CAPITULO 1
PARTE 1
Los momentos inesperados, son los que más nos mortifican
Me había levantado como de costumbre por culpa del asistente que mi padre había llamado a trabajar para mi. La verdad, es que era un coñazo no poder ir al ritmo que deseara, pero en fin… era lo que tocaba, al menos, si quería continuar con el puesto y lugar en el que me encontraba.
Cerré los ojos antes de escuchar como ese maldito hombre volvía a llamarme una y otra vez, hasta incluso intenté apaciguar su maldita voz con la almohada, pero en ver de eso, conseguía hacerla mas grave y intensa.
Me incorporé y pude ver como apenas había amanecido. Estaba demasiado cansado por la fiesta nocturna de la noche anterior y en aquel momento, todo me vino a la cabeza. Había llegado con otra mujer a casa… pero… ¿Dónde se había metido?. Odiaba que tan solo me buscaran por el sexo... y aquello me cabreó haciéndome levantar de golpe.
No había conocido aún a mi asistente, tan solo había hablado con él un par de veces para señalarle donde se encontraba mi apartamento y el lugar de trabajo que desempeñaría, así que me levanté y abrí la puerta de mi habitación.
- Buenos días… - susurré al tiempo en que él se dio la vuelta y me encontré con su mirada de susto - …encantado de conocerte – dije de forma amigable. Ahora mismo no era cuestión de asustarlo el primer día, ya se daría cuenta de como era en realidad mas adelante.
- Es-Esto… - dijo el aún con los ojos como platos – Jefe usted… - añadió señalando mi cuerpo.
- ¿Qué ocurre? – dije sorprendido y en aquel momento me di cuenta.
No me había puesto nada de ropa antes de salir de mi habitación, y ahora, un completo desconocido me había visto desnudo. En aquel momento no sabía donde meterme, así que alcancé a coger una chaqueta que se encontraba en el respaldo del sofá y me tapé.