domingo, 7 de octubre de 2012

Nan Sarang - CAPITULO 12


Capitulo 12:  

- Minnie – le dijo Jae a ChangMin después de abrir la puerta de su despacho y verlo sentado en el escritorio, con sus gafas de lectura y concentrado en aquello que llevaba entre manos.
- Dime… - sonrió este al verlo entrar y acercarse a él.
- ¿Tienes algo que hacer esta noche? – le preguntó Jae mientras se interesaba por aquello que ChangMin estaba leyendo.
- Tan solo tengo que preparar unos exámenes… - sonrió - ¿por qué lo preguntas?
- ¿Te apetece venir a casa a cenar? – le digo Jae algo ilusionado por la idea.
- ¿Cocinarás tú? – le preguntó de forma directa.
- Claro… - lo miró serio - ¿Qué cena no te he cocinado yo en todos estos días, a ver? – sonrió.
- Está bien… - añadió él – esta noche nos vemos en tu casa… - sonrió - ¿Necesitas que pase a comprar algo? – preguntó.
- Pues… - Jae se quedó algo pensativo - …tráete el pijama… - sonrió - …recuerda que los míos te quedan un poco cortos de camal – añadió.
- Tendré que dejarme allí uno… - suspiró mientras veía como Jae movía su cabeza diciendo que sí – a todo esto… - dijo ChangMin levantándose del asiento y colocándose frente a Jae, para luego darle un beso en los labios – gracias por estos días… - añadió sonriente.
- Gra…gracias a ti – sonrió algo avergonzado.

Ambos no habían parado de verse en todos estos días. Habían tomado por costumbre el verse todas las noches después del trabajo, y a decir verdad, más que una costumbre, se había convertido en un vicio. Después de que ChangMin aceptara a Jae como “pareja”, el verse había sido algo continuo. Los paseos por el parque, irse a tomar alguna copa… el cenar en casa de uno o de otro, y los besos se habían convertido en el comienzo de una relación como cualquier otra. Ambos se gustaban, y aunque era el comienzo, se sentían a gusto el uno con el otro, y sentían cierto cariño que era imposible remediar…

Después del trabajo, y pese a que se verían en varias horas, ChangMin y Jae se dieron un beso en el aparcamiento y se marcharon en sus respectivos autos. A decir verdad, les hacía gracia ver como las alumnas gritaban al ver como se besaban, y aún peor, los silbidos que recibían al ver como uno entran en el despacho del otro. 

ChangMin llegó a su apartamento y tras descansar y tomar algo para refrescarse, comenzó a desvestirse para darse una ducha y eliminar así la pesadez de estar todo el día aguantando a sus alumnos y sus chiquilladas. Sonrió al recordar como Jae se sonrojo después de besarlo en su despacho. Adoraba sus reacciones, y no podía evitar hacer ese tipo de cosas para verlas. Entró en la ducha y se colocó bajo el grifo de agua fría. No aguantó mucho y tuvo que colocarla al caliente pocos minutos después. Se enjabonó el cuerpo y el cabello, y después se enjuagó. Cogió la toalla y se enrollo la cintura. Se cepillo el pelo y se echó gomina, con el fin de rebolicarse el cabello y rizárselo un poco. Sabía que a Jae le encantaba que se peinara así, y así lo hizo. Fue desnudo hacia la habitación y después de sacar su ropa interior de la cajonera, se coloco unos bóxer rojos, y fue directo a buscar la ropa al armario.

Estaba dispuesto a sorprender a Jae, así que había decidido vestirse elegante para lo ocasión,  pero sin pasarse demasiado. Tomó una camisa blanca, unos pantalones de vestir negros, y un jersey a juego. Se roció de colonia, y tras colocarse el reloj y meter las llaves del coche en su bolsillo y tomar la bolsa con lo necesario para pasar la noche en casa de Jae, salió del apartamento.

- Soy yo…- dijo ChangMin al llegar a la puerta del apartamento y ver que Jae preguntaba.
- Llegaste pronto… - dijo este sorprendido y feliz a la vez.
- Si, tenía ganas de verte – añadió ChangMin mientras le daba un beso en la mejilla a Jae.
- Que tonto que eres… - contestó este – te encanta camelarme, ¿verdad? – sonrió.
- Me encanta por que sé que soy capaz de lograrlo… - le guiñó el ojo.

Jae le puso cara de pocos amigos. La verdad es que tenía muchísima razón, podía conseguir lo que quisiera de él, y eso le gustaba aún más. Cogió las cosas de ChangMin y se las llevó a su habitación. Dejó la bolsa encima de la cama sin darse a penas cuenta de que ChangMin lo había perseguido y lo esperaba apoyado en el marco de la puerta con una mirada tan intensa que podía hasta quemar a cualquiera que le mirara.

