CAPITULO 14
JunSu y YooChun apenas acababan de salir de la habitación y estaban escondidos en el pasillo con el fin de no interrumpir a los tortolitos en el salón. Ambos andaban cuchicheando y haciendo manitas mientras, ChangMin y Shara se despedían. Todo era tan perfecto que parecía un cuento de hadas hecho realidad.
- Shara! – en aquel momento Jae llamó a la chica para que le ayudara a levantarse de la cama y a pasear un poco.
- Voyyy!! – añadió la joven feliz – Dime… ¿ocurre algo?
- No tranquila… - sonrió – todo está bien, tan solo quería que habláramos y diéramos un pequeño paseo… necesito levantar el culo de este sillón, y quiero aprovechar que YunHo no está para hacerlo… - rio suave.
- Te entiendo… el no deja que te muevas… - sonrió.
- Exacto… - le guiño el ojo - ¿Cómo estás?¿Te has acostumbrado a vivir con tanto hombre? – preguntó curioso.
- Hace unos años había sido mi sueño – rio suave – pero desde que estoy con vosotros, mi sueño ha cambiado… - añadió ella algo avergonzada.
- Puedo imaginarme por cual otro… - sonrió – me alegro de que ambos estén tan felices…
- Gracias… ChangMin es…
- Si, una caja de dulces… - rio – No puedo evitar compararlo con eso…
- ¿Una caja de dulces?
- Sabes que no todos los dulces son dulces por excelencia… - sonrió – Y al igual que él, pueden tener un punto amargo… picante… ácido…
- Si… tienes razón… - sonrieron ambos.
Poco después, YunHo llegaba a casa con las bolsas de compra, y comenzaban los tres a arreglar las cosas en la cocina, mientras Jae saboreaba los dulces de manzana, y Shara pensaba en el paseo de la noche junto a ChangMin, sin imaginarse lo que este estaba a horas de proponerle.
Horas mas tarde
- Chicos me marcho… - añadió Shara con un vestido azul eléctrico brillante.
- ¿Dónde vas tan guapa? – preguntó YooChun.
- Tengo una salida con ChangMin y hace meses que no salimos… - sonrió ella.
- Vaya… entiendo… - sonrió YooChun – Espero que lo pases lindo si?
- Si… me voy ya… Max estará bajo esperando…
- Disfrútalo…!!! – dijeron todos al unísono.
Shara bajó las escaleras, y se topó con un coche negro descapotable y ChangMin totalmente arreglado e irresistible al volante. Jamás hubiera pensado que fuera a tener al hombre de su vida delante, esperándola al salir de casa, y dispuesto a tener una noche romántica con ella. Sonrió y subió al coche, y ambos fueron a dar un paseo hasta el río, donde ChangMin apagó el motor.
- Vamos a salir a dar un paseo… ¿si? – sonrió ChangMin.
- Si, vamos… - Shara salió del coche y se agarró al brazo de su chico, y comenzó a andar sin a penas decir una sola cosa.
- ¿Ocurre algo?
- ¿Uhm? Ah! No tranquilo… - dijo ella algo despistada - tan solo que hacía tiempo que no salíamos… - sonrió – Lo echaba de menos…
- Lo se pequeña… - dijo dándole un beso en la frente – pero te prometo que esta noche será muy especial… - le guiño el ojo.
- Está bien… - la mano que tenia en el brazo de ChangMin se deslizó hasta abajo, hasta entrelazarse con los dedos de la mano de su novio, y ambos sonrieron.
La verdad es que a ChangMin le comían los nervios por dentro, estaba deseando coger a Shara y llevarla a la azotea, y pedirle el matrimonio, pero no podía… tenía que hacer esa noche inolvidable.
- ¿Dónde iremos a cenar? – preguntó Shara curiosa.
- He alquilado un lugar para nosotros solos… es una sorpresa… - sonrió de forma inevitable.
- ¿Alquilar? No se por qué eso me asusta…
- ¿Asustarte? – dijo ChangMin riendo – Te aseguro que te hará sentir de todo menos miedo… - sonrió de nuevo.
- ¿Y por qué no vamos ya? A penas tomé algo en la tarde y me muero de hambre… - dijo ella.
