CAPITULO 3
PARTE 1
El comienzo de una historia sin final
Después de aquella noche tan maravillosa, la semana había pasado de lo más rápido. La verdad es que había pasado rápida por que estaba el incentivo de volver a Seúl y las ganas que tanto ChangMin como YooChun tenían de comenzar su vida. YooChun le había pedido a su padre que le buscara un lindo apartamento para él y su novio cerca de su trabajo, ya que este no andaba muy lejos de la Universidad a la que asistiría ChangMin.
Las maletas ya las habían arreglado, y todas las cajas con sus pertenencias descansaban en el pasillo del edificio esperando a que la empresa de mudanza las enviara a la oficina para que se las enviaran expresamente a la casa que ambos compartirían.
- ¿Lo recogiste todo? – preguntó ChangMin.
- Si, ahora si… me había dejado unas cuantas cosas en la salita…
- Menos mal que tengo tendencia a preguntar por todo, que sino… te hubiera tocado volver a por las cosas… - sonrió YooChun.
- Lo extraño será que no me falte algo cuando estemos en Seúl…
- Si… - sonrió YooChun para después abrazarlo – ¿Eres consciente de que mañana tu y yo estaremos viviendo en la misma casa?
- S-Si… - suspiró ChangMin - ¿Crees que nos irá bien? – preguntó curioso.
- ¿Por qué iba ser lo contrario?
- No se… - sonrió ChangMin.
- Pues sino lo sabes, entonces simplemente no lo pienses… - añadió YooChun.
- Está bien… - en aquel momento se besaron.
En Seúl
- Jefe le hemos encontrado – añadía un chico joven.
- ¿Dónde está?
- Está en Los Ángeles… - continuó.
- Así que ahí fue donde te marchaste YooChun… - sonrió Baek con malicia.
- Jefe, nos hemos enterado de que mañana vuelve a Seúl… y parece ser, que no viene solo… - continuó – El muy cabrón se echó novio…
- ¿Me estás diciendo que el muy cabrón es gay?
- Bueno, no lo sabemos con certeza… pero que tiene novio, y que es bien atractivo… sí… - continuaron - ¿Qué quiere que hagamos?
- Dejadlo tranquilo, debemos hacerle creer que nos hemos olvidado de la promesa… - añadió – después de eso, iremos a por él…
Baek se había pasado desde el accidente, buscando desesperadamente a YooChun. Jamás hubiera pensado que este se marcharía al extranjero, pero lo hizo… y aquello, le cabreó el doble. Le había dicho a YooChun que no se le ocurriera salir, y ahora quería hacerle saber lo que era no cumplir su promesa. Aquel día YooChun no murió, pero estaba seguro que haría todo lo posible para saldar sus cuentas con él… por las buenas, o por las malas.
En Los Angeles
Era imposible no dejar de soñar e imaginar como sería su vida junto a él, y es que pese a todo lo que había pasado a lo largo de su vida, era el único momento en ella en la que había disfrutado en verdad. Sentir que tenía a ChangMin junto a él, le hacía plantearse cosas que apenas había pensado en su vida. Una pareja estable, una unión… una familia… Todo ello se lo había planteado cuando supo que amaba a ChangMin mas de lo que hubiera amado a nadie en toda su vida, y ahora mientras estaba tumbado en su habitación, con las luces apagadas y mirando al techo, se había dado cuenta de que quería cumplir todo aquello que había soñado días a tras…
Cerró los ojos y se quedó completamente dormido. Estaba agotado tras haber pasado la mañana empaquetando y guardando todo aquello que había almacenado durante estos últimos meses. En comparación con lo que había traído cuando llegó, no era para nada ni la mitad de lo que ahora se llevaba de vuelta a Seúl. Su apartamento en Los Angeles, se había convertido en todo un museo de recuerdos que había creado junto a ChangMin, y ahora que compartirían casa, pensaba crear muchísimos mas a su lado.
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Amaba a YooChun, sobre cualquier cosa… pero, ¿estaban haciendo bien yendo a vivir juntos?. Su relación había crecido a pasos agigantados desde que se le ocurriera salir al pasillo a saludar a su nuevo vecino, y desde ese momento, comenzaron a sentir algo el uno por el otro y así, hasta la primera vez que hicieron el amor hará unos cuantos días… lo cual, los unió aún más.
Se vistió, y tras tener ordenado lo ultimo que quedaba por guardar. Decidió que era hora de despertar a YooChun. Salió del apartamento, y tocó el timbre varias veces, pero su chico no le abrió… así que comenzó a llamarlo por teléfono una y otra vez.
- ¿Qué haces despierto tan temprano?
- ¡¿Eh?! – dijo al sorprenderse de escuchar la voz de YooChun a su espalda - ¿Y tú?
