domingo, 4 de noviembre de 2012

Holding Back the Tears - CAPITULO 1 (Parte 2)



CAPITULO 1
PARTE 2
Los momentos inesperados, son los que más nos mortifican

Después del fatídico accidente de YooChun, la carrera dio por vencedor a Baek. Este disfrutó de ver el coche de YooChun en llamas en aquel rincón del puente. Sabía que pronto alguien llamaría al servicio de urgencias y por ello, dio la orden de que todos desaparecieran del lugar.  

Se acercó a la zona, y pudo observar como YooChun había salido del coche, y totalmente magullado, se encontraba recostado malamente en el asfalto.

- Vaya… así que no estás muerto – añadió Baek dándole un golpe suave en las piernas para ver si YooChun se quejaba – Pensándolo mejor, hubiera sido una pena… - dijo – Ahora podré disfrutar de mi premio… - sonrió con malicia – Estate pendiente de tu móvil, un día de estos reclamaré lo que es mío, y no podrás negarte…

Después de aquello, y de escuchar como las ambulancias y bomberos se acercaban, salió de aquel lugar, dejando a YooChun en el estado que estaba, y desapareció.

Los servicios de urgencias, llegaron minutos después. Y después de haber apagado el coche, pudieron hacercarse a socorrer a YooChun. El fuerte golpe en las piernas, le habían partido uno de los huesos largos de estas. Además, de la muñeca izquierda y el fuerte golpe de la cabeza, se podía decir que había sido un milagro que no se aplastara los sesos contra el cristal.




YooChun fue ingresado en la UVI por correr peligro latente en su vida, y necesitar constantemente que alguien le vigilara. Las radiografías habían determinado que había sufrido varias perforaciones a causa de la ruptura de sus costillas, y además de que se encontraba inconsciente, debía respirar de forma intubada. Realmente estaba dañado.

El señor Park y su nueva mujer, 10 años mas joven que él, entraron en el hospital a eso de las 5 de la madrugada, despues de que las enfermeras avisaran del accidente de su hijo. No podía creerse que todo lo que había hecho por su hijo durante estos años, se hubiera ido a la mierda por una carrera. Estaba cabreado, y preocupado… así que se juró a si mismo, que cuando YooChun despertara, este sería mandando al extranjero con el fin de poder apartarlo de todos y todo aquello que provocaba esa tendencia suicida por los coches y las carreras. Quería reformar a su hijo, y ya había decidido el método.


Dos años después

- YooChun recuerda que te estarán esperando en el aeropuerto nada mas llegar…
- Lo se, me lo has dicho con esta 10 veces papa…
- Bueno hijo, espero que este tiempo en los Angeles te ayude… - suspiró triste el señor Park – cuídate muchísimo – añadió.
- Tranquilo papa, te llamaré en llegar – sonrió levemente YooChun.

Después de aquel accidente, YooChun había cambiado su personalidad. Aún retumbaban en su mente las ultimas palabras que escuchó de Baek, y por eso debía marcharse de allí. Estaba seguro de que si lo hacía, nadie podría encontrarlo… así que estaría allí hasta que su padre decidiera que era hora de volver. Iba a trabajar en una industria automovilística, así que al menos estaría entretenido. Y además, podría conocer una nueva cultura y hacer nuevas amistades.

Se arrepentía de aquella carrera, y deseaba poder convertirse en alguien normal. Sabía que lo conseguiría, pero no en Seúl… así que cuando su padre le dijo hace unos meses, que lo mejor era que se marchara un tiempo al extranjero, no pudo oponerse a ello. Tan solo sonrió, y comenzó a arreglar todo lo necesario.

El avión salió bien puntual. De Seúl a los Angeles se tardaba mucho menos de lo que él creía, así que simplemente se pasó el viaje entero viendo varias películas en su Tablet. En el momento en que pisara Los Angeles, su vida comenzaba de nuevo, sería otra persona,  y así haría. Nadie que conociera, sabría sobre su pasado… La única forma de pasar página, era dejándolo todo atrás, hasta su pasado, y así lo había decidido.

El avión llegó, y después de tomar un taxi hasta el lugar donde se encontraba su nuevo apartamento, llegó a él. Se bajó del taxi, y después de observar el vecindario, se relajó por completo. Se respiraba un ambiente y temperatura completamente distintos. Estaba feliz, y cuando el taxista bajó las maletas del maletero, y le dio la propina, se adentró en el edificio.

- Muy buenos días – añadió el conserje - ¿En qué puedo ayudarle?
- Soy el nuevo inquilino del 3015 – añadió – Mi nombre es Park YooChun…
- Oh! Sí! Su padre nos llamó para que le diéramos la llave nada más llegar – sonrió el hombre – Tome, aquí tiene – añadió – Espero que tenga una grata estancia en Los Angeles.
- Muchas gracias – sonrió YooChun mientras cogía las llaves y subia en el ascensor con sus pertenencias hasta la planta 3.

Le había dicho a su padre que le buscara un apartamento a una altura media. Desde el accidente, había sufrido algún que otro cambio en su equilibrio, y siempre que se asomaba a lugares de altura, se mareaba drásticamente. Así que deseaba un lugar donde asomarse a la ventana, o a la balconada no supusiera un problema para él.

Sacó las llaves y cuando comenzó a abrir la puerta, la puerta del apartamento 3014 se abrió. Era bueno saber que tendría vecinos a su lado, así que esperó que fuera alguien mayor, en el cual confiar y pedir ayuda cuando no supiera donde ir, pero cuando sus ojos vieron mejor, pudieron ver a un joven que para nada era americano, era tan coreano como él.