- Shara… ¿sabias que eres la mujer perfecta para mi? – añadió con una sonrisa.
- Lo se – dijo ella besándolo y tras ello ambos retomaron el camino hacia la azotea.
ChangMin sonrió de forma leve al saber que la sorpresa que le tenía preparada le iba a ser inolvidable. Puso las manos en el volante del coche y ambos comenzaron a ir hacia casa, ante la mirada perdida de Shara que no miraba a penas por donde iban… sumida en sus pensamientos de amor, no se había dado cuenta de que estaban a 5 minutos de casa, hasta que llegaron de nuevo a ella.
- ¿Qué hacemos en casa?
- ¿Confías en mi?
- Claro que si idiota… ¿Por qué no debería?
- Cierra los ojos y no los abras hasta que yo te lo diga…
ChangMin la tomó del brazo y entraron por la puerta de la urbanización donde vivían, caminando juntos hasta llegar al ascensor, y poco después subiendo en él y llevándolos hasta la terraza del ultimo piso, la cual estaba totalmente preparada… e incluso ChangMin había puesto una campana de calefacción para que no pasaran nada de fresco allí arriba y arruinara el momento.
- Abre los ojos… - dijo ChangMin cuando la sentó en la silla al lado de la mesa.
- Pero… - dijo ella alucinando por todo lo que había frente a sus ojos – Shim Changmin… ¿Cuándo has hecho todo esto?
- ¿Te gusta? – sonrió abrazándola.
- Es perfecto… todo lo es… incluso tu… - dijo ella y tras ello le beso – Me haces cada día mas feliz sabías…? – sonrió.
- Aun queda algo más… - dijo él serio.
- ¿El qué? – ChangMin rebuscó entre sus bolsillos, y aún abrazado a ella sacó una cajita y la abrió.
- Shara… ¿quieres quedarte a mi lado el resto de nuestra vida? – añadió el declarándose a la vez que la abría y le dejaba ver el anillo.
Shara se tapo la cara por la sorpresa, aguantando las ganas de gritar y llorar a la vez. Nada mas que asintió con su cabeza a la vez que ponía su mano con el fin de que ChangMin le colocara el anillo, y tras ello, ambos se besaron. Se acababan de prometer amor eterno, y se casarían dentro de poco, y todo era tan perfecto que no podían evitar dejar de sonreír.
Dentro de casa
- Yun… ¿crees que le habrá ido bien a Max?
- ¿Por qué le iría mal? – sonrió YunHo abrazando por la espalda a Jae, poniendo la mano en su vientre ya abultado – Ellos se aman… al igual que nosotros… - sonrió dándole un beso en el cuello - …tu y yo, cuando todo esto acabe… nos casaremos… e iremos a vivir a un adosado cerca de las montañas como sé que siempre deseaste…
- Yun… - Jae abrió los ojos de par en par y las lágrimas salieron sin mas.
Quizá no había sido una declaración perfectamente preparada como la que ChangMin había organizado, pero iban a ser padres en pocos meses, y el amor de ambos se había hecho tan fuerte, que no hacía falta de algo así para saber que ambos se casarían y vivirían juntos el resto de su vida.
- Chunnie… - JunSu se acercaba a YooChun de forma insinuante pasando un dedo por el centro de la espalda de este, y provocando que diera un bote de escalofrió.
- ¿Qué ocurre?
- ¿Tu que crees? – sonrió de forma pervertida JunSu.
- Ven aquí… - añadió YooChun agarrándolo de la mano y atrayéndolo a él para besarlo… pero en el momento en que iba a besarlo, a JunSu le dio una arcada y tuvo que girarse para no vomitarle a YooChun encima - ¿Estás bien? – preguntó asustado.
- No puede ser… - dijo con la mano en el estómago y asustado.
- ¿Qué ocurre?
- YooChun… creo que… - añadió casi sonriendo - …seguiremos el camino de YunHo y Jae…
- ¿A qué te refieres?
- A que en unos meses… yo tendré una barriga del tamaño de una sandía…
- ¿Qué?
Fue escuchar aquello y YooChun se cayó redondo al suelo ante la sonrisa dulce de su chico, el cual no paraba de imaginar al que ahora andaba en el suelo desmayado, con un bebe en brazos.





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