Capítulo 16
Adiós mi amor…
Hoy es nuestro último día juntos… quizá queden horas, o quizá minutos… lo que tengo seguro… es que mañana ya no estarás aquí… el día amanecerá sin tu calor en mi cama… sin tu aroma en mi piel… sin tu sonrisa en cada cosa que haga…
sin tus besos que tanto amo…
Hoy me siento más solo que antes de tenerte… me siento muerto… mi alma se ha unido a la tuya… mi mundo… mi vida… todo lo que tengo… todo te lo llevaste junto a ti… a mi… a mi tan solo me queda… resistir… resistir las ganas de morir…
¿Es posible desear morir? ¿Es posible morir deseándolo?... tan solo te deseo junto a mi… quiero volver junto a ti…
Dios… llévate mi alma… llévala junto a la de él porque a él le pertenece…
- Yunho, Jaejoong… ¿estáis preparados?
- Esto… sí, yo si… ¿y tu amor?
- Bueno… sí, supongo que lo estoy…
- …estaros tranquilos… estaréis juntos en todo momento… Lo sabemos
- Sí, lo sabemos…
- Entonces… ya es hora… acompañarme…
- Gracias por todo…
- Sí, muchas gracias…
- No me las deis… tan solo disfrutar y tener un buen viaje…
………………………………………………………….
El cielo aún sigue gris… afuera llueve… todo es triste… todo está muerto y oscuro… ¿quizá el cielo refleja tu estado?. Todo esto me está volviendo loco… quisiera gritar… quisiera rogar… ¿pero a quién? ¿alguien me escucha?
Cada segundo que pasa me siento menos seguro en este mundo… Aún te tengo conmigo, pero te siento lejos… es una sensación que se escapa de mi entendimiento… Te toco… pero todo es distinto… mi cuerpo intenta atraparte pero no puede… Mis besos, mis besos intentan no perderte… mis manos intentan encadenarte junto a mi… pero no te pueden atrapar…
Mi habitación… sus paredes habían sido decoradas con tus sonrisas… con tu imagen diaria de cada mañana al despertar… con tus manías y tus risas… con tus caricias… con tus besos… con tu forma tan descontrolada de amarme… y ahora, ahora albergaban nuestras ultimas horas…
Este dolor, este dolor que oprime mi pecho, que ahoga mi corazón, sé que significa, significa tu adiós para siempre. Significa que no voy a poder hacer nada por retenerte entre mis brazos y es algo… algo que sé que me matará por dentro. Porque no puedo imaginarme mi mundo sin ti, por el simple hecho, de que todo mi mundo eres tú.
Llegaste a mi vida cuando estaba derrotado y conseguiste hacerme levantar, conseguiste hacer que volviera a tener ilusión por vivir, has cambiado toda mi vida, me has hecho una mejor persona, me lo has dado todo y ahora el universo quiere quitarte de mi lado, quiere llevarte para siempre, y tan solo puedo pensar en que quiero irme contigo, no me importa dar mi vida si es por ti, si es por irme a tu lado, si es por volver a tus brazos después que te vayas, tan solo sé que te quiero y que en el momento en que desaparezcas de entre mis brazos mi alma morirá por completo.
- Mi amor, prométeme una cosa… - ya no podía quedarme más en silencio aunque estuviera seguro de cuál sería tu respuesta, necesitaba escucharlo de tus labios.
- Dime… - me respondiste a media voz.
- Prométeme que pase lo que pase jamás me olvidarás, ni olvidarás el tiempo que hemos pasado juntos.
- Jamás podría olvidarme de ti… - me dijiste – Tú has sido la persona que ha hecho que mi corazón vuelva a latir, mi Yunhie, y en cada latido de este corazón, aunque dentro de poco se vaya a esfumar, siempre vas estar…
- No digas eso mi amor, no quiero oírlo… no puedo oír de tus labios que te marchas…
- Ojalá no tuviera que decirlo…
Me negaba a escuchar esas palabras de su boca, aunque yo sabía perfectamente que por mucho que no quisiera oírlas, nada iba a cambiar el hecho de que iba a perderte. Me aferré a tu cuerpo lo más fuerte que pude, seguramente hasta te cortaría la respiración con mis brazos, pero en ese momento el miedo inundaba todo mi cuerpo. ¿Qué iba a hacer en el momento en que abriera mis ojos y ya no estuvieras ahí? Era una pregunta que tenía tanto miedo a responder que ni siquiera quería tener que planteármela. Tan sólo quería estar a tu lado, escuchando tu respiración, sintiendo tu cuerpo, tu piel, cada centímetro de ti aunque dentro de unas horas tan solo pudiera estar arropado por las mantas de la cama.
