sábado, 15 de diciembre de 2012

Holding Back the Tears - CAPITULO 4 (Parte 1)


CAPITULO 4
PARTE 1
¿Dónde te has metido?

El tráfico del centro le había hecho llegar mas tarde de lo previsto al apartamento. Estaba nervioso, asustado e intrigado. ChangMin era una persona demasiado responsable, y solia llegar siempre temprano a las citas, pero sin embargo, no había llegado a esta… y YooChun tenía un mal presentimiento.

Cuando llegó al vecindario donde se encontraba su nueva casa, aparcó justo enfrente, y cuando salió del coche, pudo cerciorarse de que la puerta que daba paso al jardín estaba abierta, y aquello le asusto. Entró corriendo lo mas rápido que podía y cuando llegó a la puerta de entrada, se dio cuenta de que también estaba abierta.

Su corazón se aceleró, no sabía si entrar o salir corriendo… pero debía hacerlo. Empujo con un dedo la puerta, y pasó mirando a todas partes. Las cajas estaban abiertas, y algunos libros aún estaban esparcidos por la mesa del salón. ChangMin había estado organizando las estanterías y aquello le hizo sonreír. La idea de comenzar su vida junto a él, le hacía ser demasiado feliz.




Subió a la primera planta, e incluso al ático… pero ChangMin no estaba por ningún lado. Cuando bajaba las escaleras, sus ojos se clavaron en una fotografía encima de la mesa. El y Baek juntos en aquella maldita carrera.  Baek le hizo firmar con sangre su promesa… y cuando recordó aquello, en su mente se reprodujeron las ultimas palabras de Baek.

- “Estate pendiente de tu móvil, un día de estos reclamaré lo que es mío, y no podrás negarte…”

Aquello le erizó la piel. La idea de que Baek supiera que había vuelto a Seúl era meramente imposible, ¿o no?. Maldijo en voz alta y a gritos varias veces. No sabía muy bien por qué, pero sabía que la desaparición de ChangMin no había sido una casualidad… y aquello le asustaba aún mas.

Cogió su teléfono en la mano, y comenzó a buscar en sus contactos hasta que encontró el numero de Baek en ella. No estaba muy seguro de si llamar o no… así que se sentó en el sofá del salón, meditando qué debía hacer.

Recordaba la promesa y el juramento que ambos hicieron antes de comenzar la carrera, y todo aquello le puso nervioso. Había jurado que esa vida la había dejado a tras, pero no era así. Él la había dejado a tras, únicamente él era una persona nueva y ahora, con un maravilloso futuro junto a ChangMin y debía luchar por que ese futuro siguiera vivo.
Tomó de nuevo el teléfono, y marcó el numero de Baek, esperando a que este cogiera.

- Vaya, vaya… - dijo Baek al descolgar - …esperaba que fueras más rápido…
- ¡¿Dónde está ChangMin?!
- Al menos podías saludar, hace mucho que no hablamos, ¿no crees? – añadió Baek.
- No tengo nada de que hablar contigo… - le dijo YooChun.
- ¿A no? – rio a carcajadas – Que yo recuerde, tenemos una cuenta por saldar tú y yo… y sino recuerdo mal, te aconsejé que no dejaras pasar el tiempo, o traería consecuencias… - añadió.
- ¡¿Qué le has hecho?!
- ¿Yo? Yo no le hice nada… se lo has hecho tu… - chasqueó la lengua – Yo no he sido quien le ha prometido un futuro de color de rosa cuando no vas a poder hacer que esa promesa se cumpla… - añadió.
- ¡No le hagas nada! – dijo YooChun gritando a través del teléfono - ¡Te juro que como le hagas algo…!
- ¿Qué?¿Me vas a matar? – añadió sarcástico Baek – ja ja ja ja … no tienes nada que hacer contra mi niñato de mierda…
- Joder! – se maldijo a sí mismo.
- Escuchame idiota, sino quieres que tu “novio” sufra las consecuencias de tus actos… - añadió - …te espero en mi despacho… sabes de sobra donde está… así que no tardes demasiado… o esta linda carita… - dijo a la vez que se escuchaba a ChangMin gritar de fondo – no será tan bonita cuando la veas…
- ¡Maldito hijo de puta! – dijo YooChun al cerciorarse de los gritos de ChangMin y tras ello, notó como la llamada de colgaba.

