sábado, 8 de septiembre de 2012

Cuando descubro que no eres tu - CAPITULO 8


Capitulo 8: …dos días después

Yunho se había levantado con la esperanza de que su vida cambiaria en a penas unas horas. Estaba deseando encontrarse con Yuno, y entregarle todos los papeles de sus bienes con el fin de que soltara a Jae y los dejara tranquilos, pero lo que no sabía es que en aquel momento, Yuno tenía sus propios planes.

- Vamos levanta de ahí! – le dijo a Jae que aún iba esposado de las manos por detrás de la espalda.
- ¿Dónde vas a llevarme? – preguntó y en aquel momento vio como este le tapo la cabeza - ¡Idiota, déjame al menos ver donde me llevas! – añadió Jae mientras notaba como le tapaban con una manta, ya que aún estaba desnudo.
- Lo siento… pero el juego no ha acabado aquí… - le dijo Yuno.
- …Dios mio… - dijo Jae al sentir que todo iba de mal en peor – no le hagas nada… maldita sea es tu propio hermano – suspiró Jae mientras brotaban sus lagrimas de los ojos.
- Lo es… pero mis padres no me quisieron nunca como a él… e incluso me desterraron – añadió Yuno – y lo siento, pero debe pagar todo este tiempo que e sufrido – añadió.

Se levantaron de la cama y Jae fue llevado arrastras hacia el coche de Yuno donde entro de un empujón, quedando tumbado en la parte trasera de este. No sabía donde pensaba llevarlo Yuno, pero sabía que la cosa no iba bien. Pasaron varios minutos cuando sintió que el coche paraba, y abrían la puerta del coche. En aquel momento, era invierno… y su piel erizada por el aire frio, lo dejó temblando.

- ¿Dónde me llevas? – le preguntó Jae mientras le empujaban.
- A un sitio donde nadie te encontrará – añadió este mientras abría la puerta de algún lugar en concreto, y empujaba a Jae hacia dentro, haciéndolo bajar unas escaleras hacia abajo - …por mas que grites o chilles, nadie te oirá – añadió – así que guarda fuerzas y aire para sobrevivir – continuó – fue bonito mientras duró – le dijo Yuno quitándole la tela de la cabeza y mirar a Jae que tenía los ojos enrojecidos de tanto llorar.
- No… no me dejes aquí!! – dijo Jae levantándose como pudo de aquel suelo de tierra tan frio - ¡Maldita sea! – grito cuando vio como la puerta se cerraba - ¡¡Socorro!! ¡¡Que alguien me ayude!! – añadió gritando y en aquel mismo instante supo que todo acababa ahí.

Simplemente la esperanza de que Yunho le salvara se albergaba en su corazón. Estaba tan aterrado que apenas podía respirar. La humedad de aquel agujero donde lo habían encerrado estaba helando su cuerpo que no paraba de temblar.  Su respiración se hacía pesada… y el simple hecho de pensar que no vería nunca más al amor de su vida, le rompió por dentro.

Yunho tenía que aparecer… pero su hermano, estaba dispuesto a arrebatarle todo… y estaba seguro que no solo deseaba arrebatarle sus vienes, sino que quería acabar con su vida al completo. Yuno iba a matar a Yunho, y este no lo sabía. Las lágrimas de Jae empezaron a resbalar por sus mejillas mientras agonizaba por el simple hecho de no poder hacer nada…

Parque cercano a casa de Jae
- Maldita sea… - dijo Yunho mientras esperaba a Yuno que se retrasaba 20 minutos - ¿Dónde coño te has metido? – añadió este desesperado.
- ¡Hey! – dijo Yuno a sus espaldas - ¿Tanta prisa tienes? – añadió al ver a su hermano tan nervioso.
- No es que tenga prisa… es que has llegado tarde… - continuó.
- ¿Preocupado entonces? – dijo sonriente sin poder evitar reir.
- ¿De que te ríes? – añadió.
- No puedo evitarlo… - sonrió – eres tan sumamente bueno que apenas has pensado en lo que en verdad deseaba – dijo sacando de su chaqueta una navaja – hermanito… quiero tu vida… 
- ¡Estás loco! – dijo Yunho perplejo ante aquellas palabras.