- Cariño... - una vez más no recibí respuesta de tu parte, pero yo... yo necesitaba sentirte ahora más que nunca. Te miré a los ojos y ya no vi ese brillo que siempre habías tenido, por eso, por eso te bese de la manera más fuerte que podía hacerlo en ese momento, intentando por todos los medios que así, no te alejaras de mí.
- Estoy aquí... - susurraste después de que mis labios se aferraran a los tuyos con más fuerza que nunca - ...aún sigo aquí... - dijiste mientras una lagrima escapaba de tus ojos.
Aunque no me decías adiós yo sentía que te estaba perdiendo, y aunque yo intentaba ser fuerte, no pude evitar sentir ese dolor en mi interior, un dolor que poco después se trasformó en lágrimas mientras yo, yo tan sólo podía seguir besándote, seguir acariciándote, seguir tocando cada centímetro de tu cuerpo, necesitaba tenerte, tenerte para siempre, para no caer en el olvido y mientras pasaba mis labios por tu pecho, aunque ya no sentía tu calor de la manera que había hecho días atrás, quise demostrarte que podías llevarte mi alma allá donde quisieras. Y te seguía besando y te seguía acariciando, entre placer, dolor y también entre lágrimas.
Tu cuerpo temblaba... ¿acaso te estabas yendo?... mis manos acariciaban tu cuerpo como si intentaran grabar en ellas cada centímetro de ti... - Lo siento... - dije susurrando sobre tu piel mientras besaba cada centímetro de tu piel e intentaba hacer que reaccionaras... Tus manos se amarraban fuerte a mi ropa, y tus labios intentaban expresar lo que sentías en aquel momento... pero era como si las palabras no salieran de ti... dándome cuenta una vez más, de las lágrimas que brotaban de tus ojos.
- No llores por favor - te dije, eso me rompía aún más el alma - estoy aquí contigo, vas a tener mi cuerpo para siempre, cada uno de mis besos, de mis caricias... - y poco a poco me despojé de la poca ropa que me quedaba, tan solo quería que sintieras mi calor en ti, mis manos bajaron hacia tus piernas, me aferre a ellas como si se me fuera la vida en ello y con mis labios seguía buscando una reacción en tí, algo que me dijera que aunque fuera tan solo por unos segundos, te ibas a quedar conmigo para siempre.
- Yun... - en aquel momento abrí fuerte mis ojos... No sé si mi conciencia recreó tu voz en mi mente... me estaba volviendo loco... necesitaba escucharte... escuchar como susurrabas mi nombre en momentos como este....
Abracé tu cuerpo con mis brazos... quedando aún más cerca de ti... haciéndote mío mientras besaba tus labios como si se me fuera la vida en ello... Mis lágrimas salían de mi a la vez que mi alma llamaba a la tuya a gritos... la cual, parecía estar bien lejos de mi...
Separe mis labios de ti.... aun llorabas, tus ojos rojos... rojos por el dolor... me destrozaban cada vez más por dentro... mi corazón se rompía al paso que tú te marchabas... Te necesitaba conmigo...
