapar de aquel lugar, es más, no podía dejar de llorar cuando recordaba día tras día como comenzó todo este tormento.

Tenía 8 años cuando sus padres murieron en aquel incendio, y entonces, todo el calvario comenzó. Fue de casa en casa, y nadie quería acogerlo. Por aquel entonces, era un niño reservado… con grabes problemas de identidad y falta de lenguaje. El trauma por el incendio le causo estragos en su personalidad… y cuando creía que todo se había arreglado, y había encontrado a la familia perfecta, todo se convirtió en oscuridad.

La familia Jung aparentaba ser una de las mas respetadas de todo Seúl. La señora Jung era dulce, y cuando llegó a aquella mansión todo fueron cuidados y mimos para Jaejoong… YunHo, el hijo único de la familia, le había adoptado como si fuera su hermano y aquello le había agradado… Él y Jaejoong se llevaban a las mil maravillas, y se podía decir que por fin Jae, había encontrado su sitio en el mundo… pero cuando creyó que todo estaba bien, el señor Jung llegó de nuevo a la mansión, y con él, trajo el mayor de los dolores al pequeño.

Jaejoong podía recordar la primera mirada que recibió de él. Pudo notar como sonreía de una forma extraña, provocando que la piel se erizara. Pocas noches después, y bien entrada la noche, Jae pudo escuchar como el señor Jung entraba en su habitación… y poco después, se desabrochaba el pantalón. Aquella noche, fue la primera en la que Jae fue violado por él… y después de que el corriera a los brazos de YunHo a pedirle ayuda, todo se había convertido en lo que es ahora. El señor Jung lo tachó de mentiroso y embustero, y después de aquellas acusaciones mintió a su propia familia y en vez de dejarlo de nuevo en asuntos sociales con una excusa… lo llevó a la cabaña del jardín, y lo metió en el zulo para el compost que tenían debajo de ella. 

Desde entonces había vivido allí… sin luz, con apenas un poco de agua y pan para sobrevivir, y siendo violado noche tras noche… hasta que por fin, después de tantos ruegos…lágrimas, y gritos fallidos, el cielo quiso ayudarlo.

26. Enero.2011 – Casa de los Jung – Seúl

- Felicidades – dijo una voz en su cabeza… 

Aún podía recordar como fue su ultimo cumpleaños. Rodeado de amigos, junto a YunHo y la señora Jung… todo repleto de globos y regalos. Su noveno cumpleaños fue quizá el mejor cumpleaños que había celebrado en toda su vida, y el último… ya que en estos 18 años, no había podido celebrarlo. El señor Jung tenía por costumbre ser mas rudo y frio este día… 

En aquel zulo, esperaba a escuchar el sonido del cinturón al desabrocharse… pero las horas pasaban y aquello no ocurría. Debido a que se había pasado 18 años en la oscuridad, sus ojos no veían nada, así que su sentido del oído se había intensificado. Se movió sobre aquella cama, y escuchó las cadenas de los grilletes moverse… 

- ¿Acaso le habrá pasado algo? – pensó para sí mismo.

Aquello fue sin duda el mejor regalo que le podían haber hecho. La noche pasó sin mas. El señor Jung no apareció y Jaejoong pudo descansar durante toda la noche. Apenas se dio cuenta de que se había quedado dormido y pegó un brinco sobre la cama. Estar allí solo, y sin nadie a su alrededor le ponía nervioso. Al menos, aquellas noches en la que el señor Jung le visitaba, se sentía acompañado… de alguna manera, pero ese día le habían “abandonado” o al menos eso creía él.

Las horas pasaron y pasaron, y en su cabeza comenzaron a aparecer las típicas preguntas que comienzan a aparecer cuando crees que nadie podrá encontrarte. Estaba angustiado y por una vez en todos estos años, se decidió a gritar.

- ¡¿Hay alguien ahí?! – gritó con todas sus fuerzas - ¡¡¿Alguien me escucha?!! – continuó - ¡¡Por favor, estoy aquí encerrado…!! – añadió.

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Yunho acababa de llegar del trabajo, hoy era uno de esos días en los que su padre se había ido de viaje, y en la casa, por fin se respiraba esa tranquilidad que todos habían necesitado durante tantos meses. Su padre estaría fuera de casa durante 2 meses, y aquello le reconfortaba.