- …traje el desayuno… - añadió mientras le mostraba una bolsa de papel blanco – Supuse que no tendrías de nada, y yo tampoco tengo algo consistente… así que… - sonrió.
- Estas siempre en todo, ¿verdad?
- Bueno, no siempre… pero en cuestión de comidas… no me salto ninguna… - añadió YooChun sonriendo.
- …por eso me encantas….
Después de desayunar los bollos y el café que YooChun había preparado, tomaron el poco equipaje que podían tomar en el viaje, y se marcharon en un taxi. El viaje hacia allí fue totalmente en silencio, sin ningún comentario. Nada mas estaban tomados de las manos y uno y otro miraban por sus respectivas ventanillas. Había tensión, nerviosismo… desesperación… y alguna cosa que otra mas en el ambiente que los rodeaba… y hasta el taxista pudo darse cuenta de ello.
Llegaron al Aeropuerto y tras verificar sus pasajes y entregar el equipaje, comenzaron a pasar por los detectores hasta que encontraron la salida en la que esperarían varios minutos hasta que avisaran de que ya podían subir al avión.
- ChangMin… - dijo YooChun cogiéndolo de la mano fuerte antes de avanzar por la pasarela que les llevaba al avión.
- ¿Si?¿Te ocurre algo?
- Quiero pasar toda mi vida junto a ti… - le añadió este mirándolo fijamente.
- …es-esto… - ChangMin no sabía muy bien a que se referia - ¿Qué quieres decir?
- Que quiero que tu y yo vivamos toda una vida juntos…
- …YooChun…
- Sí, lo sé es repentino, pero no puedo soportar la idea de que puedas irte de mi lado…
- …idiota, como podría hacerlo… - sonrió ChangMin – tan solo habrá una cosa que me separe de ti, la muerte… - añadió el joven.
- Entonces aún me quedan años para disfrutar de tu compañía…
- Exacto… - sonrió - ¿Subimos?
Tan solo vio una sonrisa en los labios de YooChun y ambos cruzaron el umbral de la cabina para buscar sus asientos y comenzar a escuchar a las azafatas mientras les daban las señalizaciones especificas para todos los viajeros.
El viaje de su vida en pareja comenzaba en ese mismo momento, y a partir de aquí, ellos deberían hacer todo lo posible por que esa vida juntos durara toda una eternidad. Ambos lo deseaban, así que tan solo tenían que poner un poquito de esfuerzo , y lo lograrían.
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En Seúl – Una hora después de aterrizar el avión
Ambos acababan de llegar a la dirección que el padre de YooChun es había dado. Allí se encontraba su nuevo hogar, el de ambos… y el cual vivirían durante todo lo que durara su relación, o al menos eso pensaban en aquel momento. Acababan de dar las 14 de la tarde, y después de parar en la cafetería del Aeropuerto para comer algo, habían llegado a su destino.
Bajaron del taxi, justo en la puerta de un chalet adosado cerca del rio Han, con unas lindas vistas en frente, y ambos se sonrieron. El viaje, había sido de lo mas tenso y silencioso y era hora de acabar con esa sensación de nerviosismo.
- Entremos…
- Si…
Cogidos de la mano, YooChun y ChangMin entraron en el chalet. El jardín y sus flores desprendían una aroma que los dejó encandilados. El padre de YooChun había procurado que todo estuviera perfecto, y lo había conseguido. Al entrar en casa, el color blanco de la decoración los deslumbró… Parecía que estuvieran en el cielo, por lo lindo y claro que se veía todo. Era realmente hermoso, y ambos después de probar el sofá del salón, se miraron el uno al otro.
- ¿Te gusta? – preguntó YooChun.
- Algo mas que eso… - suspiró ChangMin mirándolo todo - ¿Está bien que tu padre lo comprara? – añadió.
- Al fin de al cabo, siempre he trabajado para él… - contestó YooChun que se acercaba al lado de su novio – Así que tómalo como un adelanto de mi paga mensual…
- Está bien… - añadió este abrazándolo.
- Por cierto, ahora en unas horas tengo que marcharme a la oficina…
- ¿Ya me dejas solo?
- Espera, que aún no he terminado… - sonrió YooChun - ¿Te parece bien, si después de salir de la oficina… - hizo una pausa - …nos vamos a cenar juntos y a dar un paseo por el rio? – añadió.
- ¡Claro que si! – ChangMin se alegró ante aquella proposición - ¡Me encantará! – sonrió.
- Entonces, voy a arreglarme y nos vemos mas tarde… - sonrió.
- Está bien… - suspiró – Yo empezaré a ordenar todo esto un poco…






hayyyy porque tengo un mal presentieminto la MUERTE me sono tna lindo y al mismo tiempo parece algo super malo por favor ya noooooooo
ResponderEliminarahora que estan siendo felices