- Jae... no te vayas... - dije mientras me aferraba más a tus labios - No te vayas por favor - ahora ya te suplicaba, suplicaba por ti, porque te quedaras a mi lado, porque tus brazos se aferraran a tu cuerpo como lo habían echo durante todo este tiempo, pero ya no te sentía aquí conmigo, por mucho que quisiera mantenerte cerca de mí solo sentía como te alejabas de mi a cada segundo, y por más que te acariciara o besara no conseguía sentir lo contrario - Por favor dime algo... - ya estaba desesperado, desesperado por no poder sentirte como siempre, busque desesperado un beso apasionado tuyo, busque tus manos, busque la fuerza de tus piernas alrededor de mí, pero ninguna de esas cosas aparecía , y yo, yo tan solo quería que por un momento en vez de oscuridad te convirtieras en ese arcoíris que aparece en los días de lluvia - Mi amor... te amo , te amo , te amo - solo podía decirte eso mientras con esfuerzo me introducía dentro de ti, no solo de tu cuerpo, si no también de lo que quedaba de tu alma.
Mi cuerpo, desesperado... comenzó a hacerte el amor como si eso hiciera que volvieras... la desesperación pudo conmigo... Sabía que te ibas... te decía que te amaba y no contestabas... ni tu cuerpo... ni tu alma... todo iba desapareciendo... Tu cuerpo, tu cuerpo frio e inerte... no se movía... tan solo tus ojos daban la respuesta a cómo te sentías... llorabas como si te estuvieran desgarrando de dolor... Mis manos soltaron tu cintura y se dirigieron a tus mejillas... las cuales agarre con fuerza .
- Mi amor... siempre estaré contigo... - dije intentando despedirme pero no podía - ...Kim Jaejoong... - dije tu nombre completo, esperando escuchar una respuesta pero aun así no contestabas - ...soy yo... respóndeme por Dios... - suplicaba mientras mi cara se hundía en tu pecho... - Dime algo - y ya no pude más, rompí a llorar de desesperación, y aun así veía como mis lágrimas se perdían en ti sin quedarse impregnadas en tu cuerpo, ya nada de mi podía quedarse ahí, todos mis intentos eran en vano, y por más que lo intentara, por más que le pusiera empeño, ya ni siquiera podías sentirme haciéndote el amor, y aunque no me dieras ninguna palabra, me decías adiós con tus lágrimas, un adiós que no sabía si iba a poder soportar, intente agarrarme a ti con toda mi fuerza, pero no servía para nada, todo estaba perdido, al final el destino sí que fue cruel, cruel por separarte de mí y dejarme bañado en lágrimas en aquella cama - Te amo... mi Jae... te amo.
Pude notar como tu silueta desaparecía bajo de mi cuerpo... El bulto de tu cuerpo ya no estaba... incluso no podía ver tus ojos... No podía dejar de llorar maldiciendo al cielo por arrastrarte fuera de mi vida a su antojo... Ya no estabas aquí... ni mi alma podía sentirte... mi pecho dolía tanto que apenas podía respirar...
- Por favor... llevadme con el - dije entre llantos, si tenía que seguir viviendo sin tener a Jae, entonces no quería seguir haciéndolo, mi vida sin él no era nada y no quería estar en un mundo donde todo me pareciera oscuro.
Desee con toda mi alma morir, irme junto a él y poder darle mi mano, porque no quería volver a ese año donde estaba vivo sin vivir y yo sabía que sin Jae, ya no podría vivir más, entre llantos sentía como me ahogaba, mi corazón se inundó de un dolor que jamás había sentido.
Abracé mi almohada, bajo mis manos la aprisione intentando que mi vida quedara en ella, que mi vida quedara entre aquellas lágrimas, entre la soledad de aquella cama.
- … llevadme con el... - seguí diciendo entre lágrimas, y me sentí volar, me sentí alejarme de aquella cama, mientras mi corazón y mi alma se ahogaba en la más profunda oscuridad. En aquella cama sentí como mis suplicas eran escuchadas, ya ni siquiera me importaba donde tuviera que ir, tan solo quería morir y estar con él, estar a su lado, aunque fuera en un lugar desconocido, simplemente, quería estar con el... para siempre...





Por Dios es hermosa la historia...Gracias por compartirla.
ResponderEliminarMis lagrimas aun siguen saliendo, pobre Yunho...T_T pero el Destino debe unirlos...
jae se fueeee, no puedo soportarlo :(
ResponderEliminarla desesperación de YunHo porque no se vaya Jaejoong es realmente doloroso verlo así
ResponderEliminarsus palabras fueron escuchadas???
lo llevan a lado de Jaejoong???