- Oh… buenos días – dijo el joven - ¿Eres mi nuevo vecino?
- E-Esto… si – sonrió sorprendido YooChun – Soy Park YooChun…
- Encantado hyung – añadió el joven – Mi nombre es ChangMin, Shim ChangMin… - añadió – Bienvenido a los Angeles.
- Muchas gracias
- ¿Quieres que te eche una mano? – añadió señalando las maletas – Parece que pesan demasiado…
- No tranquilo, puedo yo solo…
- Va, no seas terco… y déjame – añadió cogiendo una de ellas y abriéndose paso en el pasillo del apartamento - ¿Las dejo aquí?
- Te dije que no hacía falta…
- Lo se, pero siempre es bueno que nos ayuden… - añadió el joven sonriente – Yo me marcho, tengo que ir a hacer unas compras… - sonrio – Si necesitas algo, ya sabes donde encontrarme…
- Gracias… 
- No hay de que, nos vemos – añadió ChangMin mientras se marchaba.
- Por cierto! – dijo YooChun - ¿Eres de corea verdad?
- Sí, pero llevo 3 años viviendo aquí  - sonrio – Estudio en la Universidad… - añadió.
- Vaya… bueno, no te entretengo… - dijo YooChun – Nos vemos…
- Si, pasa un buen día.

Aquel acercamiento con una persona que no conocía nada, le alegró. Al menos tenía a alguien a quien acudir, aunque este fuera más pequeño que él. No quería estar solo en un lugar así….así que todo había comenzado con buen pie. 

Después, entró con las maletas en el salón, y abrió todas las cortinas y las ventanas. Se veía realmente lindo todo el exterior, e incluso tenía un parque cerca de allí. Levantó su maleta encima de la mesa del comendor, y comenzó a ordenar su armario, ya que al día siguiente comenzaba su nuevo trabajo “temporar” y debía darse prisa.

Cuando entró con su ropa a su habitación, el timbre de la puerta sonó, y aquello le pareció extraño hasta que miró por la mirilla y vio a ChangMin. En aquel momento sonrió, y sin saber muy bien por qué se alegró de que estuviera allí.

- Hyung, pasé por un puesto y pensé que no tendrías nada de cenar – dijo el joven dándole una bolsa con varias cosas para comer – Espero que te guste todo… - sonrió – Pasa buena noche… - añadió yéndose.
- Espera! – dijo YooChun - ¿Te apetece cenar conmigo? – le preguntó sin saber muy bien por qué.
- Claro! – sonrió el joven que pasó poco después al interior del apartamento.
- Perdona todo este desastre, es que estaba reordenando las cosas… - dijo YooChun apartando la ropa de encima de la mesa.
- Tranquilo, no me importa
- Está bien… - dijo YooChun mientras sacaba unos cuantos platos y algo de beber – Tan solo tengo agua… - añadió – La próxima vez prometo tener algo mas sustancioso.
- No pasa nada, a ver… deja que saque las cosas… - ChangMin comenzó a desembolsar todo lo que había comprado. YooChun para él era un total desconocido, así que había cogido de todo un poco.
- Vaya, compraste para un regimiento…
- No sabía qué gustos tenías, así que cogí lo que mas me gustaba a mi…
- Veo que te gusta todo… - añadió YooChun riendo.
- Me encanta comer, aquí donde me ves… adoro la comida… - sonrió.
- Bueno, dime… ¿Qué es lo mejor de toda la mesa? – añadió YooChun con los palillos en sus labios.
- C-Creo que eso… - contestó ChangMin que se había quedado prendado de aquellos labios en segundos.
- A ver… - dijo YooChun y se metió aquel cacho de carne en su boca, y comenzó a saborear – Joder! Está buenísimo! – sonrió – Dime otra…
- Este de aquí… - añadió ChangMin dándole de comer.
- Sí! Está riquísimo – volvió a decir.

La cena a parte de pasarla comiendo, les ayudó a conocerse un poco mas. ChangMin, era estudiante de literatura extranjera, además de un apasionado de la fotografía y de los paseos por el parque. YooChun no podía dejar de sonreír y reír. Era un chico lindo, y gracioso…  y aunque él tenía seguro, que no le gustaban los hombres, aquel chico que tenía frente a él, había sacado aquella parte inocente y pura que había escondido en su vida pasada, y le gustaba.

Horas después ChangMin y YooChun se despidieron. YooChun se esperó a que ChangMin cerrara la puerta de su apartamento, para entrar y cerrar la suya. La noche se había pasado corriendo entre risas y aquello le había gustado. Entró en su habitación, y tras quedarse en ropa interior, se metió en la cama y se quedó completamente dormido.

La casa estaba a mitad de recoger, pero le daba lo mismo, lo había pasado como nunca aquella noche, y ahora no podía pensar en el desorden, sino en dormir y descansar para no estar agotado la mañana siguiente. Ya que comenzaría su trabajo, y aquello era otra de las cosas importantes y nuevas cosas que debía afrontar de la mejor forma posible.

- Bienvenido a Los Angeles – pudo leer en un mensaje en su móvil poco después de haber entrado en la cama. Era ChangMin.
- Gracias, descansa y duerme bien – contestó. Lo que no supo, es que su vecino, sonreía como tonto ante aquel pequeño y simple mensaje.


1 comentarios:

  1. ohhh pero era la culpa de ese mal hombre que hizo que chunnie perdiera y aun asi le deve todo eso esta mal

    espero que en ese futuro que yo me imagino ese todo no sea minnie

    de todos modos gracias por el cap espero la conti muy prontooo

    jejej

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