domingo, 25 de noviembre de 2012

ADICCION - CAPITULO 6

CAPITULO 6


Mis palabras hicieron eco.

- ¿Quién está ahí? ¿Hay alguien? – dije más tranquilo ahora. 

Una vez más, me parecía haber oído un sonido extraño de chisporroteo, como suena al romper el hielo. El chisporroteo se acercó más, como si viajara hasta las escaleras. Apresuradamente atornille la tapa de mi termo, de modo que ningún estudiante humano me viera beber sangre. Me metí en el pasillo y trate de averiguar qué podría estar causando ese el sonido. 

¿Había una niño furtivamente fuera de los dormitorios para un aperitivo, al igual que el que yo he tenido? El sonido es un poco como los chasquidos de los cubitos de hielo después de que caen en el agua. Luego me ahogue en una risita cuando me pregunte si era algún chico, infiltrando aquí para visitar al chico que le gustaba. Tal vez ni siquiera fue una persona. Podría ser un edificio antiguo en respuesta a la profundización de otoño frío. 

Los crujidos se acercaron. El aire a mi alrededor en un instante fue frío, como si hubiera abierto una puerta de un congelador. Mi pelo estaba parado de punta, y la piel de gallina apareció en mis brazos. Mi respiración parecía niebla, y una vez más sentí que alguien me estaba mirando. 

Más abajo en la escalera, vi una luz vacilante. Fluctuó como una vela, pero la luz era de un color verdeazulado, como el color de una piscina. Cintas de iluminación ondearon por las piedras. Parecía que Medianoche estaba bajo el agua. 

En ese momento yo estaba temblando de frío, y perdí mi agarre en el termo. En el momento en que choco ruidosamente en el suelo, las luces desaparecieron, y el aire a mí alrededor se calentó nuevo al instante. 

Esa no era mi imaginación, no era el reflejo de alguna luz... pero, entonces, ¿qué diablos era? 

La puerta más cercana al corredor se abrió de repente… JunSu estaba en el marco con un pijama ceñido a su cuerpo que le hacía verse muy sexy, y su cabello atolondrado. 

- ¿Qué te pasó?

- Lo siento - murmuré bajando la vista y alzando mi termo - Tuve que salir para comer y creo que perdí el control.

Eventualmente tendría que haberle dicho a alguien lo que acababa de ver, pero JunSu era la última persona en el mundo con la que quería compartir mis confidencias. Incluso el haber admitido que dejé caer mi termo hizo que pusiera sus ojos en blanco. 

- De acuerdo, la próxima vez sólo atrapa un ratón, como hace la gente normal… -y se volteó hacia su habitación, pero en la mitad del camino me miró y dijo - Creo que eso apesta.

- ¿Tirar mis termos, o lo de los ratones?

- Tener que salir de tu habitación para comer. Eso te pasa por elegir a ese insignificante como compañero de cuarto.

- YeSung no es un insignificante!

- Sí, claro… - Luego, cerró la puerta.

Esperen, ¿acaso JunSu estaba tratando de ser simpático conmigo sin insultarme a mí, sino a YeSung? 

Sacudí mi cabeza negándolo. La idea de que JunSu estaba tratando de ser simpático casi me hace olvidar aquella luz extraña… Casi. 

Cuando les dije a mis papás que estaría acampando el viernes por la noche ya que habría una lluvia de meteoritos, no me molestaron por estar fuera en el bosque. Los alrededores de la Academia eran totalmente seguros, por lo menos, si era un vampiro. Sabía que ellos no se fijarían si realmente habría una lluvia de meteoros, lo que era algo bueno, porque no la habría. Pero preguntaron muchas otras cosas, y en mi histeria, les pregunté por qué. 

- Porque nos parece que podrías llevar a algunos compañeros contigo - dijo mi mamá cuando nos sentamos el domingo a cenar: lasaña para mí, y grandes vasos de sangre para todos. Billie Holiday sonaba en el estéreo, cantando sobre un amor en el que había creía alguna vez - Tal vez podrías ir con TaeMin, parece una buen chico.

- Mmm, sí, creo… - TaeMin era un vampiro, cerca de los seiscientos años, y le conocí el año pasado en una clase de Historia, pero difícilmente nos habíamos dicho diez palabras el uno al otro. - Pero no le conozco bien, y si fuera a invitar a alguien, invitaría a YeSung, pero a él no podría importarle menos la astronomía.

- Estás pasando mucho tiempo con YeSung - papá dio un gran sorbo a su vaso de sangre - ¿No sería bueno que tuvieras otros amigos?

- ¿Amigos vampiros, quieres decir? Siempre me dicen que no sea un snob, lo que significa que sea más humano que vampiro aquí. ¿Qué pasó con eso?

