CAPITULO 2
PARTE 1
Gracias a ti soy como soy
En ChangMin no solo había encontrado a un amigo con el que compartir su día a día, sino que el joven, le ayudaba a descargar todo aquello que rondaba de mala manera por su mente, consiguiendo que él se convirtiera en alguien que nunca hubiera soñado ser, un joven normal.
Aquella noche, ChangMin y él habían quedado para dar un paseo por el parque. Los paseos habían sido un habitual en sus citas, aquellas que habían surgido desde aquella noche en su apartamento. YooChun después del trabajo, fue directo a su apartamento a arreglarse, y cuando así estuvo, salió a tocar el timbre de casa de ChangMin. Era gracioso pensar que su “novio” porque aún no podía decirle así, vivía a su mismo lado… y hasta incluso le gustaba.
- Hola… - dijo ChangMin al verlo a través de la puerta - …pasa, aún me queda por coger algo de abrigo y nos vamos… - añadió.
- Está bien… - suspiró YooChun – Dime, ¿Qué tal el día en la universidad?
- Bueno… - suspiró ChangMin en su habitación – como todos, igual de pesados y cansados… - añadió el joven saliendo con una chaqueta negra en la mano - ¿y el día en la fábrica?
- Imagínate, llegaron nuevos pedidos y tenemos las maquinas trabajando a toda pastilla – añadió – pero bueno, llegaremos a tiempo… - sonrió.
- Ya imagino…
- ¿Te ocurre algo? – preguntó YooChun al escucharlo tan triste.
- No tranquilo, no es nada… ¿nos vamos?
- Si… vamos… - sonrió y ambos salieron del edificio.
La verdad es que ChangMin no se atrevía a decirle que sus estudios ya se acababan esa misma semana, y que a la semana siguiente tendría que marchar de vuelta a Seúl. Tenía miedo de que su relación con YooChun acabara cuando apenas habían comenzado a salir.
Ninguno de los dos se había atrevido a decir lo que sentían. Quizá por que había pasado poco tiempo, pero ese tiempo había sido el suficiente para que uno u otro, supieran de antemano, que habían encontrado aquello a los que todo el mundo llamaban, media naranja.
ChangMin se amarró al brazo de YooChun y comenzaron a andar en silencio. Las luces de las farolas alumbraban aquel parque, que estaba tranquilo… y únicamente, el aire hacía sonar las hojas de los árboles, haciéndolos resonar. A penas hacía algo de fresco, Los Angeles siempre se habían caracterizado por su clima estable los 12 meses del año.
- ChangMin… ¿qué te ocurre? – volvió a preguntarle YooChun.
- Ya te dije que no me ocurre nada que no se pueda arreglar con un paseo a tu lado…
- ¿De verdad? – sonrió YooChun.
- ¿Por qué iba a ser mentira?
- No digo que lo sea… - suspiró YooChun – tan solo quiero que confíes en mi para todo… - añadió este – Soy… - “tu novio…” pensó en aquel momento – sabes que puedes hacerlo… yo estoy para lo que necesites…
- Lo se YooChun, lo se… - añadió el más joven – tranquilo, ¿si? No me ocurre nada… - continuó.
- Esta bien… - YooChun no sabía como hacer que el joven soltara aquello que sabía que le ocultaba – ChangMin… mírame… - le dijo mientras se paraban en medio del parque.
- ¿Qué ocurre?
- Sé que a penas nos conocemos de tres meses, pero… - cogió fuerzas – desde aquella noche en mi apartamento, nuestra amistad se ha convertido en algo especial para mi…
- Lo se, y para mi también… - añadió el joven.
- Por eso, quería que supieras… que gracias a ti, soy como soy ahora… - añadió YooChun - …estar junto a ti me convirtió en alguien nuevo y distinto, y por eso yo… - dijo mirándolo a los ojos para tomar su cara con sus manos y besarlo de forma dulce – no quiero separarme de ti ni un segundo mas… - continuó después de dejar de besarlo.
- Hyung….
- No vuelvas a llamarme asi… - sonrió YooChun - …ahora mismo no soy tu hyung…
- Yo…Yo… - añadió ChangMin echándose a llorar de repente.
- ¿ChangMin?¿Que pasa?¿Por qué lloras? – añadió este.
- Bu-Bueno… yo… - añadió sin saber que palabras utilizar – Yo… mis estudios acaban este viernes… - continuó.