Yuno no lo pensó dos veces y se lanzó a por él, haciendo que los papeles que llevaba su hermano en la mano, cayeran al suelo y se llenaran de barro. Intentó hincar la navaja en un costado, pero lo que no sabía Yuno es que su hermano había asistido a clases de artes marciales y aquello era un simple combate mas para él. 

Yunho sonrió al ver la cara de asombro de su hermano, para después hacer un giro con su pierna, atestándole tal patada en la mano que lanzó la navaja volando hacia el suelo. Se avalanzo sobre Yuno al ver que este corria a por el cuchillo, y comenzó a golpearlo en el suelo haciendo que comenzara a sangrar a la vez que este intentaba zafarse de su amarre.

- No… no… - dijo Yuno – no me mates o no descubrirás donde está Jae – añadió este.
- Maldito hijo de puta… - dijo Yunho y comenzó a golpearlo - ¿Dónde lo tienes escondido? – dijo dándole golpes.
- No te… - añadió mientras sintió el puño de Yunho estrellarse contra sus costillas.

Yunho no dejó de golpearlo sobre aquel suelo, pero su hermano, al verlo despistado un momento pensando en Jae, se zafó del agarre y lo tiró al suelo, amarrándolo con las piernas y golpeándolo una tras otra. Provocando que el labio de Yunho comenzara a sangrar, al igual que las cejas que ahora tenía partidas por los puñetazos que estaba recibiendo. Su vista nublada por la sangre de las heridas a penas le dejaba percibir la imagen de su hermano, e incluso sintió desfallecer… pero si lo hacía, perdería su vida, y con ello a Jae, y era lo que mas le dolía. Notó como su hermano se levantaba de aquel suelo, y volvía para ponerle la navaja en el cuello.

- Unas últimas palabras antes de morir… - le dijo Yuno.
- Vete a la mierda – contestó poco después Yunho, tomándolo de la chaqueta y dejándolo en el suelo, para después tomar la navaja en su mano, e hincársela a su hermano en el pecho.
- No… - dijo Yuno al notar como tenía clavado el cuchillo y comenzaba a faltarle el aire -…maldito seas… - añadió terminando se tumbarse en el suelo.
- ¿Dónde tienes a Jae? – añadió Yunho.
- No… - dijo Yuno - …el plan no era asi… - añadió casi sin palabras.
- ¡¿Dónde lo tienes?! – continuó gritándole.
- Está… está a 10 metros de aquí… - añadió este señalando un almacén a lo lejos de la calle.

Yunho se giró en aquel momento hacia donde señalaba, pero su hermano no había acabado ahí. Sacó el cuchillo de su pecho y con la poca fuerza que le quedaba, acuchillo a Yunho por la espalda. El cual soltó un grabe chillido de dolor y se dejó caer en el suelo. 
En aquel momento, pensó en Jae y su pecho comenzó a doler. Se había pasado toda la vida soñando con poder estar a su lado, y el maldito de su hermano se lo había arrebatado todo. Ahora estaba muerto en aquel suelo del parque, pero… el no paraba de sangrar y las fuerzas se le iban.  Pensó en lo que podía hacer, ya que no tenía fuerzas para salir corriendo hacia donde Yuno había metido a Jae, así que tomó su móvil con la mano y marcó el teléfono de urgencias.

- Se…señorita… - añadió Yunho casi sin poder hablar – man…mande una ambulancia a la siguiente dirección… - le dijo Yunho a esta que tomó nota rápidamente – hay un hombre secuestrado en ese almacén y… - tragó saliva – …yo… yo me han acuchillado – continuó – y hay un hombre muerto a mi lado… - añadió mientras se acomodaba un poco – no creo que dure mucho… - añadió y colgó el teléfono.

Yunho miró como del cuerpo de su hermano salía un buen charco de sangre, y en aquel entonces pensó en algo que le dejaría libre de cualquier peso después de muerto. Se arrastró asta el cuerpo de Yuno y cambio la documentación suya por la de su hermano. Eran perfectamente iguales, con el mismo ADN y nadie se daría cuenta. Deseaba ser libre… y también que su hermano pagara después de muerto con el peso de ver a su madre y a toda la familia llorarle, ver como su negocio se hundía… y como la vida que tanto deseaba desaparecía sin poder hacer nada. Poco después de ello… cayó inconsciente sobre el cuerpo ensangrentado de Yuno. 

