CAPITULO 1
El comienzo
PARTE 1
Tres Años Después
Después de que el reloj del instituto, marcara el final de las clases… era hora de marchar al sitio donde pasaba la mayoría de mis horas, la biblioteca. La verdad, es que hoy era un día de lo más monótono… Seguí los mismos pasos que hasta entonces, pero… cuando llegué a aquella estantería… todo cambió…
• ¡Yunho! – dije al darme cuenta de que la mano que había tocado al ir a tomar aquel libro, era tuya.
Estaba seguro de que todas las personas tenemos en nuestro interior un medidor que nos indica cuanto tiempo podemos soportar él ocultar algo en nuestro interior, en mi caso, mi amor por ti.
• ¿Por qué sabes mi nombre? – tu mirada seria al mirarme, y tu voz… era la primera vez que hablaba contigo, y aquella pregunta me provocó un estallido por dentro.
El declararse o no a otra persona, depende de la mente y la confianza que uno tiene en sí mismo… y debido a que escuché tu voz, al entusiasmo y el asombro de verte delante de mi… provocaron que mi medidor se desbordara por completo, haciendo que no pudiera aguantar todo eso dentro de mi…
No sé lo que me ocurrió en aquel momento, pero…
• Me gustas….hyung… - dije sin darme apenas cuenta de lo que había salido de mi boca… y cuando lo hice, me di cuenta de que había soltado todo aquello que había guardado en mi, con esas tres palabras - ¡Eh...!Bueno… esto… yo… - balbuceaba intentando rectificar, pero cuando mas lo intentaba… mas lo estropeaba.
• ¿Quieres salir conmigo? - dijiste aun de forma seria.
• ¿Eh? – pregunté sorprendido - ¡No…! – dije de forma instintiva - ¡No es que no quiera…pero… es que…! – volví a hablar de forma nerviosa.
• No me importaría salir…contigo… - añadiste mientras yo intentaba buscar las palabras perfectas… y me dejaste en shock.
Noté como mi cara se enrojecía, y pese a que no creía que fueran verdad tus palabras… no pude contestar ni oponerme a ellas. Saliste de la biblioteca, y después de marcharte, no pude evitar seguirte. Caminar a tu lado era un sueño, y para colmo… andamos camino a tu casa… de tan solo pensarlo, mi pecho se encoje… y mi corazón se acelera, ¿por qué estoy tan nervioso…?
• No creo que tengas por qué estar tan nervioso… - añadiste justo en aquel momento girando tu mirada para verme – Vivo prácticamente solo, así que no hay nadie en casa… - añadiste después de abrir la puerta del jardín.
• ¿Tus padres están de viaje? – añadí.
• Bueno… algo así – contestaste mientras abrías la puerta con la llave – Ya estoy en casa, Sorata – dijiste cogiendo a un gatito en brazos y en aquel momento lo recordé.
• ¡Ese gato…! – dije sorprendiéndote un poco.
Cuando llegue a la habitación, me asombro verla repleta de libros. No había visto tantos almacenados, y en aquel momento me di cuenta de que estaba a solas en ella, y que tenía a mano aquello que mas había soñado durante estos tres años…. Tu cama.
• Sé fuerte y no lo hagas YooChun – me dije a mi mismo mientras evitaba mirar hacia tu cama - ¡Pero… es que es la única oportunidad que tengo! – añadí mentalmente mientras miraba de reojo y en aquel momento lo hice.
Me dejé caer en ella, boca a bajo… y en el momento en que mi cara dio con tu almohada… el aroma de tu cuerpo y tu perfume, llenaron por completo mis sentidos… Me hizo feliz hacer realidad mi sueño… y tras ello salí corriendo de ella, sentándome en el suelo… con la cara completamente roja de la vergüenza.
• ¿Te parece bien el té de Oolong? – preguntaste sin darme cuenta de que habías entrado.
• ¿Eh? – dije al escuchar la puerta - …esto… sí – me apresuré a decir. Después de aquello, ambos nos quedamos sentados el uno al lado del otro, sin a penas decir nada, hasta que tú rompiste el silencio.
• ¿Te apetece ver una película? – preguntaste con tu voz seria.
• ¡Si! – dije yo algo nervioso - ¡Cualquier cosa está bien! – añadí dándole un sorbo al té mientras observaba tus movimientos al colocar el DVD - “¿Acaso no está muy cerca?” – pensé al observar la cercanía entre ambos.
• Lo siento… - suspiraste serio – mi habitación está desordenada… - añadiste.
• ¡No pasa nada! – dije sorprendido – Me gustan las habitaciones llenas de libros como esta – añadí sonriendo.
• Oye… - dijiste girando tu cara y mirándome fijamente.
• ¿Si? – en aquel momento los nervios hicieron que mis mejillas se calentaran un poco mas de lo que ya estaban.
• ¿Cómo puedes decir que te gusto?
• Oh… bueno… - dije casi susurrando – Es que… - comencé a pensar en voz alta.
• No sabes nada acerca de mí, ¿verdad? – dijiste.
• ¡Puede que eso sea verdad… pero hay cosas que sí sé! – dije exaltado.
• Como el gato de hace unos segundos… - dije refiriéndome a Sorata.
• ¿El gato? – me miraste sorprendido.
• Lo siento… yo te vi – dije un poco serio.
Un gato abandonado lloraba en la calle en un día de lluvia, y todas las personas que pasaban por su lado pasaban sin hacerle caso… pero solo hyung… fue el que se acercó y le ayudo.