Desde el día en que su padre y Jaejoong tuvieron aquel enfrentamiento,  él y su padre no se habían llevado nada bien. Yunho por aquel entonces era un crío y trataba a Jae como si fuera su hermano… pero detrás de ese sentimiento, se escondía uno aún mayor… amor.
Se podría decir que a los 9 años se topo con su primer amor en su propia casa, y aquello, le confundió pero le hizo sentir mejor que nunca. Su madre siempre le había dado lo mejor… pero nunca había conseguido regalarle un hermano, y cuando descubrió a Jaejoong… todo se convirtió en felicidad.

Aún recordaba aquellos ojos negros… grandes e iluminados de Jaejoong. Aquella sonrisa y las tardes que habían pasado en el jardín mirando las nubes en el cielo, y aquello le recordó que Jaejoong amaba la naturaleza. Algo le dijo que era un día importante, y cuando tomó su móvil en la mano, se dio cuenta del día.

- 26 de Enero… - dijo leyendo en voz alta - …hoy es su cumpleaños… - añadió en voz baja.

Salió al jardín y se tumbó en la hierva mirando al cielo…  y cuando relajó todos sus sentidos, pudo escuchar a modo de susurro a alguien pedir auxilio. En aquel momento abrió los ojos e intentó escuchar de nuevo, pero no pasó nada… pero en el momento en que volvió a cerrarlos, volvió a escuchar aquella voz.

Desconcertado, se giró hacia donde provenían aquellos “gritos” y vio que era la cabaña del jardín. Aquella en la que su padre arreglaba los bonsáis que tanto le encantaban. El instinto cotilla salió de su interior, y levantándose del suelo, se encaminó hacia allí. Su padre le había prohibido desde bien pequeño acercarse al lugar, pero en aquel momento nadie se iba a enterar… así que continuó andando hasta que abrió la puerta…y tan solo se topo con el silencio.

Encendió las luces y cuando vio que nada ocurría las apagó… pero fue al salir de nuevo por la puerta, cuando volvió a escuchar aquellos gritos… pero ahora, aun más cerca. Comenzó a buscar de donde provenían y acabó encontrando una puerta en el suelo, la cual estaba cerrada con un candado. Cogió una de las mazas que su padre tenía colgadas en la pared y empezó a golpear el candado al fin de romperlo. Sabía que su padre le mataría por fisgonear donde no le incumbía… pero en aquel momento, alguien necesitaba su ayuda, y le daba lo mismo.

Minutos después, golpe tras golpe consiguió romper aquel candado… quedándose de piedra al descubrir que un muchacho, de su edad más o menos, yacía desnudo en una cama, amordazado con unos grilletes a esta.

- ¿Quién hay ahí? – dijo Jaejoong al notar que alguien le miraba - ¿Señor Jung….es usted? – preguntó Jaejoong haciendo que Yunho cayera de golpe al suelo ante aquella pregunta.
- ¿Quién…. – intentó preguntarle al joven - ¿Quién eres tu….? – añadió.
- No eres el señor Jung ¿verdad? – suspiró - …él nunca contestó mis preguntas… - añadió - …soy Jaejoong… ¿tu como te llamas? – pregunto.
- Jae…. ¿Jaejoong? – dijo asustado Yunho. No podía creerse que Jae hubiera estado en su casa durante tanto tiempo, y aún menos que su padre lo supiera.
- Si… soy yo – añadió el joven con la voz algo temblorosa - ¿Me conoces? – preguntó.
- ¿Cómo no iba a conocer a mi hermano…? – dijo YunHo levantándose del suelo.
- ¿Hermano…? – se preguntó Jae - ¿YunHo? – dijo de nuevo al reaccionar - ¿Eres tu?
- Si… - dijo susurrando este mientras se acercaba a Jae - ¿Qué… que haces aquí abajo?
- Tu padre… - susurro él - …tu padre me trajo aquí el día que quiso llevarme a asuntos sociales… ¿lo recuerdas? – añadió.
- No puede ser… - dijo Yunho desconcertado.
- Lo es… tu padre me ha mantenido vivo hasta entonces… y… - suspiró Jae intentando encontrar las palabras exactas - …todas las noches venía a visitarme y… 
- No me digas para qué…por favor… - dijo YunHo dándose cuenta de la sangre de las sábanas de la cama.
- Esta bien… - sonrió levemente Jaejoong.
- Voy a sacarte de aquí – añadió Yunho intentando buscar algo para romper los grilletes.