- No quiero que seas un snob. Pero no es eso de lo que hablo - papá dijo gentilmente - La cuestión es que serás un vampiro algún día y en unos cientos de años, YeSung morirá, y tu vida habrá recién comenzado. ¿Quién estará contigo en ese entonces? Te trajimos aquí para que hagas amigos que puedas conservar, Jae.

- Eso no estaría mal - Lo sabía, pero no tenía la misma idea que ellos. El último año, no había querido nada más que esconderme en mi loca casa, solos nosotros tres, pero ahora quería mucho más, y eso incluía a YeSung. 

YooChun caminaba por el borde de los terrenos de granja, mientras uno de sus brazos tenía una máscara que cubría su cara. Tenía que admitir que estaba increíblemente atractivo con su traje blanco, que resaltaba su cuerpo y lo hacía parecer estar tallado en mármol. ¿Y yo? Yo me eché un vistazo en el espejo de mi habitación y suspiré. La palabra “atractivo” no era la adecuada para mí, más bien me parecía al Teletubbie blanco perdido. Pero no había manera de que me pudiera negar a esto. No tenía la oportunidad de pedir la clase de Tecnología moderna, así que tendría que hacer el trabajo de pelea en la granja… era la única forma de cumplir con mi programa de créditos. 

- Pareces aterrorizado - dijo YooChun - Sabes que en la actualidad no deberías estar batallando por tu vida aquí.

- Lo sé, pero no creo que luchar por mi vida sea muy necesario.

- Primero que nada, no te preocupes, porque la pelea actual dura muy poco. Pero tendrás que aprender cómo moverte. Segundo, lo disfrutaré si somos compañeros, al principio o al final. Y además, puedo hacerte sentir muy cómodo y seguro.

- ¿Quieres decir que todavía me tienes como a una persona a la que sí puedes morder, y por eso debes ser moderado conmigo?

- Puede ser… - sonrió irónicamente y se puso la máscara - ¿Listo?

- Dame un segundo - Me puse la máscara y, para mi sorpresa, veía perfectamente con ella. 

Obviamente, no empezamos a pelear en ese instante, la verdad, la mayor parte de la clase se concentró en enseñarnos como pararnos. ¿Parece fácil? No lo es. 
Tuvimos que tomar nuestras piernas y tensar un músculo de aquí, pero no el de allá, y nuestros brazos tenían que estar en una forma indescriptible, pero muy estilizada. Nunca antes podría haber imaginado que podían cansar tanto mis más míseros músculos tratando de mantenerme en pie, pero antes de que terminara la hora, estaba temblando de la cabeza a los pies. 

- Está bien - Dijo YooChun mientras me ajustaba un codo. Nuestro 
profesor, el señor Carlyle, ya lo había designado como un asistente de curso - 
Tienes un buen balance, y eso es lo que importa.

- Creo que lo más importante es no golpearte en una batalla.

- Créeme. Balance. En eso se centra todo.

La campana sonó. Con ayuda me pude apoyar en la pared más cercana. Me saqué la máscara para poder respirar más profundamente. Mis mejillas ardían, y mi cabello estaba sudado.

- Por lo menos, perderé peso este año.

- No necesitas perder peso - YooChun se sacó su máscara y la puso bajo un brazo - Ya sabes, si quieres practicar a parte de las clases me puedes buscar mañana, tal vez… practicar un poco no te vendría mal para la resistencia… - me miraba fijamente con esa mirada atractiva que tan solo había visto dos veces desde que éramos amigos.

- No puedo este fin de semana…- Si no hubiera estado tan cansada, YooChun se hubiera dado cuenta del nerviosismo de mis ojos - Creo que debería pedir permiso…

- Seguro… - Me miró mientras pasaba por una puerta. Por un momento, pensé en la posibilidad de que él hiciera esa oferta para pasar más tiempo conmigo. 
Si era por eso, tendría que hallar la manera de salirme de esa situación. 
Me ocuparía de eso después. Era el primer viernes de Octubre, y eso significaba que me encontraría con YunHo, en unas pocas horas, otra vez… 

Primero, corrí al dormitorio para darme una ducha. No había manera de que me encontrara con YunHo oliendo a calcetines viejos. No me pude arreglar mucho, para que YeSung no sospechara. Me imaginé entonces, a mi ultra perfecto compañero de cuarto anterior, Siwon, horrorizado mirándome… como, simplemente, me peiné el cabello hacia atrás. 

De cualquier forma, YeSung se dio cuenta 

- ¿Te estás vistiendo así para pasarte la noche en el bosque o qué? 

- Esto difícilmente parece un abrigo de piel o una tiara - dije mientras señalaba mis jeans y un sweater plano. 

- Como sea – suspiro … YeSung cruzó sus piernas en el piso, en el medio del piso y frente a su proyecto de arte… su collage parecía muy depresivo, con mucho negro y plateado formando una guillotina. Todo lo que eso significó para mí, era que no me prestaría más atención a como me vestiría. Idílicamente, iría a ver a YunHo de la forma que me hiciera más hermoso, pero no había manera de que me pudiera poner un traje o algo así. Busqué en la profundidad de mi armario y saqué un pañuelo, que coloqué en un boso junto con unos termos que, para YeSung, podían contener inocentes bebidas. 

