viernes, 5 de octubre de 2012

Lujuria...y otras cosas (PARTE 3)


PARTE 3
Lujuria… y un poco de todo

- Yunho, dime que no te has ido… - añadía Jae mientras le acariciaba el pelo – por favor… - dijo dándole un beso en los labios – vuelve conmigo, te necesito… no puedo vivir sin ti… - continuó - ¿Recuerdas lo que me dijiste una vez? – sonrió con las lágrimas resbalando por sus mejillas – recuerdo que me dijiste que siempre estarías conmigo… - le dijo golpeándole en el pecho - …maldita sea, cúmplelo! – y en aquel momento le dio tal golpe que YunHo se quejó del dolor.
- …ah… - se aquejó este.
- ¿YunHo? – Jae hubiera querido que su vista cobrara claridad ahora, necesitaba ver esa mirada… necesitaba ver que estaba bien, y en aquel momento sintió la calidez de la mano de YunHo en su mejilla - …Dios mio… - dijo mientras le cogía la mano y la acariciaba.

Jae estaba angustiado, a penas se podía mover por aquella habitación, y ahora mismo YunHo estaba mal herido en el suelo, aquejándose del dolor que sentía, y él se sentía inútil para ayudarlo. Atinó a darle un beso en la frente y tras ello, se dispuso a levantarse del suelo para ir en busca del teléfono de la habitación. Comenzó a palpar, hasta que tuvo las teclas bajo de las yemas de los dedos y ahí fue cuando tuvo que recobrar memoria. Memoria que había quedado sepultada durante todos aquellos malditos años. Intentó una y otra vez recordar los números y saber como marcarlos, hasta que los cerró fuerte y marcó la primera tecla que salió al azar.

- Hola buenas noches, ¿Qué desea? – dijo una joven al otro lado de la línea.
- Señorita, me hospedo en la habitación D140… - añadió Jae nervioso – mire… mi novio y yo hemos sufrido una fuerte pelea, y él está muy herido… - dijo – Alguien entró a nuestra habitación y le hizo daño… muchísimo…
- Señor cálmese, enseguida llegará la ambulancia… - añadió la joven.
- No tarden por favor…

En aquel momento Jae dejó el teléfono y se deslizo hasta el lugar donde se encontraba YunHo agonizando del dolor. Su respiración le daba a entender que a penas le llegaba oxigeno a los pulmones y pensar en que se le estaba escapando de las manos la oportunidad de amarlo como cada día había soñado, lo colapsaba.

- YunHo…estoy aquí… se fuerte… - dijo Jae apoyando la cabeza de este en su muslo y cogiéndole la mano - …la ambulancia está al llegar… - continuó - …ya verás como todo sale bien…
- …Boo… - escuchó decir a YunHo - …te…amo… - después de aquellas palabras… YunHo cerró los ojos, y su cuerpo pesado se quedó como muerto.
- YunHo! – añadió Jae cogiéndolo de las manos y de la cara y notando que su cuerpo estaba aplomado y no respondía a los movimientos que le estaba propinando – Por favor Dios mio… - suspiró mientras las lágrimas volvían a caer una y otra vez… 
- ¡Aquí están! – añadió un hombre en la habitación – Señor, ¿está bien? – le preguntó a Jae.
- Si, pero él… - suspiró Jae.
- Lo sabemos, estese tranquilo… haremos todo lo que esté en nuestra mano… - dijo el hombre mientras lo levantaba del suelo y lo guiaba hasta los brazos de otra persona una mujer en este caso.
- Estate tranquilo… ven conmigo… mi nombre es Laila… soy enfermera… - dijo ella.
- Gracias… me es imposible ver… no sé por donde voy, ni donde estoy… - añadió Jae.
- ¿Eres ciego?
- No, sufro ceguera por haber estado en la oscuridad muchísimos años… - añadió Jae.
- ¿En la oscuridad? – preguntó curiosa.
- Bueno, el padre de ese chico… me retuvo… - suspiró – ahora ya está muerto… - volvió a suspirar – pero si no fuera por YunHo… no hubiera estado aquí…
- Entiendo… - sonrió la joven - …espera un segundo voy a ver como está… - añadió ella dejando a Jae en un sofá del pasillo mientras se adentraba en la habitación para preguntar como estaba YunHo.

El miedo de perderlo, lo hacía temblar. Estaba asustado por la idea de volver a estar solo de nuevo, ya que YunHo era la única “familia” que tenía, y sentir que podía perderlo del todo, lo aterraba. Laila salió rápido de la habitación.

- YunHo ha perdido mucha sangre, y han tenido que hacerle una transfusión directa… - suspiró la joven – están arreglándolo para poder llevarlo al hospital… - sonrió levemente - …estate tranquilo si?? – le guiño el ojo – es un chico fuerte y lindo, ya verás como vuelve a estar contigo… - sonrió.

Después de que escuchara a Laila decir aquello, los sanitarios salieron de la habitación llevando a YunHo en la camilla. Estaba pálido y cubierto con una especie de papel de oro. Laila le dijo a Jae que era un papel que ayudaba a mantener el calor, y que debía estar tranquilo. 

Jae fue trasladado en la misma ambulancia que YunHo, pero a penas se pudo acercar para cogerle de la mano, ya que los sanitarios trabajaban alrededor y con algo de urgencia por la cantidad de sangre que había perdido. 

