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sábado, 29 de diciembre de 2012

Holding back the tears - CAPITULO 5




CAPITULO 5
El día que te marchaste…

Estando en aquella habitación encerrado, escuchó como comenzaba a llover y como la lluvia chocaba con el tejado de metraquilato de aquella habitación. Los truenos de tormenta resonaba, en aquel momento recordó el pánico que ChangMin le tenía a las tormentas eléctricas. Recordó las historias que le contó de cuando era pequeño, y mientras recordaba, las lágrimas salían de sus ojos.

Esa maldita noche, hasta el tiempo se había puesto de acuerdo. Él había planeado declararse formalmente a ChangMin, y estaba convencido de pedirle que estuviera junto a él de por vida… pero eso no pasaría, no pasaría nunca, y la agonía que sentía en su corazón o hacía odiarse a si mismo. Él era el culpable de todo lo que había ocurrido, y de lo que ocurriría cuando Baek lo considerara oportuno.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Holding Back the Tears - CAPITULO 4 (Parte 2)




CAPITULO 4
PARTE 2
¿Dónde te has metido?

La paliza duró y duró una sarta de minutos interminable. Podía notar los golpes como si estos se abalanzaran sobre su cuerpo una y otra vez, y eso que hacían minutos que había cesado. Aún en el suelo, tosiendo y con dificultades para respirar tan solo tenía algo en mente, ChangMin. Sentía que debía salir corriendo y llevárselo corriendo a cualquier lado del mundo, pero después de aquel puñetazo, sabía que la había cagado y demasiado.

Pudo escuchar pasos a su alrededor, y como alguien lo levantaba del suelo. A penas podía visualizar algo de forma clara. Sentía que algo enturbiaba sus ojos y supuso que era sangre. El gusto ferroso en sus labios le dio a entender que los tendría partidos por las patadas y los puñetazos, y fue en aquel momento cuando comenzó a sentir miedo.

- Maldito gilipoyas! – añadió Baek sujetándolo de su chupa – Yo no sé si hablo para tontos o para imbéciles! – añadió dándole un guantazo que resonó en el despacho – Te dije que lo pensaras y que no te lanzaras a hacer algo de lo que te arrepintieses… - añadió – y ahora creo que la has cagado mas que nunca… - continuó para darse la vuelta y mirar a sus hombres – Ya sabéis lo que tenéis que hacer con él.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Holding Back the Tears - CAPITULO 4 (Parte 1)


CAPITULO 4
PARTE 1
¿Dónde te has metido?

El tráfico del centro le había hecho llegar mas tarde de lo previsto al apartamento. Estaba nervioso, asustado e intrigado. ChangMin era una persona demasiado responsable, y solia llegar siempre temprano a las citas, pero sin embargo, no había llegado a esta… y YooChun tenía un mal presentimiento.

Cuando llegó al vecindario donde se encontraba su nueva casa, aparcó justo enfrente, y cuando salió del coche, pudo cerciorarse de que la puerta que daba paso al jardín estaba abierta, y aquello le asusto. Entró corriendo lo mas rápido que podía y cuando llegó a la puerta de entrada, se dio cuenta de que también estaba abierta.

Su corazón se aceleró, no sabía si entrar o salir corriendo… pero debía hacerlo. Empujo con un dedo la puerta, y pasó mirando a todas partes. Las cajas estaban abiertas, y algunos libros aún estaban esparcidos por la mesa del salón. ChangMin había estado organizando las estanterías y aquello le hizo sonreír. La idea de comenzar su vida junto a él, le hacía ser demasiado feliz.


lunes, 3 de diciembre de 2012

Holding Back the tears - CAPITULO 3 (Parte 2)


CAPITULO 3
PARTE 2
El comienzo de una historia sin final

Después de que ChangMin y YooChun se despidieran con un dulce beso, ChangMin comenzó a organizarlo todo.  La casa se sentía vacía sin nada de ellos colocado en las estanterías, así que era importante que comenzara a ordenar todo en su sitio. 

Una de las cosas que mas le gustaba, era organizar y mantener en orden todo lo de casa. Puede que limpiar no fuera su fuerte, pero el orden si… y en eso era demasiado estricto. No le gustaba ver nada fuera de su lugar, así que era el momento perfecto para hacer desaparecer las cajas que tenían amontonadas en e salón.