Después de encontrar algo para romper las cadenas, comenzó a golpear los grilletes con el fin de que pudiera romperlos, pero no podía hacerlo, estaban demasiado duros y por mucho que hiciera fuerza, estos no se rompían. Maldijo a su padre en silencio y después se sentó en el suelo.

- No puedes romperlos… ¿verdad? – preguntó Jae.
- No… están demasiado duros – dijo YunHo cansado por el esfuerzo – maldita sea… - añadió.
- No te preocupes… - sonrió dulcemente - …puedes acercarte…? – le preguntó.
- ¿Acercarme? – preguntó YunHo.
- Mis ojos no pueden verte… pasé demasiado tiempo sin luz… - suspiró Jae - …quiero saber cómo eres… hace mucho que no nos vemos… - añadió.
- Está bien… - susurro YunHo y después de aquello se acercó a la cama donde se encontraba Jae y este comenzó a tocar su cara.

Jae puso sus manos en la cara de YunHo y aquello le hizo temblar. Hacía mucho que ambos no se veían, y el hombre que ahora estaba acariciando con sus manos, para nada era el niño con el que jugaba en el jardín. Se había convertido en un hombre… y aquello le hizo sonreír. YunHo se había convertido en su salvador… pero, ¿traería aquello consecuencias?. No quería que Yuno sufriera por su culpa, y aquello le hizo parar en seco y bajar las manos.

- Deberías dejarme aquí y hacer que no me has visto… - añadió Jae bajando su cabeza.
- ¿Qué has dicho?
- Lo que has escuchado… déjame a mi y haz que no sabes nada de mi – continuó – tu padre te matará si sabe que me has encontrado – añadió.
- ¿Estas loco? – preguntó YunHo – No pienso dejarte nunca más – dijo este y comenzó a atizar con fuerza las cadenas de los grilletes.

En aquel momento, el odio hacia su padre, le había dado la fuerza necesaria para romper aquellas cadenas, y es que el simple hecho de pensar que su padre se había tomado la libertad de tener un esclavo sexual, y que este haya sido Jaejoong… le hacía vomitar. Los grilletes saltaron por los aires al romperse… y YunHo cayó al suelo por culpa de la fuerza.

- ¿YunHo? 
- Dime…
- …estoy libre? – añadió Jae.
- …si… lo conseguí… 
- ¿Ahora que haremos?
- Tan solo huye conmigo… 
- ¿Contigo?
- Te dije que no te iba a dejar de nuevo… 

En aquel momento, YunHo no pudo evitar abrazar a Jae… estaba completamente desnudo,  y magullado. Lleno de arañazos y por los restos de sangre de aquella cama, habría jurado que todas las noches había padecido la tortura que su padre había decidido darle…¿Por qué le había hecho aquello?. Jae se quedó parado al notar los brazos de YunHo rodeándolo, y es que… desde los 9 años, el único hombre que lo había tocado, era el señor Jung. Segundos después, Jae se abrazaba a él con tanta fuerza que YunHo podía notarlo en su cuerpo.

- YunHo… - dijo Jaejoong casi en un suspiro.
- Jae… - añadió YunHo dejando que sus manos se deslizaran por la espalda de Jae hasta mas debajo de su cintura.
- Azlo… - agregó Jae al notar en las caricias de YunHo algo mas que una simple amistad - …azlo sin mas… - susurro en voz baja.

Despues de aquella ultima frase, YunHo no pudo evitarlo. Tumbó del todo a Jae, y comenzó a desnudarse…y una vez que lo hizo, se colocó en el borde de aquella cama y le indicó a Jae que abriera las caderas. Aún no sabía muy bien por qué sentía esa necesidad de devorarlo y sentirse en su interior… pero lo necesitaba. Se tumbo entre las piernas de Jae, y su miembro quedó justamente en su entrada. Sus labios comenzaron a besar el cuello de Jae, y después sus labios… mientras notaba como los dedos de este se le clavaban en la espalda.

Dios mio, deseaba poseerlo hasta mas allá de lo inexplicable… pero, Jaejoong no estaba bien en aquel momento. No era el momento indicado, y pese a que su cuerpo no pudiera poner freno a aquella lujuria que sentía en aquel momento, comenzó a separarse de él.

