jueves, 29 de agosto de 2013

ENAMORADO DE MI HERMANO - CAPITULO 7





CAPITULO 7

Habían pasado unas horas desde que YunHo llamara al hotel y guardara una de las habitaciones más grandes de este. Quería que la noche junto a su hermano, o bueno, junto a su novio fuera de lo más especial. Estaba seguro de que el pequeño no se esperaba una habitación tan grande, ni tampoco… aquella botella de champan y las fresas cerca de la cama.
- ChangMin… ¿estás preparado? – pregunto a su hermano mientras este recogía las cosas y las metía en una de sus mochilas.
- Eh? Oh… si… solo me falta una cosa… -tomó su frasco de perfume y lo metió en la mochila – Ya lo tengo todo…
YunHo tomó la mochila de su hermano bajo la sonrisa dulce de éste. Sonrisa que ocultaba cierto nerviosismo que no podía evitar. Él y YunHo ya lo habían hecho, pero no lo habían vuelto a repetir, y aquello, aquello le tenía preocupado. Sabía que YunHo le amaba, pero… ¿por qué no le había vuelto a tocar?. Aún se le ponía el vello de punta al recordar aquella vez, y deseaba que se volviera a repetir, es más, había pensado que no dejarían de hacerlo, cosa que no fue así.


Dio un suspiro que hasta YunHo pudo escuchar, lo cual le hizo mirar a su hermano de forma suave. En su cabeza rondaba la idea de que esta noche por fin lograría llevar a su hermano a un lugar íntimo, sin miedo alguno de que abrieran la puerta y les encontraran haciendo cosas que solo a ellos les incumbía saber. Y no es que no lo hubiera deseado todo este tiempo, lo deseaba a todas horas, era irremediable. Se estremecía cada vez que este salía de la ducha, o moría cada vez que lo veía dormir con solo su ropa interior.
YunHo sacudió un poco su mente con el fin de no seguir pensando en Max, puesto que eso le haría excitarse al punto de enloquecer y tomar a su hermano con toda la pasión que había estado aguantando, y era su segunda vez, y era algo que no podía hacer… asustarlo. 
- Hyung… puedo… -Max se paró en ese mismo instante, poco después de salir de la galería.
- ¿Qué ocurre?
- Por qué… -el menor se mordió de forma leve el labio- ¿Por qué no lo hemos vuelto a hacer desde entonces? –se sonrojó de forma suave por aquella pregunta tan íntima.
- Por el simple hecho de que quiero y deseo que nadie nos interrumpa… -añadió YunHo acercándose  y tomándole del mentón para que este lo mirara a los ojos- Ya sabes que mama está aquí… y me molestaría mucho, si entrara… nos viera… y por culpa de la vergüenza… no termináramos de hacerlo… ¿entiendes?
- En-Entiendo… -ChangMin se sonrojó un poco más al imaginarse aquello.
- Así que por eso mismo, vamos a un hotel esta noche…
- En-Entiendo…
YunHo tomó de la mano a ChangMin el cual aún con las mejillas tan rojas, tenía su mirada pegada en el suelo de parqué de la casa de su madre. Su corazón latía a mil por hora, y es que era algo normal, su hermano le había dejado claro que hoy tendrían cierta noche de pasión, y de seguro, mucho mejor que la primera.
Salieron de casa, y tras tomar el taxi y tardar una media hora en llegar al hotel, uno de los más caros de todo Seúl. Los ojos del más pequeño se abrieron de par en par, mirando tas las luces y la altura de este, pensando e imaginando en qué planta estaría su habitación.
- La planta numero 15… una de las suites… -dijo YunHo casi en el oído de su hermano.
- ¿Una de las grandes? –ChangMin se giró sorprendido.
- Sí, una de las grandes… como a ti te gustan…
Una sonrisa se escapó de los labios del menor justo cuando miraba a su hermano al escucharle hablar, sonrisa que fue eclipsada por un beso que YunHo robó de sus labios, para después salir del auto, y dejar al pequeño con cierto sonrojo en las mejillas. ChangMin salió del auto, y esperó a que su hermano sacara sus cosas del maletero del taxi, pagando al conductor y ambos se encaminaron juntos a la recepción del hotel donde pasarían una de las noches más íntimas de su vida.
YunHo tomó la mano de su hermano, como si no le importara que todo el mundo les mirara con extrañeza, mientras comenzaba a decirle a la chica de recepción todos los datos de su reserva, y ChangMin se escondía con el fin de que todas las miradas de los otros no le hicieran ponerse aún más nervioso de lo que ya estaba.
Poco después, ambos se encaminaban hacia el ascensor, esperando a que este se abriera y les llevara a la planta en donde se encontrarían con la suite que habían reservado para entonces.
- Hyung… -susurró Max mientras caminaban por el pasillo.
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no me llames hyung?
- Lo siento… -susurro de nuevo.
- No lo sientas… 
YunHo apretó un poco más su mano, enlazando sus dedos con los de este mientras buscaba el número de la suite y la localizaban dos habitaciones más allá. Sonrió apenas unos segundos mientras tiraba un poco de su hermano y se paraba frente a una de las dos puertas del final del pasillo.
- Ya hemos llegado… -susurró YunHo que sacaba la tarjeta para poder abrir la puerta y la introducía en la cerradura frente a la mirada expectante de su hermano.
ChangMin comenzó a mirar todo conforme el mayor abría aquella puerta, topándose con una habitación inmensa con un recibidor con sofás, muchos espejos, pocas luces y adornos, y cuando se adentró más, su mirada se paró en seco, observando aquella gran cama, y sus mejillas se tiñeron de color carmín.
- Vaya Vaya… -YunHo abrazó a su hermano por la espalda después de soltar la mochila a un lado de la habitación.
- No hagas eso me pones nervioso…
- ¿Aún te pone nervioso tenerme cerca…? –preguntó YunHo a lo que ChangMin negó.
- Me pone nervioso que estés pensando en todo lo que haremos en esa cama…
- ¿Y cómo sabes que estoy pensando en ello? –dijo algo confuso el mayor.
- Porque yo también lo estoy pensando…

1 comentarios:

  1. ñakañaka...es noche de pasión desenfrenada...jajajaja

    amo esta historia la he adorado de principio a fin...

    gracias por un capitulo mas.

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