sábado, 29 de diciembre de 2012

Holding back the tears - CAPITULO 5




CAPITULO 5
El día que te marchaste…

Estando en aquella habitación encerrado, escuchó como comenzaba a llover y como la lluvia chocaba con el tejado de metraquilato de aquella habitación. Los truenos de tormenta resonaba, en aquel momento recordó el pánico que ChangMin le tenía a las tormentas eléctricas. Recordó las historias que le contó de cuando era pequeño, y mientras recordaba, las lágrimas salían de sus ojos.

Esa maldita noche, hasta el tiempo se había puesto de acuerdo. Él había planeado declararse formalmente a ChangMin, y estaba convencido de pedirle que estuviera junto a él de por vida… pero eso no pasaría, no pasaría nunca, y la agonía que sentía en su corazón o hacía odiarse a si mismo. Él era el culpable de todo lo que había ocurrido, y de lo que ocurriría cuando Baek lo considerara oportuno.




Estaba pensando en ChangMin cuando las puertas de la habitación se abrió dejando paso a Baek, y varios de sus hombres, que tomaron a YooChun y se lo llevaron casi arrastrando hacia la zona exterior de aquel desguace en el que se encontraban. La lluvia caía con fuerza, tanta que hasta molestaba en las heridas que YooChun tenía por todo su cuerpo. Dejaron su cuerpo caer sobre la tierra mojada de aquel lugar, y esperaron a verlo levantado para volverle a propinar una paliza.

La idea que Baek tenía, no era precisamente que YooChun decidiera morir por ChangMin, sino aún peor… iba a dejar que ChangMin viera como YooChun era apalizado, y después lo mataría. Para él, la única forma de hacerle ver a YooChun como era de fuerte, es que YooChun viera como su novio moría, y así tenía pensado hacerlo.

Los hombres de Baek comenzaron a apalizar a YooChun, pero lo que este no sabía, es que ChangMin desde el coche, lo estaba presenciando todo. Con los ojos llenos de lágrimas, ChangMin gritaba hasta quedarse sin voz. Estaban dándole tantos golpes que YooChun tenía la cara completamente desfigurada, y pese a que la lluvia hacía que su visión no fuera del todo clara por la lejanía, cada uno de los golpes que YooChun recibía, le causaban demasiado dolor.

ChangMin golpeaba los cristales de aquel coche en el que lo tenían, gritaba y lloraba por la impotencia de ver que no podía hacer nada por el amor de su vida. No tenía idea de qué hacía allí en ese mismo momento, y por qué a YooChun lo estaban aporreando con palos una y otra vez. Estaba asustado y tan solo deseaba que todo lo que estaba pasando, acabara de una vez por todas.

YooChun no podía a penas levantarse del suelo, y en aquel momento lo había amarrado por debajo de los brazos sujetándolo mientras varios hombres le daban con los palos en las costillas y puñetazos en la cara. En un segundo, cuando levantó la cara… sus ojos se clavaron en aquel coche que estaba a varios metros de él, y pudo ver como ChangMin se encontraba dentro de él. Incluso vio como sus lágrimas no paraban de salir de sus ojos, y aquello lo destrozo.

- ¡ChangMin! – gritó con la poca fuerza que tenía en su cuerpo - ¡ChangMin!

Los hombres de Baek se pusieron a reír al escuchar como gritaba el nombre de su novio, y lo dejaron caer en el suelo. Poco después, Baek lo tomaba del pelo y tiraba de el hacia atrás haciendo que lo mirara a la cara y dejara de gritar.

- Tienes un novio muy lindo sabías? – añadió Baek desviando la mirada hacia donde estaba ChangMin – La pena es que por tu culpa… - hizo una pausa riéndose - …no vivirá mas de unos minutos… - añadió.

En aquel momento YooChun le escupió en la cara. Estaba tan arto de él y de sus malditas formas, que tan solo le salió aquello, y cuando Baek cerró los puños a modo de rabia, hizo una señal y uno de los hombres que estaban en aquel momento allí, accionó un botón que hizo que un autobús que andaba sujeto con una grúa  cayera de golpe sobre el camión en el que estaba ChangMin.

La explosión que provocó el coche, fue tan inmensa que los hombres de Baek se echaron hacia atrás. Pero YooChun se quedó mirando el fuego como si no se creyera lo que había pasado en aquel momento. ChangMin había muerto frente a sus ojos, y no había podido abrazarlo, besarlo… o incluso secar esas lagrimas que resbalaban por sus mejillas.

Su corazón estaba roto, quería salir corriendo y apagar el fuego que consumía el cuerpo de ChangMin en aquel instante, pero los hombres de Baek lo tenían sujeto con demasiada fuerza como para poder escapar. De sus ojos salía lágrimas de dolor e incluso creía que se ahogaba por el dolor que aprisionaba su pecho. Aquello dolía mas que todas las heridas que tenía sobre su cuerpo.