- ¿Qué haces…? – preguntó Jae.
- No quiero que sea así…
- ¿El qué?
- Nuestra primera vez…. – añadió YunHo – que mi padre te haya tomado así, no quiere decir que todos los hombres seamos así… - suspiró resignado – y yo, seré su hijo… pero te amo…y no pienso hacerlo…
- ¿Qué tu qué….?
- Te amo

Aquellas dos palabras, provocaron que Jaejoong comenzara a llorar… ¿Cómo era posible que alguien le amara en aquel estado?. Se sentía sucio, asqueroso… como si fuera un muñeco sin vida propia. Le habían violado noche tras noche sin apenas pensar en sus propios sentimientos… De tan solo pensar en el padre de YunHo le entraban arcadas, y ahora que por fin él y YunHo se habían rencontrado, su sueño de niño… el sueño por el que sopló las velas en su noveno cumpleaños, se había cumplido.

- Yo… - Jaejoong no supo que contestarle. Se daba asco, y sentía que no podía ser el novio de nadie en aquel momento - …yo no…
- Jae… sé que no estás bien… - añadió YunHo – y esa es una de las cosas que más me molestan de este mundo – consiguió decir – Mi padre se tomó la libertad de tomar algo que el destino había creado para mi… y eso me hace arder por dentro – dijo mirando a Jae - …así que por favor, déjame hacer lo que no he podido hacer todos estos años…
- YunHo…. – dijo suspirando Jae ante aquella declaración.
- Sé que te he gustado siempre – añadió este sin dejar que terminara - …lo sé por que tu y yo estamos unidos de cierta forma… - sonrió – así que acéptalo Jae… 
- No me dejaste terminar – añadió este que se levanto de la cama y comenzó a buscar su cara con las manos – Te amo mi luz – añadió para después besarlo.

De nuevo ese deseo se apodero de todo el cuerpo de YunHo… Dios mio, deseaba tomar ese cuerpo y hacerlo suyo más que nunca, y ahora que lo tenía delante de él… diciendo que lo amaba, aún lo deseaba mas y mas. Levanto a Jae en brazos y lo sacó de aquel apestoso lugar. Debía ponerlo a salvo, ya que su padre, pese a marcharse durante meses, nunca lograba acabarlos… y llegaba antes de lo previsto. Lo subió a su coche y tras ir a su habitación a por algo de ropa, le vistió y se marcho a un hotel. La verdad es que aún no tenía muy claro como organizarlo todo para que su padre no lograra encontrarlos…

CONTINUARÁ



8 comentarios:

  1. Oh dioses, qué mala leche me ha entrado ^^U tengo al c... delante y le corto en trocitos, en serio. Esperando la segunda parte como agua de mayo y cruzando los dedos para que todo vaya bien ^^

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  2. OMG!! Que desgraciado es el señor Jung, que ni se le ocurra pararse frente a mi porque lo mato ¬¬!!! Osea que le pasa???? merece la horcaaaaaaaaaaa!!

    Yunho ^^!!! waaaaaaaaaaaaaa lo salvo ^^!!! gracias por compartirlo, espero ña conti ^^!!

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  3. Sin palabras... ME ENCANTO... Espero tu proxima actualización... ^^

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  4. A pesar d todo el sufrimiento q paso Jae y casi m hace llorar x lo desgraciado q fue el Sr. Jung yo se q se viene algo bueno para Jae estando con Yunho ... y no podré soportar x mucho tiempo estar sin saber lo q sigue xfa continualosi???

    Ya m leí todos tus shot casa solo m falta el del soulmate, perdón x no comentar los otros pero m gustaron tanto q quise pasar d inmediato al siguiente;) pero escribes muy bien así q espero esta conti con ansias y ya m paso a tus seriales al terminal el ultimo shot..... sigue así x favor lo haces d maravilla tus historias son muy buenas y variadas.... Fighting!!!!!

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  5. *llorando* en verdad me dio mucha pena, osea jae pierde a sus padres y pese a este sufrimiento encyentra un hogar y todo para que el sr jung abuse d el noche a noche manteniendolo encerrado por años, ojala pueda ser geliz al lado d yunnie y q el sr jung muera d una forma horrible o valla a prision y lo violen

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  6. aigoooo q viejo mas askeroso komo le pudo aser eso a jae!! maldeeetoo!! felizmente su yuni lo enkontro

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  7. Que desgraciado su padre minimo que lo mate a golpes o que lo manden a la carcen y lo violen sin piedad para que sienta lo que sintio Jae,,,, ojala puedan huir lejos

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  8. Que persona tan maldito y desgraciado es el padre de Yunho, mira que aprovecharse así de un ser de luz como es Jae, Yunho huyan lejos porque quien sabe que hará ese señor cuando se entere que Jae no esta dónde lo dejo...
    Gracias

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