Comenzó a abrirlas y se topó con los libros de YooChun.  Cuando empezó a sacarlos de las cajas, comenzó a ver que todos eran de coches. Jamás hubiera pensado que a su chico le apasionaran tanto, pero sí, así era. Cuando sacó los siguientes una fotografía cayó al suelo… la tomó en la mano y pudo ver a YooChun. A penas parecía él por el corte de pelo, y por su imagen. Al lado de él un coche deportivo, y otro chico que lo miraba sonriente mientras que él parecía apenado…


lunes, 19 de noviembre de 2012

Holding back the tears - CAPITUO 2 (P.2)


CAPITULO 2
PARTE 2
Gracias a ti soy como soy

La vuelta se hizo aún mas amena que la ida hacia Seúl. Los nervios por saber si el señor Park dejaría volver a Seúl a YooChun, tenía a ChangMin atacado de los nervios, pero ahora que ya sabía la opinión de su “suegro” se sentía mucho mejor, y no podía dejar de sonreír.

- ¿Por qué sonríes tanto?
- ¿Eh? – dijo sorprendido ChangMin que soñaba despierto – E-Esto… no es nada… solo estoy feliz… - añadió.
- Yo también… creo que es la primera vez en la que mi padre confió de verdad en mi… - añadió YooChun – no he sido un buen hijo para el durante los últimos años, y ahora… - sonrió – ahora gracias a ti me siento como nuevo…
- No digas tonterías… sino fuera por que tú eres así, yo jamás me hubiera acercado…

En aquel momento, YooChun beso a ChangMin sin importarle nada que todo el mundo les viera. En Los Angeles no eran los únicos hombres que se amaban, pero aunque aquello fuera normal en aquel lugar, en sus mentes estaba la “moral” coreana,  en la que su relación era “extraña” por no decir que no era buena.

El avión tardó un poco más de lo previsto, pero sin ningún contratiempo grabe. Ambos tomaron el taxi y se volvieron al apartamento. Cuando llegaron, y después de darse un beso en los labios, YooChun esperó a que ChangMin entrara en su apartamento, y cuando lo hizo fue directo a entrar al suyo.

- Chun-ah… - escuchó a ChangMin llamarlo.
- ¿Si? ¿Qué ocurre?
- ¿Querrías pasar la noche conmigo? – le preguntó ChangMin.
- C-Claro que si… - casi consiguió responderle. Cerró la puerta de su apartamento, y tomó camino hacia el apartamento de ChangMin.

Habían pasado mas de 3 meses juntos, y aun no habían “intimado” sexualmente hablando. YooChun no había tenido ninguna relación con hombres, y por lo que ChangMin le había dicho, él si. Se sentía abrumado, y algo fuera de lugar… Aún no sabía si él era el que llevaba las riendas sexuales, o sin embargo era ChangMin, pero el simple hecho de imaginarlo desnudo sobre su cuerpo, le hizo arder en deseo.

Cuando entró en el salón, cogió a ChangMin por la mano y con un tirón le dio la vuelta hasta caer juntos contra la pared. YooChun lo amarraba por la cintura a la vez que juntaba su cuerpo al de ChangMin que prácticamente temblaba bajo sus manos. La verdad, es que durante todo este tiempo, YooChun no había parado de preguntarse “¿Cómo será hacerle el amor?”. Mientras ChangMin y él estaban unidos en aquel beso, recordó la primera vez que ambos se vieron, y en aquel momento no pudo evitar sonreí mientras le besaba. Su mano se deslizo hasta la mejilla de ChangMin y este se dejo recostar en ella, como queriendo sentir esa caricia.

- ChangMin… 
- ¿Si?
- …estoy deseando hacerte el amor… - dijo YooChun mirándolo fijamente.
- P-Pero…
- …tranquilo…
- Está bien…

ChangMin le acababa de dar paso libre para amarlo como nunca había amado a nadie. Siempre había recordado que disfrutaba del sexo como si nada, como si no fuera importante… pero ahora, necesitaba ese tipo de caricia. Necesitaba sentir su piel bronceada junto a la suya, al igual que sentir su calor… y escuchar de sus labios que lo deseaba y lo amaba.

