CAPITULO 11
Lo bese otra vez, esta vez más lentamente, y eso solo intensificó el beso. Sus dos manos presionaban mi espalda ahora, y empecé a preguntarme cuánto más cerca podríamos estar, y entonces recordé todo lo que había sentido cuando bebí su sangre.
- Espera… - dije volviendo a mí. Mi respiración se agito y no pude mirarlo a la cara – Tenemos que frenar…
- Mamá está fuera… - dijo cerrando los ojos para sí mismo.
- Mamá está fuera… Mamá está fuera. De acuerdo, eso me tranquiliza.
Nuestros ojos se encontraron y, justo después, empezamos a reír bien alto. YunHo se alejó de mí, lo suficiente como para que respirara normal de nuevo, pero me rodeo con sus brazos herméticamente – Te ves hermoso…
- Acabo de ser perseguido por la calle. Probablemente parezco restos de un tren. – sabía que tenía el pelo revoleado y mis vaqueros estaban llenos de suciedad.
- Tienes que aprender a aceptar un cumplido, porque no voy a dejar de hacerlos – YunHo levantó una de mis manos a su boca. Sus labios eran suaves contra mis nudillos. Fuera de la habitación oí la conversación entre otros de la Cruz Negra, que hicieron más ruido.
- ¿Cuánto tiempo puedes quedarte?
- Hasta mañana por la tarde…
- ¿Casi todo un día? – él estaba tan contento que no pude hacer más que ruborizarme – Eso es increíble…
- Sí, lo es.
En la próxima semana, yo sabía, que esto iba a parecer nada. Pero por ahora se estiraba ante mi como un cielo infinito lleno de estrellas, y no quería pensar en lo que vendría después.
Eso lo estropearía. Lo que importaba estaba aquí y ahora.
Yo me senté en la esquina de la cama, y YunHo se sentó a mi lado, poniendo su cabeza en mi hombro. Sus brazos rodearon mi cintura. Recorrí con mis dedos su desaliñado cabello.
- Hubo tiempos en que pensé que nunca te vería otra vez. A veces me dije que sería mejor para los dos. Pero no podía aceptarlo – dijo con voz profunda sobre mi hombro.
- Nunca lo aceptes – bese su mejilla – Nunca…
El ruido de abajo creció aún más, y me di cuenta de que se trataba de un aviso. Me tensé, pero YunHo se sentó y suspiró – Leen se ha enfadado como el infierno…
- Ese chico… el de esta noche… ¿es uno de los que deben cazar?
- Esa es la razón por la que estamos en Seúl. Ha habido informes en esta área hace unos pocos meses. Y sobre este vampiro, pensamos que es parte de una banda que ha estado causando problemas cada vez más a menudo.
- ¿Informes?¿Cómo…? ¿En los periódicos?
- A veces… aunque, por supuesto, los periodistas no saben que presentan informes, pero a veces hay personas que saben lo que realmente pasa en el mundo, y que saben de nosotros y nos dan la información. De vez en cuando, nosotros incluso obtenemos la información de los vampiros. Intentan librarse de nosotros, diciéndonos que hay alguien más peligroso a la vuelta de la esquina – dijo explicándome – A veces, están diciendo la verdad. Lo que nos dijeron es que esta banda está matando aproximadamente una vez a la semana y eso es mucho, incluso para los vampiros más mortíferos de allí afuera.
Intenté pensar en eso, como animándome. Incluso los cazadores de la Cruz Negra podían hablar racionalmente con los vampiros algunas veces.
- El chico que vimos esta noche, no puede ser parte de cualquier pandilla mortal. YunHo, él estaba muerto de miedo.
YunHo me examinó de nuevo, y en sus ojos pude ver que él era cauto. Habíamos tenido esta discusión antes, pero nunca terminó bien.
- Algunos vampiros son realmente peligrosos, Jae.
- Algunos realmente no lo son – le dije como en silencio.
- Yo sé eso ahora – YunHo inclinó su cabeza hacia atrás contra la pared, y pude ver un ligero cansancio en sus ojos. Él era mayor que yo, una diferencia de edad que no había sido capaz de ver el año pasado, pero su madurez era más visible ahora – Hay vampiros malos que deben ser detenidos. Nosotros lo hacemos. Así que me dijo a mí mismo que lo que estoy haciendo aquí con la Cruz Negra es lo correcto. Pero estábamos equivocados acerca de ese chico esta noche, si estamos equivocados siempre… o incluso una vez, no sé cómo hacer frente a ello. Y no sé cómo decir lo que es cierto sobre los vampiros que nosotros cazamos.
Quería haberle dado algunas respuestas, pero no supe qué decir. Los pasos hicieron eco en el suelo de afuera, cada vez más cerca. Diana llamó antes de abrir la puerta. Cuando ella se asomó dentro del cuarto en el que estábamos, frunció el ceño.
- Oh, vaya… pensé que iba a interrumpiros en medio de una batalla sensual y sexy entre los dos…. – me ruboricé tanto que de seguro parecí la lámpara.
- Hemos estado solos por cinco minutos, Diana – dijo YunHo.
- Tienes que aprender a golpear mientras el hierro está caliente… Porque sabes de sobra, que la privacidad y este lugar no van de la mano… - Dijo Diana mirándome de reojo.
- Estamos a punto de encabezar otra expedición. Shin y Leen quieren reanudar la caza antes de que el vampiro se haya ido demasiado lejos – dijo Diana apoyando los brazos contra la puerta.