- ¿Qué? – añadió YooChun sorprendido - ¿Este viernes?
- Si… la matricula ya se acabó… - dijo ChangMin mientras se sentaban en un banco cercano – El lunes que viene me iré a Seúl…
- Va-Vaya… - dijo YooChun sin saber que decir.
- Tranquilo… la culpa es mía por enamorarme de ti, sabiendo que no podría estar contigo todo el tiempo que quisiera…
- No digas eso… - añadió YooChun – yo también me enamoré de ti… - dijo YooChun dándose cuenta de todo – y no por eso nos tenemos que mortificar… - sonrió – mírame… - añadió cogiendo a ChangMin por la barbilla – nunca digas que la culpa la tienes por enamorarte de mi, por que eso no hace otra cosa que poner las cosas más fáciles…
- ¿Por qué dices eso?
- ¿No recuerdas el motivo por él que estoy aquí? – preguntó YooChun.
- Si, esto era como algo para reformarte…
- ¿Estoy reformado?
- Bu-Bueno… eso lo tendrá que saber tu padre…
- Exacto, ¿quieres que vayamos a hacerle una visita ahora que son fiestas? – le preguntó YooChun.
- ¿Juntos?
- ¿Por qué no? – sonrió – tu y yo somos novios… ¿o no?
- Esto… si, claro… - dijo ChangMin algo avergonzado.
- Entonces, prepara esta noche las maletas que mañana nos vamos juntos a Seúl…
YooChun no podía permitir que el hombre que le hubiera ayudado a convertirse en aquello que era ahora se marchara de buenas a primeras sin dejar que ambos fueran felices. Así que lo mejor, era que juntos le hicieran frente al padre de YooChun y le dieran a conocer en qué se había convertido YooChun en todo este tiempo. Era hora de volver a casa, siendo un hombre nuevo…
Días después – Seúl
- Hijo! – dijo el señor Park al ver a YooChun entrar acompañado de ChangMin en su oficina - ¿Cómo estás?
- Bien papa… muy bien… - sonrió YooChun – Ven ChangMin… acércate… - en aquel momento YooChun tomó de la mano a ChangMin y lo presentó – Este es Shim ChangMin, mi chico… - sonrió YooChun.
- ¿Tu novio? – miró sorprendido a su hijo el señor Park - ¿Alguna sorpresa mas?
- Señor Park, su hijo es un chico muy bueno… - dijo ChangMin.
- Cuando se fue de aquí, no podría haber dicho lo mismo de él…
- Lo sé papa, pero no soy para nada el mismo… - sonrió – quiero volver a casa, volver junto a ChangMin y por fin vivir la vida que tu siempre has soñado que tendría… - continuó – Sé que puede que no me creas, pero me siento completamente distinto… y quiero continuar con mi vida…
- ¿En serio has cambiado tanto?
- Si papa, lo he hecho… y soy feliz haciendo lo que realmente sé que puedo hacer… - añadió.
- Entonces, estas preparado para volver…
La pareja se abrazó con fuerza en aquel momento. La vuelta de YooChun no quería decir que volvería a su ciudad natal, sino que ahora, él y ChangMin podían comenzar su vida como pareja, de forma tranquila y normal, sin tener que andar con aviones o cartas para saber como se encontraban, y con la tranquilidad de que estaban el uno al lado del otro.
Después de concretar cuando sería la vuelta a casa. Ambos se fueron de nuevo a Los Angeles. La sensación de tranquilidad, y felicidad era tan grande que era imposible dejar de sonreír. ChangMin no podía dejar de soñar despierto con su vida junto a YooChun en Seúl. Estaba tan feliz, que sus ojos brillaban como el sol… y lo mismo ocurría con YooChun.
Volvía a su vida, pero no a la que tenía antes, sino a su nueva vida sin problemas, ni tonterías… Ahora tenía a alguien en quien pensar, y alrededor de la cual quería que girara todo. ChangMin le había ayudado a vivir su vida al máximo y sin pensar en nada malo, y aquello se lo debía de por vida.





nooooooooooo porque tenian que volver, esto es tan angustioso de verdad no creo que su vida sea perfecta ni de ensueños esto esta mal muy muy mal porfavor que no pase nada malo
ResponderEliminarporfavor protegan a mi yoomin...ahora que chun a cambiado por min merecen la felicidad