Cogió de la mano a ChangMin, y se lo llevó a su habitación. Nunca había visitado la recámara de su novio durante todos estos meses, y cuando entró y vio aquella amplia cama, sonrió pícaramente. Dejó que su novio se recostara primero sobre ella, y esperó a que se acomodara para acercarse gateando hasta encontrarse de nuevo sus labios, los cuales devoró con aún mas pasión que el del principio.

Después deslizó los besos  por el cuello de ChangMin haciendo que este lo torciera mientras su respiración comenzaba a acelerarse sin más, al ritmo que sentía a YooChun deslizar sus labios, ahora, por su torso desnudo, a la vez que se deleitaba con sus pezones y su ombligo, causándole escalofríos de nuevo.

ChangMin amarró el pelo de YooChun con su mano al sentir que acababa de revasar la frontera entre su abdomen y su zona intima… en la cual mordisqueaba los muslos y lamia por el borde de la ropa interior, haciendo que el miembro de su novio se endureciera y comenzara a notarse bajo aquella fina tela negra que lo cubría.

YooChun desesperado por conocer el cuerpo de su novio al 100%, comenzó a bajar la prenda con esa mirada curiosa, mientras se mordía los labios y rozaba con su lengua aquella zona, que ahora se le presentaba ante sus ojos. El miembro de ChangMin apareció delante de él y YooChun se quedó parado. Nunca había saboreado aquello en ningún hombre, pero dejó todo aquello a  parte y se decidió por hacer lo que mas le había gustado que le hicieran a él hace ya tiempo.

Comenzó a lamer por la base, pasando su lengua por los testículos hasta subir a la punta dejando un reguero de saliva hacia esta, la cual tomo con toda su boca, a la vez que trazaba círculos lentos y jugueteaba en la entrada haciendo que el miembro de ChangMin se moviera en el interior de esta.

YooChun sonrió, y comenzó a moverse arriba y abajo a la vez que con su lengua se movía frenéticamente. ChangMin no pudo evitar gemir al sentir como YooChun succionaba su miembro de aquella forma, y cuando sintió que estaba a punto de venirse, su chico dejó de moverse… haciendo que abriera los ojos de golpe, buscando la causa por la que había parado.

- No quiero que te vayas aún… 

Dijo YooChun haciendo que ChangMin se sonrojara. Se recostó en su lado, y a la vez que se besaban, comenzó a acariciar el miembro de ChangMin con su mano. Se sentía tan bien, y tan a gusto en aquel momento, que a penas se dio cuenta de cuando ChangMin se colocó encima de él, abrazando su cuerpo con sus largas piernas. 

- Ahora es mi turno…

Añadió sonriendo, a la vez que comenzaba a morder la piel blanca de su chico, deleitándose con cada rincón. Marcandolo y dejando marcas sonrosadas por todo su pecho. Introduciendo su lengua en su hombligo, a la vez que sus manos acariciaban el miembro de YooChun por encima de la ropa interior. Sabía que lo había excitado al colocarse encima de él, pero también era consciente de que YooChun era primerizo en esto… y que debía hacer que este momento fuera mucho mas fácil. Así que mientras se alzaba un poco para besarlo, atinó a coger el primer cajón de la mesita su botecito de lubricante. Nunca hubiera pensado que aquella compra le fuera a ser útil en tan poco tiempo, e incluso le pareció divertido pensar en la vergüenza que pasó aquel día.

YooChun lo tomó del trasero con sus manos, provocando una presión que le ayudó a sentir lo duro que estaba el miembro de este. ChangMin sonrió, y comenzó a bajar y bajar, hasta toparse con él de frente y comenzar a lamerlo y volverlo loco, en cada roce y caricia de su lengua. YooChun estaba como un tren, o al menos, aquello pensó al verlo completamente desnudo sobre aquellas sabanas negras. Su pelo alborotado, y su cuerpo perlado en sudor lo excitaron… YooChun lo amarro del pelo al notar como se introducia su miembro en la boca  y no paraba de moverlo, y cuando estuvo el doble de duro ChangMin lo dejó escapar.

