martes, 9 de abril de 2013

La Verdadera Historia de los Príncipes Azules - CAPITULO 5



Capitulo 5:


Celeste se mostró extrañada al leer aquella nota, aún no acababa de entender por qué Yves le había dicho de quedar en un sitio, y después en la nota en otro. Supuso que era por despistar a los sirvientes, así que decidió ir al puente del lago.

Daba gracias a que Anna se acostaba temprano, ya que tenía que tomar la capa del arcón. Cosa que hizo de la forma más silenciosa que podía haber. Se la colocó y tras salir al patio trasero, tomo el caballo negro que su padre le había regalado años atrás para llegar al lugar lo mas rápido posible.

Cuando llegó allí, vio el caballo del príncipe atado a un árbol… y sonrió. Estaba nerviosa por saber qué quería mostrarle, y por besarlo como habían hecho horas a tras. Comenzó a llamarlo en voz alta, pero éste no contestaba… 

Se adentro en el espesor de la noche, pero aun así no le encontró. El terror por los ruidos y el frio de aquel lugar la hizo dudar de nuevo, dándose la vuelta y volviendo a donde había dejado al caballo… pero cuando llegó, ambos habían desaparecido. 

Pensó que era un sueño, que no podían haber desaparecido… así que continuó buscando a Yves por el camino, pero no lo encontraba. Se enfadó con el por haberle gastado aquella broma de tan mal gusto, y cuando volvía camino a palacio, alguien la amarro del cuello con fuerza, atrayéndola a él…

- Reza lo que puedas princesa… - añadió aquella voz masculina distinta completamente a la de Yves.
- ¿Quién eres, dime? – preguntaba ella asustada – Por favor, no me haga nada… - dijo intentando escapar – mi padre enfurecerá si me hace algo… lo entiende – añadía – lo colgará por tocarme tan solo un poco – dijo ella intentándolo asustarlo.
- ¿Por qué debería soltarla? – añadió el hombre – aun debo hacer una cosa antes de soltarla princesa – añadió aquel hombre – tengo que matarla o no me darán mi recompensa – decía él.
- No por favor… no lo haga – decía ella llorando – no lo haga… - dijo y en aquel momento le taparon la boca con un pañuelo y se desmayo.

Ese hombre era uno de los sirvientes del padre de Yves. Su deber era meter a la princesa en un arcón y lanzarla al lago. Sí, la princesa sería asesinada de la peor forma que podía hacerlo, ahogada en el lago que había contemplado la tarde de amor junto a Yves. 
El sirviente la llevó en su caballo hasta la otra parte del lago, donde tenía preparado el arcón. Introdujo a la princesa en su interior, la tumbó boca arriba y la rodeo de rosas rojas. El rey le había dicho al sirviente que debía dormirla bien antes, para evitar que Celeste agonizara, y muriera mientras dormía. Y así lo hizo, la adormiló tanto, que sería imposible que esta despertara.

Cerró el arcón y con mucho cuidado lo metió en el lago, empujándolo él mismo hasta lo mas fondo, y esperando a ver como se sumergía a la vez que rezaba lo que sabía con el fin de que el alma de la princesa descansara en paz. El hombre había sido elegido por ser uno de los asesinos más fríos del reino lombardo… y así se denotó cuando fue capaz de hacer que la princesa se ahogara en el fondo del lago.

Castillo Chambord – Salas superiores

- ¿Dónde se habrá metido? – preguntaba Yves esperando a Celeste en los pasillos.
Preocupado por ella, bajo a la sala donde habían cenado, pero todo estaba en su sitio, y recogido. Se acercó a la cocina, y ninguno de ellos sabía donde se encontraba la princesa. Yves comenzó a preocuparse y subió de forma rápida a la alcoba de ella. Pero cuando llegó y se tomó la libertad de entrar, tampoco la encontró.
- Llama al rey… la princesa a desaparecido – dijo Yves al sirviente del rey y marcho en busca de su caballo a buscarla.

Corrió lo que mas pudo hacia el patio trasero, y cuando llegó allí, noto como su caballo y el de Celeste habían desaparecido. Aquello era realmente extraño y aterrador. Se subió en otro de los caballos y salió corriendo  en busca de Celeste.

Estaba asustado, preocupado y aterrado. Sabía que Celeste no sería capaz de salir de palacio tan tarde. Ella le había comentado esa misma noche que le aterraba la oscuridad y el frio.  

- Maldita sea Celeste… - decía Yves mentalmente - ¿Dónde te has metido? – salió corriendo hacia el puente del lago donde habían estado esa misma tarde los dos. 
Rebuscó por la zona y tan solo encontró las marcas de los pasos de los caballos por la zona, pero estos eran recientes, y eso comenzó a asustarlo. Bajo del suyo y tras atarlo a un árbol, empezó a buscar. Se adentro entre los arboles y encontró una nota arrugada en el suelo
- ¿Qué será esto…? – se preguntó mientras la abría y comenzaba a leer: 


“Amada mía, deseo estar con vos, 
nos hemos visto hace segundos… 
y ya la hecho de menos. 
Veámonos en el puente del lago,
 quiero mostrarte algo.
Yves… tu príncipe”

- ¿Qué significa esto? – se preguntó y en aquel momento, mientras leía una y otra vez le nota, se percató de algo - …es la letra de mi padre… pero… ¿por qué? – se paró a pensar y en aquel momento se quedó blanco.
- ¡¡¿Celeste?!! – dijo gritando una y otra vez – ¡¡¿Dónde estás maldita sea?!! – añadía desesperado.
Sabía de sobra que su padre sería capaz de todo por hacerlo volver arrastrándose a sus pies, se recorrió todo el lago en busca de ella, y cuando se acercó a uno de los bordes… pudo ver marcas de pasos adentrándose en el lago, y eso lo aterro.
- No puede ser… - dijo el lanzándose al lago sin mas – dime que no es cierto princesa – dijo él mientras nadaba hacia la zona mas onda y comenzaba a hundir su cuerpo hasta toparse con algo de madera sumergido bajo el agua.
Comenzó a intentar moverlo, pero no era lo suficientemente fuerte como para hacerlo. Así que salió de nuevo en busca de ayuda. Le dio las órdenes al caballo y no paró de hacerlo hasta que llegó de nuevo a palacio.
- Venid conmigo… necesito ayuda – decía una y otra vez a los guardias que salieron en caballo tras él hasta el lago.