• ¡¿Eh?! – dijiste después de escuchar lo ultimo que dije - ¡¿No me digas que me viste?! – preguntaste.
• Lo siento! – dije yo apurado para poco después ver como dejabas caer tu cabeza sobre el borde de la cama.
• ¿Cómo debería ponerme después de que me vieras en una típica escena de manga Shou-jo?
• Lo siento – dije yo mirándote sorprendido – Yo no leo manga, así que no entiendo muy bien lo que dices… - me apresuré a decir.
• Ah, sí… bueno – contestaste aún con los ojos medio cerrados – Dime… ¿acaso eres mi acosador?
• ¡Lo siento! – dije yo avergonzado por aquella pregunta – Lo sé… pero aún así…yo… - dije sin encontrar las palabras exactas para ello – parezco algo tonto, pero… - continué balbuceando – Me gustas, hyung – dije algo triste y segundos después, estabas acercándote tanto a mi que aquello me asustó y te aparté.
• ¿Por qué escapas? – dijiste siento - ¿Acaso no quieres hacerlo? – añadiste.
• No… - dije apoyando mi mano en tu hombro y cuando me di cuenta de la respuesta, yo mismo me eché atrás – Pero…es que… - bajé mi cara avergonzado de nuevo.
• Entonces dime, ¿por qué te lanzaste a mi cama de esa forma?
• “¿Me vio?” – pensé al escucharlo – Esto… ¡Lo…sien…!
• No tienes por qué disculparte – dijiste antes de que acabara – Comprendí bien tus sentimientos… - añadiste mientras con una de tus manos comenzabas a desabrochar la chaqueta del uniforme.
• Esto… hyung… - dije casi en un suspiro al ver tu cara tan cerca de la mía y notar como me sonrojaba por ello. Segundos después, tus labios estaban unidos a los míos. Mi corazón acelerado daba brincos en mi pecho… Después de acabar el beso, te quedaste mirándome a los ojos - ¿Qué… que ocurre? – pregunté al ver que no decías nada.
• No cierres la boca con tanta fuerza – dijiste señalando tu lengua y tras ello volviste a besarme mientras rodeabas mi cuerpo con tus brazos y yo con mis manos notaba la temperatura de tu cuerpo.
• “No puede ser… la temperatura de mi cuerpo comienza a subir, siento que se me entumecen las piernas y no puedo poner ninguna resistencia…” – pensé mientras notaba tu lengua juguetear con las mía - ¡Espera! – dije yo al notar como cogías mi mano - ¡No debemos…hyung! – añadí nervioso.
• Vamos… - añadiste poniendo mi mano en tu cara – Tócame tu también… - dijiste.
• “¿Qué voy a hacer?” – me pregunté mil y una vez – “Si continúo así… yo” – pensaba para mí y despues de aquello me abrazaste, hundiendo tu cara en mi cuello…
• Quiero hacerte el amor… - susurraste en mi oído.
• Si… - atiné a decir mientras mis ojos expresaban la sorpresa por aquella insinuación.
Ambos nos fundimos entre besos y caricias en el suelo de la habitación. Simplemente me dejé llevar por mi cuerpo, y por la pasión que desprendían tus manos. Sentir como tus manos resbalaban sobre mi piel, la dulzura con la que me tomabas… aquello me enloqueció.
Mi primera vez… iba a ser con mi primer amor. La noche llegó pronto, y tan pronto como me di cuenta… estaba bajo de ti, en aquella cama en la que me tiré para aspirar tu aroma, atrapado con tu cuerpo, embriagándome con cada rasgo de tus músculos y dejándome amar por ti.
- YooChun… - y después de decir por primera vez mi nombre, me besaste y en aquel momento, me olvidé de mis nervios, cerré los ojos… y todo comenzó.
Tus manos comenzaron a deslizarse, al igual que tus labios que besaban todo mi cuerpo… noté como tu lengua provocaba que mi cuerpo se erizara. Jamás me había sentido tan poseído por nada… Cada milímetro de piel que saboreabas, me provocaba escalofríos… Los gemidos salían de mi garganta.
Una de tus manos, se deslizaron por el interior de mi ropa, hasta que topaste con mi miembro, que en aquel instante, se notaba duro y caliente. Tu mano lo rodeo por completo… y después de aquello, lo único que recuerdo es lo que sentí cuando entraste en mi interior y comenzaste a mover tu cuerpo… hasta que todo se nublo ante mis ojos.
- Te quiero… - dijiste después de que ambos nos viniéramos a la vez.
- “¿Qué acaba de decir?” – pensé tras escucharte susurrar algo que no entendí.
- Te quiero… - después de volver a escucharlo con mas claridad… me abrazaste.
- “Me pregunto si habré escuchado mal…” – pensé aún en shock por lo que había pasado minutos antes – “Pero yo en verdad le quiero…” – continué notando como resbalaban las lágrimas por mis mejillas – “Y si él llegara a quererme aunque solo fuera un poco, sería tan feliz que mi corazón… se paralizaría” – sentir el peso de tu cuerpo sobre el mio era relajante, tanto que ambos acabamos dormidos.














VEROOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!
ResponderEliminaraslhaskjhskj *3* Yo vi éste anime y leer el fic en 2U ME HARÁ MÁS QUE FELIZ *3333333*
omo omo omo omo omoooo!!! <3 <3
hermosooo...vi el anime y me gusto pero ahora leerlo con yuni y chuni es lo maximooooo...
ResponderEliminargracias...por compartirloo..