Sonrió por ver la cara de puro deseo que YooChun tenía en aquel momento, así que decidió darle la espalda, y dejar a su entera disposición su entrada. Clavó las rodillas en el colchón y dejó reposar su pecho contra este, haciendo que su trasero quedara aún mas alzado, y así, provocando a YooChun que en aquel momento se mordía el labio inferior.
Quizá no hubiera estado nunca con un hombre, pero tener a ChangMin en aquella pose, y dejando todo su cuerpo a su entera disposición lo volvió loco. Se alzó del lugar en el que estaba y pudo comprobar como su miembro quedaba reposado entre las nalgas de ChangMin el cual gimió al sentir aquel roce. Tomo el bote de lubricante, y tras echarse un poco en los dedos, comenzó a acariciar la entrada de su novio e incluso a introducir alguno de sus dedos trazando círculos y haciendo que este gimiera sin parar. Amarró la punta de su abultado pene, y comenzó a rozar esa zona, e incluso a ejercer con ella presión, hasta que no pudo soportarlo mas, y comenzó poco a poco a introducirse en el interior de ChangMin, provocando que el cuerpo de este se tensara, e incluso se arqueara al paso que iba el avanzando.

Cuando estuvo casi llegando al final, lo tomó de la cadera y con un tirón seco, se introdujo del todo en su interior. Jamás hubiera imaginado que aquella estrechez, y aquel calor le provocaran ese placer sin a penas moverse… pero él quería mas, así que comenzó a entrar y salir suavemente, intentando no hacer daño a ChangMin… pero lo que él no sabia, es que ChangMin quería que fuera mas rápido. Así que comenzó a mover su cuerpo, haciendo que el ritmo se volviera frenético. 

YooChun al sentir aquella rapidez, se dejó recostar en la espalda de ChangMin y tomó el miembro de este con una de sus manos, ejerciendo el mismo movimiento… hasta que el mas pequeño, ChangMin, cambió de postura. Se colocó de lado, y levanto una pierna, dejando que YooChun se sentara sobre la otra y se introdujera en su interior nuevamente. Este cabalgaba sin parar, introduciéndose una y otra vez, provocando que su cuerpo y el de él mismo temblaran de puro placer. Minutos después, ChangMin se abrazaba al cuerpo de YooChun, y se movía el mismo hasta que sintió como el miembro de YooChun se abultaba aún mas en su interior, y escuchó como gemía al correrse en él.

Había logrado lo que quería, que su novio se viniera en su interior, pero su miembro aún estaba excitado, y duro… era su hora, y su momento, y necesitaba hacerse la saber a YooChun lo placentero que podía ser el acostarse con él. Deseaba que su novio tuviera cierta adicción por el sexo con él, y estaba dispuesto a conseguirlo. 

YooChun se dejó caer de lado, completamente agotado, y ChangMin se le abrazó por la espalda. Sin que su novio se diera cuenta, puso lubricante en su mano izquierda  y se abrió paso entre sus nalgas, hasta toparse con su entrada. Cuando la tocó YooChun se tensó, pero le era irremediable… quería sentirlo, quería sentirlo todo junto a ChangMin, y para ello debía dejarse llevar. Se relajó, y fue cuando ChangMin comenzó a hacerle el amor. 
ChangMin comenzó a acariciar su entrada con sus dedos, e incluso a deslizar su mano por los testículos de YooChun haciendo que este volviera a excitarse. Volvió a acariciar su miembro trazando círculos, y volvió de nuevo a su entrada donde comenzó a introducir sus dedos al mismo tiempo que mordisqueaba su nuca, y besaba sus hombros.  Su miembro duro, se reposaba en la parte superior del trasero de YooChun, haciéndole ver cuanto lo deseaba… y justo cuando ChangMin vio, que su entrada se había ensanchado lo suficiente, entonces comenzó a entrar. Al principio,  dolió… pero con forme se iba introduciendo mas y mas, el dolor cambiaba a placer, hasta que ambos quedaron completamente anclados, de lado y abrazados. 