Llegaron todos junto al príncipe y todos se lanzaron con el a ayudarlo. En la noche apenas era visible y por culpa del fango del fondo del lago, era imposible moverse y asentar bien los pies para empujar el arca que había en el fondo. Así que decidieron usar las cuerdas y los caballos para empujarlo.

Tras demasiados esfuerzos por parte de los animales, el arca comenzaba a salir del fondo del lago. El príncipe tomó una de las espadas de los soldados y comenzó a soltar los tablones del arca… y ahí acabo todo.

Celeste se encontraba en su interior. Pálida y a la vez como dormida. Con su cabello rizado revoloteado alrededor de su cuerpo, y repleta de rosas adornando su cuerpo muerto e inerte en el interior de aquel arca. 

Yves comenzó a gritar como un loco. Necesitaba librar todo el terror y el odio que ahora mismo sentía por su padre. Había matado a la mujer que amaba su hijo y lo odiaría de por vida.

En aquel momento se le paso por la mente cada una de las sonrisas que Celeste le había brindado durante toda la mañana. Aquellos labios que había besado y que lo habían enamorado. Se había enamorado de ella como si de un embrujo fuera, y ahora ella estaba muerta, el destino los había unido y su padre los había separado, así que tomo una decisión.

Subió a su caballo y se fue lo más lejos posible del Castillo Chambord. Cuando supo que había llegado tan lejos como quería. Se armó de tanto valor como podía, ya que lo que iba a hacer necesitaba mucho de ello. Paró su caballo, lo ató a un árbol y tras apartarse cerca de las rocas… cogió su espada y se rebanó en la pierna.

La sangre comenzó a escaparse entre sus ropas. El dolor por el corte lo hacía sufrir, pero no tanto como sufría su corazón al saber que Celeste había muerto. Quería pasar la vida junto a ella, ya fuera vivo o muerto. 

Se tumbó en el suelo de aquel lugar, y cerró los ojos… relajándose, relajando su respiración. Sabía que moriría desangrado, así que tan solo tenía que esperar a que su cuerpo comenzara a notar la falta de sangre y con ello… la de oxígeno, haciendo que muriera de forma lenta.

Castillo de Cheverny

- Señor, todo está hecho… - añadía el sirviente que había asesinado a la princesa nada mas llegar a la sala de reuniones del castillo.
- Bien… - sonrió el rey – ahora solo tenemos que esperar a que vuelva Yves a palacio y todo estará en su sitio – añadía este.

El rey y el consejero comenzaron a reír y brindar. Su plan había salido perfecto, pero lo que no sabían es que Yves en esos momentos, acababa de morir desangrado. Su padre había perdido a su único heredero, y con él la posibilidad de que el reino continuara en alza tras la muerte de rey.

Yves lo había sopesado todo, y fue la mejor decisión que podría haber tomado con el fin de escarmentar a su padre por sus actos tan graves. Había muerto por ello. Al fin de al cabo, ese era su destino.

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“Una historia de amor extraña, ¿verdad?. El rey lombardo descubrió que su hijo había muerto días después. Encontraron el cuerpo de Yves enmarcado en un gran charco de sangre, repleto de picotazos de los cuervos y aves del lugar.

Se supo que el rey enloqueció de furia, y pocos meses después declaró la guerra al reino franco, siendo este último el ganador de la gran batalla. 

Al fin de al cabo, ambos reinos acabaron unidos… tal y como hubiera pasado si ambos príncipes hubieran hecho realidad sus sueños… pero el destino quiso que no fuera el momento para ello. No estaban destinados a vivir juntos en esta época, o al menos, eso pensamos todos los que contamos esta historia día tras día.

Seguramente el alma de Celeste e Yves, se encuentren vagando por el mundo en busca de dos personas que merezcan estar juntas para toda la vida… y cumplir así el sueño que ellos no pudieron cumplir.

Quizá te toque a ti ser una princesa o un príncipe quien sabe. Tan solo sé que tarde o temprano, renacerán y vivirán felices como ambos deseaban.

Espero que os haya agradado mi historia, aunque sé que el final era inesperado… pero no siempre son finales felices los que los trovadores contamos, ya que la realidad es así… 
No siempre uno está destinado a cumplir sus sueños cuando mas se desean… lo que si es seguro, es que tarde o temprano, los sueños se cumplen, ya sean en esta vida o en otras futuras”

3 comentarios:

  1. no va a continuar?!!! no es yunjae unnie?!!! dime que continua y reencarnan en el yunjae por favor no me hagas esto, por otro lado que cruel destino el de yves y celeste, todo por su padre :( gracias por actualizar

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  2. oh diosss......

    cuando inicias la segunda temporada..ya kiero YUNJAE

    gracias por esta primera temporadaaaaa....

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  3. Que no el fic era yunjae???
    Ahora que diablos e.e paso?
    cambiaron todo o.o

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