- Nos vemos mañana por la noche, ¿de acuerdo? - Mi voz sonaba extraña tan fina y antinatural que pensé que se rompería. Puse una mano en la manija de la puerta, pensando que era libre.

- ¿No llevarás tu telescopio?

Oh, no. Si hubiera una lluvia de meteoritos, por supuesto debería llevar mi telescopio conmigo, pero era pesado, y tenía que llevarlo con cuidado, y tendría que esconderlo en los jardines del colegio. Lo que no podía hacer era llevarme eso hasta Inchon. Pensé que había solucionado cada detalle de mi huída, ¿cómo podría haber olvidado algo tan básico? 

- Tengo otro… - Mentí mientras me iba - …otro telescopio, quiero decir. 
No es tan bueno como este, pero es más liviano, así que creo que lo tomaré del apartamento de mis padres.

- Tiene sentido - YeSung levantó la vista de sus tijeras, por lo cual nos pudimos ver las caras mutuamente. Parecía algo triste… tal vez YeSung nunca admitiría que me extrañaría este fin de semana, pero pensé que lo haría. 

- Mañana entonces.

- Mañana - dije no muy convencido - Saldremos el próximo fin de semana. Piensa en algo divertido para hacer.

- ¿Aquí? Sí, claro - Se concentró en su trabajo otra vez, y yo fui libre para irme.

Cuando me adentré en los jardines, el crepúsculo descendía sobre el colegio. 
Éste era uno de mis momentos favoritos del día. Para mí, significaba más inicio que el propio amanecer. El cielo estaba entre un violeta grisáceo mientras me adentraba en el bosque. Mis oídos se volvieron instantáneamente más sensitivos a los sonidos de la noche… mis propios pasos, los pájaros a lo lejos, un chico riendo de un modo que me hiso pensar que debía estar aquí fuera con su amante. 

Continué mi camino, impresionado de cómo mis oídos eran mucho más potentes que el año pasado. Aunque me había convertido en un “verdadero estudiante de Medianoche”, no había sentido tanto el cambio, pero aquí entre los árboles, resultó obvio. El aleteo de los pájaros, el tráfico de las rutas cercanas, todo era claro y distinto. Esto nunca me había pasado. 

Tampoco nunca antes había pensado en cómo sabría la sangre de alguno de esos pájaros. El vampiro en mí estaba saliendo a la superficie. Y el estar con YunHo siempre traía al vampiro que hay en mí… el depredador, el hambriento, y ahora yo era más poderoso… Tal vez yo no era el único tomando esta ruta esta noche. 

Yo cuidaría de YunHo. Nunca lo lastimaría. (Si lo mordía de nuevo y tomaba suficiente sangre, se convertiría en un vampiro, y en ese momento podríamos estar juntos para siempre.) 

Pero sacudí mi cabeza, tratando de mantener ese pensamiento alejado de mí.
Seguí mi camino a través de la ruta. Luego habría un pequeño tramo antes de llegar al área… una parada. Tomé mi lugar en la ruta cercana a Inchon y esperé.

Cinco automóviles y una motocicleta vinieron… esos no eran importantes para mí. En mi lugar oculto entre las malezas, bufé de frustración. 

Pero al afortunado número siete era al que yo estaba esperando… el servicio de lavandería de Medianoche. Como siempre, el conductor tenía su música demasiado alta. Debía haber dejado la escuela recién, lo que significaba que estaba volviendo, y mis investigaciones decían que la base de la lavandería estaba en Inchon.

El camión se detuvo en la señal. Corrí hacia la parte trasera que, afortunadamente, estaba abierta. Cuando el metal chilló, me encogí, pero afortunadamente, la música estaba tan alta que el conductor no lo oyó. 

Rápidamente entré y me coloqué entre unos bultos de ropas cuando el camión comenzó su camino nuevamente. ¿Lo ven? ¡Era simple! Pero de todas maneras, yo estaba muy nervioso y temí comenzar a temblar. Por eso mismo me escondí debajo de esos bultos y para que el camionero no me viera si decidía echar un vistazo hacia atrás. Todo olía un poco viciado, pero no estaba irrespirable aquél aire, por lo que tenidas las circunstancias que tenía, me prometí ser valiente y soportarlo. 

Tomó aproximadamente una hora llegar a Inchon. En ese momento, comencé a espiar por la ventana de atrás. Una vez que llegamos, yo tenía la ventaja de que había otra parada que el conductor debería ver. Después de eso, podría caminar hasta la estación de trenes. 

A la medianoche, estaría en los brazos de YunHo otra vez.

0 comentarios:

Publicar un comentario