El cuerpo de ChangMin comenzó a moverse como el vaivén de las olas, sin separase y cambiar de postura. El trasero de YooChun le ayudaba a que la caricia fuera mas intensa, y ChangMin se volvía loco por sentirse en su interior. La verdad, es que el disfrutaba tanto de dar como de recibir… el sexo entre hombres era así, aunque también era cuestión de la personalidad. YooChun podía ser muy masculino, pero tenía su lado tierno y dulce que le volvía loco, y en aquel momento quería hacerlo suyo sin mas contemplaciones. 

Cambió de postura, y se colocó boca arriba, y YooChun no tardó en reaccionar. Se sentó sobre él, pero de espaldas, para que ChangMin viera como su miembro se metia una y otra vez en su interior… haciendo que esta simple vista, le excitara tanto que tomó con su mano el miembro de YooChun y ambos volvieron a correrse como la primera vez.

- Yo-YooChun… - dijo ChangMin que se había quedado agotado.
- Uhm….
- ¿Te-Te duele…?
- …estoy bien… tranquilo…

Este se deslizó sobre la cama, hasta abrazar de nuevo a su chico, y ambos cayeron completamente dormidos. Lo habían hecho por primera vez, y se habían vuelto locos el uno con el otro. Su vida en pareja, estable… comenzaba esa misma noche… y continuaría de por vida, siempre y cuando alguien no se pusiera en su camino.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Holding Back the tears - CAPITULO 2 (Parte1)


CAPITULO 2
PARTE 1
Gracias a ti soy como soy

Habían pasado 3 meses desde que YooChun y ChangMin se conocieran, y pese a que el primero en su anterior vida, había asegurado y perjurado que nunca estaría con un hombre, ahora su YO nuevo, podía decirse que se estaba adentrando en aquel tipo de romance/amor.

En ChangMin no solo había encontrado a un amigo con el que compartir su día a día, sino que el joven, le ayudaba a descargar todo aquello que rondaba de mala manera por su mente, consiguiendo que él se convirtiera en alguien que nunca hubiera soñado ser, un joven normal.

Aquella noche, ChangMin y él habían quedado para dar un paseo por el parque. Los paseos habían sido un habitual en sus citas, aquellas que habían surgido desde aquella noche en su apartamento. YooChun después del trabajo, fue directo a su apartamento a arreglarse, y cuando así estuvo, salió a tocar el timbre de casa de ChangMin. Era gracioso pensar que su “novio” porque aún no podía decirle así, vivía a su mismo lado… y hasta incluso le gustaba.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Holding Back the Tears - CAPITULO 1 (Parte 2)



CAPITULO 1
PARTE 2
Los momentos inesperados, son los que más nos mortifican

Después del fatídico accidente de YooChun, la carrera dio por vencedor a Baek. Este disfrutó de ver el coche de YooChun en llamas en aquel rincón del puente. Sabía que pronto alguien llamaría al servicio de urgencias y por ello, dio la orden de que todos desaparecieran del lugar.  

Se acercó a la zona, y pudo observar como YooChun había salido del coche, y totalmente magullado, se encontraba recostado malamente en el asfalto.

- Vaya… así que no estás muerto – añadió Baek dándole un golpe suave en las piernas para ver si YooChun se quejaba – Pensándolo mejor, hubiera sido una pena… - dijo – Ahora podré disfrutar de mi premio… - sonrió con malicia – Estate pendiente de tu móvil, un día de estos reclamaré lo que es mío, y no podrás negarte…

Después de aquello, y de escuchar como las ambulancias y bomberos se acercaban, salió de aquel lugar, dejando a YooChun en el estado que estaba, y desapareció.

Los servicios de urgencias, llegaron minutos después. Y después de haber apagado el coche, pudieron hacercarse a socorrer a YooChun. El fuerte golpe en las piernas, le habían partido uno de los huesos largos de estas. Además, de la muñeca izquierda y el fuerte golpe de la cabeza, se podía decir que había sido un milagro que no se aplastara los sesos contra el cristal.


domingo, 28 de octubre de 2012

Holding Back The Tears - CAPITULO 1 (Parte 1)


CAPITULO 1
PARTE 1
Los momentos inesperados, son los que más nos mortifican

Me había levantado como de costumbre por culpa del asistente que mi padre había llamado a trabajar para mi. La verdad, es que era un coñazo no poder ir al ritmo que deseara, pero en fin… era lo que tocaba, al menos, si quería continuar con el puesto y lugar en el que me encontraba.

