sábado, 15 de diciembre de 2012

Nan Sarang - EPILOGO


EPILOGO

- Señor Jung Yunho… - preguntaba una mujer a través del teléfono.
- Si… - contestó Yunho dentro de su coche y casi titiritando por culpa de la lluvia que le había empapado horas antes – soy…soy yo… - añadió segundos después.
- Le llamamos del hospital… - continuó la mujer provocando que Yunho comenzara a temblar de nuevo. Estaba apunto de recibir la peor noticia de su vida, y no se sentía seguro de poder aceptarla con la cordura necesaria - …le llamamos para informarle sobre el paciente Shim ChangMin – añadió la mujer – en su historial médico aparecía su numero de teléfono y le llamamos sin saber muy bien si debíamos hacerlo… - continuó la mujer.
- Di…dígame… - contestó de forma lenta – com…como está…? – añadió sabiendo que no podrían decirle mas.
- El paciente ha… - hizo una pausa la mujer – ha sufrido un corte profundo en el cuello que ha provocado una gran perdida de sangre – continuó provocando que Yunho recordara de nuevo aquellas imágenes que no podría quitar de su mente - …ha sido intervenido de urgencia y… - decía la mujer despacio al escuchar como el hombre al otro lado del teléfono lloraba.
- Con…continúe… por favor… - le dijo Yunho.
- Y el joven se encuentra ahora en la unidad de observación – añadía la mujer.
- ¿Co…como? – le preguntó Yunho sin creer lo que acababa de escuchar - ¿Puede repetir? – le dijo de nuevo.
- Se encuentra estable en la sala de observaciones – dijo ella - …todo salió bien, pero necesita observación durante unas horas – añadió ella – por la perdida de sangre tuvimos que transferir a su cuerpo toda la que necesitaba – continuó.
- Gra… gracias! – dijo Yunho alterado – en seguida estaré allí – continuó y arrancó el coche.

ChangMin estaba vivo, y él martirizándose creyendo que había muerto. Se puso el cinturón mientras el coche corrí camino hacia el hospital. Estaba deseando ver al hombre que había robado por completo su corazón, su alma, su mente y su cuerpo al completo. Deseaba estrecharlo con sus brazos, y decirle que le amaba mas que a su vida, lo deseaba con toda su alma, y en aquel momento no pudo evitar sonreír.

Ahora sí que era feliz. Le habían dado la oportunidad de volver a vivir su vida junto a él, y esta vez no la desperdiciaría por nada en su vida. Soñaba con vivir junto a ChangMin toda su vida, hasta que aparecieran arrugas en su piel y ambos se burlaran del tiempo que había pasado en su vida… 

Llegó al hospital y aparcó, para después salir corriendo del coche y entrar en el hospital como si se le fuera la vida en ello. Corriendo con todas sus fuerzas. Preguntó donde se encontraba la sala de observación y cuando lo supo, salió corriendo pese a escuchar las advertencias de las enfermeras y médicos con los que tropezaba… y cuando llegó allí, y le vio a través del ventanal la paz volvió a su alma. ChangMin se encontraba entubado, con un vendaje que rodeaba su cuerpo… y tranquilo, y en paz. Sonrió al verlo tan tranquilo, y no pudo evitar llorar de la felicidad que lo inundaba en aquel momento. Su ChangMin estaba vivo… 

Días después

- ¿Cómo te encuentras? – le preguntó Yunho a ChangMin que había sido trasladado a una habitación.
- Bien… - suspiró algo apenado – aunque… aún no me creo que Jae… - añadió con lágrimas en los ojos.
- Lo sé… pero… - dijo Yunho acariciándole el pelo – al menos tú estás bien… y… - le dio un beso en los labios – no ha conseguido arrastrarte junto a él… - añadió.
- Si… - sonrió levemente ChangMin – supongo que si…
- Ahora ¿sabes qué tienes que hacer? – le preguntó Yunho – no te vuelvas a enamorar de alguien que no sea yo… - le exigió.
- No creo que pudiera hacerlo… - hizo una pausa - …creo que no podré dejar de amarte aunque muera… - le afirmó haciendo que ambos sonrieran.
- Ahora todo volvió a su lugar… - dijo Yunho abrazándolo.
- Te amo tanto… - suspiró ChangMin.


“Aquel día noté como tu alma se escapaba entre mis manos. Soñé con poder verte mas allá de lo que mis ojos podían hacerlo… e incluso quise morir al verte allí inerte, sobre aquel suelo tan frio… rodeado de toda esa sangre que cubría tu dulce piel.

En aquella playa me prometí ser solo tuyo… prometí que en mi vida solo estarías tu, que en mi mundo… solo existirías tu hasta el día en el que ambos nos volviéramos a encontrar. Te amaba tanto que no podía discernir un mundo sin ti…

Había desperdiciado tanto tiempo sin ti, que en aquel momento comprendí que te amaba tanto que debería de haber luchado por estar junto a ti, que debía de haber sido fuerte y luchar por lo que amaba, y por lo que mi corazón me decía que debía hacer.

Ahora, simplemente doy gracias al cielo por que existas… Siempre te amaré, Yunho”


FIN

1 comentarios:

  1. Un Jae volviéndose loquillo por Max pobre... La verdad que a la fuerza leí jaemin(porque hubo más de eso^^), pero me ha gustado el fic, así que quiero seguir leyendo más de lo que escribes. Sobre todo Homin, es que son el uno para el otro jiiii. Saludos:)

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