- Dios mio, que susto…! – dijo Jae al toparse con aquella mirada de ChangMin.
- ¿No tienes nada qué decir? – dijo ChangMin mirándolo.
- Pues… - Jae se quedó mirándolo - …no sé – añadió.
- ¿Ah no? – sonrió este - ¿Me estás diciendo que no te has fijado que me e vestido así para ti? – preguntó indignado.
- No me he fijado en eso precisamente, pero a mi favor tengo que decir… - hizo una pausa - …que me fijé en como se te ajusta el pantalón, y de como marca tu espalda esa camisa… - comenzó a acercarse a él – y de lo sexi que te ves con el pelo así de rizado…y de como… 
- ¿De como…? – preguntó ChangMin que en aquel momento se había calentado demasiado.
- De como me pones cada vez que te tengo tan cerca de mi… - suspiraba este.
- Pues podría estar aún mas cerca… - le susurró ChangMin en el oído.
- ¿Y a qué esperas…? – le dijo Jae de forma provocativa mientras le desabrochaba los primeros botones de la camisa.

En aquel momento tanto él como ChangMin se dejaron llevar. Era irremediable que ambos no llegaran a este punto. Físicamente eran perfectos, se gustaban…  y para ser sinceros, demasiado.  Jae continuó desabrochando la camisa de ChangMin hasta que dejó, completamente desnudo, el torso de este. No pudo evitar acariciar aquellos músculos marcados, y esa piel bronceada que tan loco le estaba volviendo en aquel momento. Inevitablemente se acercó y comenzó a besar la piel de ChangMin, escapándose algún que otro mordisco, a la vez que este, se zafaba con el cuello de Jae, que en ese mismo instante estaba repleto de marcas rojas por la presión de sus labios sobre su piel blanca.

ChangMin se movió lentamente, guiando el cuerpo de Jae hacia donde deseaba tenerlo. Cuando llegó a la cama, un pequeño empujón bastó para que Jae callera en ella frente a la mirada lasciva de ChangMin. Este se deslizó por la cama hasta colocarse justo encima de Jae, el cual al sentir el cuerpo de este aplastándolo, soltó un gemido placentero que provocó en ChangMin un cierto sentimiento de orgullo. La camisa de Jae voló minutos mas tardes hacia el suelo mientras ChangMin mordisqueaba cada parte de su torso, de su abdomen, e incluso de sus costados… Estaba extasiado por el olor y el sabor de la piel de Jae. Las manos de Jae sin embargo, amarraban fuerte el cabello de su compañero mientras este no paraba de mordisquear y lamer cada zona que le venía en gana.

- Chang…Min… - atinaba a decir Jae al notar como la lengua de este comenzaba a lamer sus pezones.

Este no contestó. Sus manos se fueron directas a desabrochar el cinturón que sujetaba el pantalón, y tras abrirlo por completo y desabrocharlo, comenzó a deslizarlo hacia abajo, para más tarde dejar a Jae en ropa interior frente a él.  Fue imposible no morderse los labios ante aquellas vistas. Jae estaba completamente sonrojado por el placer, en su bóxer se notaba como le estaba sintiendo. En aquel momento ChangMin se dejó caer de nuevo, encima de Jae, pero esta vez… el roce de su miembro y el de su compañero se notó el doble, haciendo que gimiera sin poder evitarlo. Jae le amarró fuerte por la espalda y este no pudo evitar sonreír. 

Jae comenzó a deslizar su mano hasta el final de la espalda, para después meterla bajo el bóxer de su compañero y comenzar a bajarlo, dejando a ChangMin desnudo, lo cual le provocó un escalofrío desde la nuca hasta la punta de su miembro. ChangMin hizo lo mismo con él, pero en el momento en que dejó que este se levantara y se quitara mejor la prenda, Jae lo empujó, dejándolo boca arriba y aprisionado por su cadera, que envolvía en aquel momento su cintura. Dejó caer su peso sin darse cuenta de que el miembro de ChangMin rozaría su entrada, y cuando lo notó no pudo evitar comenzar a moverse, haciendo que ambos gimieran de placer. ChangMin amarró por inercia la cintura de Jae que se movía sin parar como si del mar se tratara. Dios mio estaba disfrutando tanto, que no podía evitar desear más y más de Jae. 


5 comentarios:

  1. no puedo ;___; lectura escaner, no puedo concebir la idea ni hacermela , changmin engaña a Yunho con Jaejoong eso me parte el corazón Dx ;O; como fan homin shipperaaaa

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    1. Bueno, desde el punto de vista de ChangMin... en si no lo está engañando. No sabe realmente que le ocurrió a YunHo para que desapareciera asi como así. Así que la decisión de continuar con su vida, y mirar hacia adelante, es una decisión lógica...
      Pero.... [como siempre hay un pero...]...todo esto cambiará.
      Como siempre dicen, el amor triunfa... y tarde o temprano se aclaran las cosas, y todo vuelve a su sitio ^^.
      Gracias por leer y disfrutarlo ^^

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  2. demasiado jaemin para un fanfic homin x.x

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    1. Lo siento >__< pero para mi era importante reflejar que ChangMin ya no tenía ningún remordimiento respecto a lo que sentía por YunHo.
      ChangMin simplemente sigue con su vida sin YunHo, hasta que ocurre algo que se leerá en capitulos futuros ^^.
      Besos!

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  3. Finalmente el que ama más es Yunho. Changmin sí queestá disfrutando :(

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