Cuando llegaron allí, la camilla de YunHo corrió tanto que a Jae no le dio tiempo a mirar y decirle a YunHo que le quería desde hace mucho, y aquello le hizo martirizarse aún mas y casi casi acabar desmayado en el suelo. Su cuerpo aún estaba débil por el poco tiempo que había pasado desde que YunHo lo sacara de aquel lugar… y por ello, y la tensión que había acumulado, acabó entre los brazos de Laila, en el suelo.

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4 meses después

Cuando abrió los ojos… todo estaba turbio. A penas podía atinar y decir el lugar en el que se encontraba. Y es que una luz, lo estaba dejando ciego. Escuchaba ligeros sonidos y gente moviéndose a su alrededor… pero no podía hablar. Algo le impedía hacerlo… quería incluso gritar, pero no podía a penas casi tragar… y aquello lo estaba agobiando.

Alzó su mano y vio su reflejo algo turbio frente a sus ojos, y luego el eco de una voz desconocía le preguntaba cosas pero él no podía contestar… Una luz aún mas intensa, lo dejó ciego de nuevo, y en aquel momento, notó como si algo le raspara la garganta y casi lo ahogaba. Alguien le cogía de las muñecas intentando parar cada movimiento. Estaba asustado… y cuando su visión se aclaró, se quedó más tranquilo.

Estaba en el hospital… Giró su cabeza y al lado vio mas y mas camas, pero no vio a Jae. Aquello le pareció extraño. Intentó articular alguna palabra, pero estas parecía meros susurros. La enfermera se acercó para escucharlo, y tras aquello ella sonrió.

- Decidle que ya despertó….

Escuchó decir a la mujer y miró hacia las jóvenes chicas que había en la otra punta de la sala, y una de ellas salió. Cerró los ojos, agotado … y cansado… y cuando suspiró, escuchó la voz de Jae. Aquello le hizo abrir los ojos de golpe, y girar hacia donde esta resonaba. Dios mio, estaba maravillosamente perfecto. Diría que incluso había engordado algún kilo que otro. Su cabello estaba cortado y vestía una ropa de lo mas linda y masculina.

- YunHie… - dijo Jae cogiéndole de las manos – No digas nada, puede que te duela un poco la garganta… - añadió viendo como YunHo movía la cabeza asintiendo – Lo se… - sonrió acariciándole el pelo – Has estado mucho tiempo dormido… - suspiró – Pero ahora ya estas aquí conmigo… - añadió.
- ¿Y mi….? – dijo articulando refiriéndose a su padre.
- Tu lo mataste… - suspiró Jae – Si no hubiera sido por ti, ambos estaríamos muertos ahora… - continuó – Estas libre de cargos, ya que lo denuncié y conté todo a la policía… - dijo Jae – Tu madre, ella me ha estado cuidando todo este tiempo…
- Ma…ma… 
- Si, ella… - sonrió – Me acogió como la primera vez… y ha sido muy dulce conmigo… ¿quieres que pase? – dijo Jae levantándose para avisarla y YunHo le cogió la mano con fuerza
- No… - dijo tragando saliva – No quiero… que te apartes de mi nunca… - continuó.
- YunHo…
- Dijiste que era tu novio… - añadió recordando la voz de Jae cuando llamaba a la ambulancia – y estoy deseando serlo en verdad… - suspiró tosiendo.
- ¿De verdad?
- Ven… - en aquel momento, YunHo le beso en los labios.

Aquella primera vez, aquel primer beso… fue el inicio de su historia de amor. 
YunHo tardo unas semanas mas en salir del hospital. Jae lo estuvo acompañando en todo momento. Ambos decidieron alquilar un apartamento e irse juntos a vivir… Querían comenzar su vida juntos de forma inmediata… y la primera vez que durmieron juntos… la lujuria se desató.

YunHo le hizo el amor a Jae de mil formas distintas… y Jae, se dejó amar como nunca. Sus cuerpos cansados, que unieron una y otra vez durante horas y horas, hasta que el sol apareció en el cielo. Aquella noche, no dejaron de amarse y de unir sus cuerpos una y otra vez sin descanso. Se habían deseado desde que se encontraran de nuevo.

Jae supo que en realidad su YunHie era perfecto… que en verdad, la persona con la que había soñado, era él mismo… y YunHo encontró, al hombre por el que no había podido dormir durante tantos años. 

7 comentarios:

  1. Precioso ^^ y me gusta ver que todo fue bien al final ^^

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  2. q bueno q Yunho y Jae no tuvieron q sufrir mas x ese hombre q lo mantuvo encerrado y q ahora a pesar d estar tanto tiempo en el hospital pueden terminar juntos uy amándose =)

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  3. por fin pude leer el final, estuvo magnifico. me conmovió q yunho despertara después de 4 meses y encontrara a jae a su lado y ya pudiendo ver y recuperado, al fin pudieron alcanzar la felicidad que merecen y ojala ese viejo se pudra en el infierno , muy bonito unnie, gracias por compartir *w*

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  4. hermoso final que bueno que termino todo bien y le dieron su merecido a ese hombre malo que se decía padre de yunho y que son feliz el uno a el lado del otro para quererse siempre

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  5. q feo todo lo q le ocurrio a Jaejoong
    pero YunHo lo encontro y le puso fin a todo su sufrimiento.

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  6. el principio fuee doloroso para jaee pero el final muyyy reelindooooo *suspira*

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  7. creo q me perdi hahaha no me percate en que momento lo mata creo k me kede en shock cuando dañaron a Yunho XD lo bueno es que al final terminaron juntoss

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