“¿Reanudar la caza?... oh, no”
- Ellos no dijeron nada de patrullar esta noche – YunHo frunció el ceño – El equipo no está listo, y la mitad de nosotros ni siquiera estamos vestidos…
- Por eso estamos entrenados para conseguir estar listos bien rápido, amigo mío – Diana me sonrió abiertamente, haciendo que su mirada pareciera incluso dulce.
- Jae puede permanecer seguro y caliente aquí. Pero tú y yo y todos los demás, estamos apuntados para salir…
- Diana… - YunHo puso su mejor cara, suplicando con la mirada – No he visto a Jae en meses. Vamos – esa mirada suya había sido suficiente para disolverme en un charco, pero no parecía hacer mucho con Diana.
- Sabes que no me importaría, pero Shin y Leen no quieren escuchar de eso. Estás de suerte que incluso le dejen echar un vistazo por este lugar. Demonios, cuando enviaste esa carta en señal de socorro, Leen estuvo cerca de ponernos bajo llave…
- Básicamente, estamos apresados – dijo YunHo suspirando cuando me miro – Pero será por poco tiempo, ¿de acuerdo? Volveremos y no tardaremos mucho…
- Tienes que moverte, YunHo – Diana chocó sus dedos en los bordes de la puerta – Como… en aproximadamente dos minutos, cuando venga de nuevo a este cuarto para conseguir nuestros suministros debes estar listo.
- Gracias – dijo YunHo. Le dio una sonrisa rápida a Diana cuando ella se fue.
Tan pronto como la puerta se cerró, el be besó suavemente con los labios cerrados. Esa ola de sentimiento cálido dentro de mí comenzó a fluir nuevamente, por lo que quería tirar de él más cerca, pero ninguno de nosotros podría olvidad que Diana justamente estaba afuera. Entonces, YunHo inclinó su frente contra la mía y acunó mis mejillas en sus manos.
- Te amo…
- Y yo a ti también…
YunHo me beso una vez más. Después de eso se alejó de mi.
- Todo tuyo, Diana! – dijo en un grito mientras se levantaba.
- No quiero ser tu novia! – dijo ella – Solo quiero el maldito botiquín de primeros auxilios! – Unas pocas personas fuera reían, pero era una risa amable.
Quizá Leen me vio como una molestia, pero todos los demás parecían felices por YunHo y por mí. Yo jamás podría haber imaginado que un grupo de cazadores de vampiros parecieran tan ¿Buenos?
Vamos a estar bien, me dije. Puedo hacerlo. Ya tenía hambre, pero sabía que si alguien en la Cruz Negra me cogía bebiendo sangre, atacarían primero y harían las preguntas después. Mañana, quizás podría alimentarme, o por lo menos verter la sangre de mi termo. Yo podría aguantar hasta el sábado por la noche si fuera necesario.
YunHo paso por al lado de Diana hacia las escaleras. Aunque ella sonreía cuando entró a buscar el botiquín, ni me miró a mí. Luego de poner muchos medicamentos en la pequeña caja de plástico…
- ¿Estás bien, Jae?
- Eso creo… - dije - ¿Con qué frecuencia haces esto?... me refiero a salir de caza…
- Tú dices “salir”, como si regresáramos una vez que el trabajo está hecho. Principalmente viajamos de un lugar a otro. Vamos donde nos necesitan. Algunas personas tienen sus propias casas, ellos regresan de vez en cuando, pero muchos de nosotros no. Yo no lo hago – Después de una corta pausa, añadió – YunHo tampoco. Supongo que él no te dijo eso. Sigo olvidado que no habéis tenido la oportunidad de haber, desde esa escena de la primavera pasada. Eso tiene que ser duro…
- Supongo que lo es…
- Él es un buen tipo… - Ella cerró la caja de plástico y me miró seria por una vez – YunHo no lleva su corazón en su manga. Yo lo he conocido desde que teníamos 12 años, y eres el único chico que él conoció alrededor de esto. Te lo digo simplemente en caso de que estuvieras preguntándotelo.
- Gracias – dije. Aunque eso era bastante sorprendente escuchar, yo no estaba pensado sobre las preocupaciones más grandes del amor de mi vida. En cambio, me quedé recordando al vampiro, con sus uñas rotas y la sonrisa incierta. La Cruz Negra no podría ser una amenaza inmediata hacia mí, pero él permanecía en peligro. Él había estado perdido y solo, era otra persona que se había sentido pequeña por culpa del señor Lee.
¿Esa era la manera en la que yo podría acabar algún día? Me estremecí al pensarlo. Nunca. Yo siempre tendré a mis padres y a mis amigos, incluso a YunHo.
Eso no cambió el hecho de que el chico con el que me había encontrado antes estuviera en peligro y desesperado por culpa de la familia de YunHo y sus amigos. La injusticia de él me enfermó. Pero, ¿qué podría hacer YunHo al respecto? ¿Qué podría hacer yo al respecto?
La respuesta vino a mí casi de inmediato, aterradora pero inevitable.
- Voy con vosotros – dije después de unos segundos.
- ¿A una caza de vampiros? Eso es una locura – dijo Diana mirándome.
- No tenéis ni idea de cómo lo sé… - suspire – pero yo voy…





0 comentarios:
Publicar un comentario