Cerré los ojos antes de escuchar como ese maldito hombre volvía a llamarme una y otra vez, hasta incluso intenté apaciguar su maldita voz con la almohada, pero en ver de eso, conseguía hacerla mas grave y intensa.

Me incorporé y pude ver como apenas había amanecido. Estaba demasiado cansado por la fiesta nocturna de la noche anterior y en aquel momento, todo me vino a la cabeza. Había llegado con otra mujer a casa… pero… ¿Dónde se había metido?. Odiaba que tan solo me buscaran por el sexo... y aquello me cabreó haciéndome levantar de golpe.

No había conocido aún a mi asistente, tan solo había hablado con él un par de veces para señalarle donde se encontraba mi apartamento y el lugar de trabajo que desempeñaría, así que me levanté y abrí la puerta de mi habitación.

- Buenos días… - susurré al tiempo en que él se dio la vuelta y me encontré con su mirada de susto - …encantado de conocerte – dije de forma amigable. Ahora mismo no era cuestión de asustarlo el primer día, ya se daría cuenta de como era en realidad mas adelante.
- Es-Esto… - dijo el aún con los ojos como platos – Jefe usted… - añadió señalando mi cuerpo.
- ¿Qué ocurre? – dije sorprendido y en aquel momento me di cuenta.

No me había puesto nada de ropa antes de salir de mi habitación, y ahora, un completo desconocido me había visto desnudo. En aquel momento no sabía donde meterme, así que alcancé a coger una chaqueta que se encontraba en el respaldo del sofá y me tapé.


domingo, 21 de octubre de 2012

Holding Back the Tears - PROLOGO


PROLOGO

Mi nombre es Park YooChun, y como todos los jóvenes de mi edad… ansío el poder y la fama por encima de cualquier otra cosa. 

Desde bien pequeño, mi padre me inculcó… que el poder, él ser respetado por tus subordinados y todo aquello que venía implícito en aquella palabra, era lo mas importante que un hombre de mis características podía obtener.

Siempre había sido bueno en los estudios, e incluso en el extranjero, donde viaje y viaje de ciudad en ciudad aprendiendo todos los idiomas posibles, y ahora, después de varios años… paso a formar parte de este mundo… 

Soy el director de una empresa de venta automóviles de lujo. Empresa que fundó mi abuelo, que dirigió mi padre… y que ahora, está en mis manos. No sé muy bien si valgo para esto, pero mi padre me dijo una vez: “La presencia lo vale todo de cara al público, así que no olvides sonreír aunque estén clavando en tu cuerpo mil cuchillos”. 

Hecho de menos sus consejos, aunque estos en ocasiones no me gustaran o simplemente no pudiera aceptarlos… y es que para llegar a donde estoy ahora, no solo tuve que tener el mismo apellido de mi padre, sino que hasta tuve que vender mi cuerpo a algún que otro accionista… con el fin de que no eliminaran de mi vida algo que deseaba mas que mi vida, el poder y el reconocimiento.

Sí, soy un absurdo imbécil por llegar a esos extremos… pero, ¿y qué? ¿A quién hago daño decidiendo tomar lo que en verdad deseo?. 

Hoy por hoy, he tenido mil mujeres a mi lado… todas ellas, prendadas de los billetes de mi cartera, no de mi físico… y mucho menos, de mi corazón. Nunca encontré a alguien que valiera la pena de verdad, es mas… no creo que haya nadie que sea capaz de controlar mi corazón… y mucho menos, que se abra paso en mi mente…

En fin, supongo que moriré solo y amargado como la mayoría de los ricos de este país. Cegado por el dinero y por todo lo que ello conlleva…. Y sin nadie a mi lado que haya podido disfrutarlo conmigo… Porque de una cosa estoy seguro, sea lo que sea que esté en juego… nunca cederé, nunca seré capaz de entregar lo que mas me ha costado edificar…

….mi vida.