Baek tenía a ChangMin en contra se su voluntad, y YooChun no sabía qué hacer. Estaba nervioso… subió a su habitación y tras cambiar su ropa, por unos baqueros negros, una chupa de color negro, sus gafas de sol negras y volver a sus pintas de corredor de coches… tomó su coche nuevo, y fue directo hacia el polígono donde se encontraba el despacho de Baek.

Aún no tenía idea de qué iba a hacer,  y mucho menos de lo que Baek quería de él.  Pasó una hora hasta que su coche entraba en aquel polígono. Todo el mundo que vigilaba la zona, estaba esperándolo… Lo guiaron hasta donde se encontraba Baek, y cuando entró en el despacho de este, la sonrisa de satisfacción que reflejaba su cara, fue hasta hiriente.

- Bienvenido…. – dijo Baek ofreciéndole un asiento el cual no acepto.
- ¿Dónde está? – preguntó YooChun.
- Antes de decirte donde está, tú y yo tenemos que hablar de ciertas cosas… - añadió.
- ¿Qué quieres?
- ¿Recuerdas la última carrera y tu promesa?
- Si, como para olvidarlo… - contestó YooChun.
- Me debes mi recompensa… ¿no lo recuerdas? – sonrió.
- Si – añadió YooChun tragando saliva.
- ¿Sabes? Lo que mas me jode de este asunto, es que te advertí de que no te fueras del país, y de que no intentaras huir de mi… - suspiró resignado - …pero lo hiciste…
- ¿Qué quieres de mi?
- Todo… - contestó Baek – Quiero tu vida, cada segundo de ella… - añadió levantándose de aquel sillón rojo – Quiero que estés maldiciendo cada día que vives por haber escapado… - añadió – Serás uno de mis hombres, pero… - sonrió de forma malévola - …el único que recibirá los golpes de frustración, serás el saco de boxeo de todos ellos… - añadió – o eso, o simplemente ChangMin, desaparecerá…
- ¡Maldito hijo de puta! – añadió mientras se lanzaba a por él y los hombres de Baek lo aporreaban hasta hacerlo caer.
- O mueres tú, o muere ChangMin… tú decides…

Aquellas palabras partieron su corazón en dos… Estaba clara su respuesta, no pensaba dejar que ChangMin muriera por su culpa, y estaba bien seguro de que Baek sería capaz de ello.  Se levantó del suelo,  y se puso de pié frente a Baek mientras cerraba los puño preso de la ira que estaba sintiendo en aquel mismo momento.

- Y bien… ¿lo pensaste?
- Si – dijo YooChun – Acepto… seré vuestro saco de boxeo siempre y cuando ChangMin quede libre… - suspiró – pero tengo algo que pediros, necesito verle…
- ¿Te crees en condiciones de pedir?
- Por favor… - añadió YooChun - …necesito expicarle qué está pasando…
- No…

La respuesta de Baek le hizo arder por dentro. Estaba tan cabreado, que reaccionó instintivamente. Se lanzó a golpear a Baek hasta el punto de pegarle un golpe en el pómulo, pero aquello provocó que los cinco hombres que le protegían se lanzaran a por él. Recibió un golpe tras otro, patadas, puñetazos… Notó como su mandíbula se desencajaba, y como la sangre corría libre por sus labios. En su mente, tan solo estaba la imagen de ChangMin, sus ojos… sus labios, su manera de abrazarlo y su forma de entregarse a él. En aquel momento supo que todo estaba acabado… y que nada ni nadie podrían salvarlo de aquella situación. Se quedó en aquel suelo quieto, mientras recibía una y otra vez golpes y más golpes.

1 comentarios:

  1. hayyyyyyyyy porque no podian ser felices chunnie ahhhh tienes que encontrar la manera de que minnie este seguro y que no te manten oppa porfavor tu puedes

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