Despues de aquello, lo dejaron sobre aquel suelo… mientras agonizaba de dolor, y la lluvia lo empapaba. Acababan de arrancarle lo mas valioso que había podido tener en su vida. Los recuerdos de los besos, los largos paseos por el parque… y la primera vez que hicieron el amor, le llenaron todos los sentidos mortificándolo. ChangMin había sido la única persona que le amara de verdad, le había devuelto a la vida… y Baek había acabado con cualquier rastro de ella.

Minutos después, la lluvia había apagado aquel inmenso fuego… y una columna de humo volaba por el aire. Todos se habían marchado y tan solo quedaba él en aquel maldito lugar. Pronto la policía, y los bomberos que habían divisado la explosión a lo lejos, llegaban a aquel lugar. Su cuerpo pesaba tanto, que se desmayo… sus ojos se cerraron a causa del dolor que sentía… 

Los sanitarios recogieron su cuerpo del suelo, y lo llevaron al hospital mas cercano que había en los alrededores. Tenía fracturas por todo el cuerpo, una pierna rota e incluso los pulmones perforados por culpa de las costillas rotas que tenía. Los golpes de la cabeza de habían causado brechas por varias zonas, y fue ingresado de urgencia.

YooChun fue operado de forma urgente debido a varios problemas que ocurrieron de camino al hospital. Cada una de las operaciones que recibió, provocaron días y días de ingreso en aquel hospital… hasta que pasados varios meses, pudo salir.

Aún debía andar con muletas, pero físicamente todo estaba bien para poder continuar con su vida. No había podido quitar de su mente la mirada de miedo de ChangMin y como aquella explosión acabo con lo que mas amaba en la tierra. Las lágrimas aún salían de sus ojos con el simple echo de recordar cuanto lo amaba, había muerto… ChangMin había muerto, y con ello se habían llevado su alma, jamás volvería a ser YooChun, no hasta que volvieran a encontrarse.

Se encontraba solo de nuevo, sin aquello que lo había devuelto a la vida. Aunque debía andar con las muletas, había andado y andado hasta llegar al parque cercano a su casa… aquella que ChangMin y él a penas habían disfrutado. Se sentó en un banco que estaba frente a ella, y no pudo hacer mas que llorar de dolor. Tan solo pensar en que todas las pertenencias de ChangMin se encontraban dentro de aquel lugar, le hacían echarse a tras y no entrar.

El simple ello de sentir que aún estaba vivo entre todo aquello, le hacía sufrir y llorar sin poder calmarse. Salió de allí y se fue directo a un bar. Necesitaba ahogar ese dolor de alguna forma, y decían que el alcohol era el mejor compañero de un hombre que lo había perdido, y era cierto… Horas después, no podía asegurar cuantas botellas de soju se había bebido. Tenía que sujetarse a las paredes para no caer al suelo.

No podía ir a su apartamento, así que decidió volver a casa de sus padres. Ambos no dijeron a penas nada, ya que sabían como se encontraba YooChun. No hicieron falta las palabras para comprender la situación… Este subió a su habitación, y se tumbó en aquella cama. Estaba tan afectado, que las horas pasaban y sus ojos no se cerraban. Se levantó, y fue directo a la cocina… No había comido desde que salio del hospital… abrió la nevera y fue cuando se topó con algo que le recordó de nuevo a él.

- “Dime como salio… pero no me mientas… ¿eh?”
- “Esto está genial!... ¿Lo hiciste tu?”
- “…siempre soy yo quien hace la cena…”
- “Te salio perfecto…”

De pronto los recuerdos de la primera vez que ChangMin hizo aquel pastel de chocolate le vinieron a su mente como si fuera totalmente real que estaba allí. El pastel que llevaba en la mano en aquel momento, cayó al suelo, y con él YooChun que ya no podía mas. Quería morir, al menos así podrí encontrarse con ChangMin, pero cuando pensaba en él, sabía que ChangMin hubiera deseado que no muriera… y aquello le dolía.

Cerró los ojos y comenzó a chillar de dolor. Las lágrimas comenzaron a brotar de nuevo. Su vida se había ido el mismo día que pensaba que comenzaría. Estaba decidido a formar una familia junto a ChangMin y a vivir con él hasta que su cara se llenaran de arrugas, pero se lo habían llevado… ChangMin no viviría mas a su lado, al menos no podría besarlo, ni tocarlo… ni hacerle el amor… tan solo en sus sueños podría revivir cada uno de aquellos momentos, así hasta la muerte…

FIN

3 comentarios:

  1. Fin? Noooooo, no puede terminar asi Y.Y me encanto esta historia y el final me hizo llorar
    Gracias por el capo ^^

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  2. Nooo nooo nooo como que fin!!!!!!!!!!!

    Nooo... es que... Min... nooo T_____T!!!!!!!!!!

    debes saber que me tienes llorando como magdalena eh.

    dioss que triste historia!!!

    Pero... gracias por ella.

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  3. hey no esto fue demasiado doloroso eso no puede ser por lo menos falto un epilogo en donde aunque sea con el dolor de perderlo el pudiera matar a ese desgraciado hijo de puta que le quito lo que mas amaba en el mundo.

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