Jae sin embargo permanecía titiritando en aquel zulo donde lo habían metido. Canturreaba la canción que Yunho le había cantado de pequeño aquel día que ambos se perdieron, y es que… cada rasgo de él… se le quedó marcado en el corazón y en la mente. No podía evitar titiritar de frio, y la respiración se le estaba haciendo pesada, y hasta los ojos le impedían ver todo lo que deseaba. Escuchó pasos en el techo, pero no podía gritar. ¿Sería Yunho? O… no… no podía ser Yuno. Suspiró e intentó levantar la mano para golpear la puerta, pero las fuerzas se lo impedían. Sus ojos comenzaron a pesarle y en aquel mismo instante todo se volvió borroso… 

- ¡Está aquí! – dijo uno de los policías que habían enviado al lugar.
- Sacarlo con cuidado… - añadía uno de los doctores de la ambulancia – Está congelado… - dijo el hombre al ponerle una mano encima, suspiró tapándole con una manta termina – Vamos… reacciona – añadió este poniéndole una mascarilla de oxigeno- ...despierta,vamos - continuó.

Las pulsaciones de Jae aparecieron poco tiempo después, tras varios masajes cardiovasculares por parte de los hombres de urgencias que habían ido a rescatarlo a aquel lugar. Lo subieron a una camilla y lo enviaron al hospital más cercano de forma urgente con signos de hipotermia e indicios de violación clara.

Mientras los servicios de urgencias llegaban donde Jae, una ambulancia llegaba al lugar de la pelea. Los sanitarios salieron corriendo detrás de los policías que habían llegado poco antes. Levantaron el cuerpo de Yunho de encima del de Yuno, y le tomaron el pulso a ambos. Los sanitarios le dieron a la policía la documentación de cada uno.

- Kang Yuno… 26 años… natural de Seul – dijo el hombre que leía en aquel momento - ¿son hermanos? – preguntó el policía.
- Jung Yunho… 26 años… natural de Inchon – añadía el otro policía – Puede ser… pero no tienen el mismo apellido – añadió de nuevo.
- ¡Este vive! – añadió uno de los enfermeros del lugar - ¡Póngale la mascarilla! – añadió – Tenemos que trasladarlo rápidamente al hospital ha perdido mucha sangre… - continuaron subiendo el cuerpo de este a la camilla para meterlo corriendo en la ambulancia y trasladarlo a urgencias.

Pocos minutos después, llegaba la ambulancia tanto de Jae como de Yuno, ambos inconscientes. A Yuno lo trasladaron directamente a quirófanos donde operaron de urgencia el corte profundo que aquella navaja había hecho, además de coser cada uno de los golpes de su cara y colocarle varias escayolas. A Jae simplemente lo trasladaron a una habitación, donde después de lavarlo y vestirlo, le pusieron calmantes y curaron sus heridas.
- ¿Don…donde…estoy? – dijo Jae al abrir sus ojos y ver a las enfermeras asistirlo.
- Está en el hospital… - contestó una de ellas - …todo acabo, así que estese tranquilo… - añadió ella.
- ¿Yunho?¿Donde está Yunho? – preguntó desesperado levantándose de golpe.
- ¡Lleve cuidado señor! – gritó la enfermera al verlo levantarse de la cama 
-       ¿Dónde está él? – continuó preguntarlo.
- Señor… el joven Jung Yunho…- añadió un medico que entraba en la habitación - …nos aviso de donde encontrarlo… - añadió este – sin embargo, cuando llegamos al lugar… el joven había muerto – dijo este haciendo que Jae cayera al suelo.
- No… no puede ser… - dijo mientras las lágrimas salían de sus ojos - ¡No puede ser! – continuó gritando – Yunhie… no puedes dejarme… - continuó tirando en el suelo – no puedes… otra vez no…
- Señor… - dijo una de las enfermeras – es…es mejor que vuelva la cama… - le dijo esta.
- Debe recuperarse… - le dijo el doctor – mañana pasará la policía para tomarle declaración y hacerle unas preguntas… - dijo este – ahora simplemente, descanse…

Jae se tumbó en aquella cama, exhausto. Yunho había muerto… y con él, la esperanza de ser feliz… de hacer realidad el sueño de poder encontrarlo y vivir con el toda su vida. Su hermano lo había matado… Había conseguido lo que quería, arrebatarle su vida por completo. Su corazón dolía tanto, que las lágrimas empezaron a salir… y no paraban de salir. Le habían robado a la persona que mas amaba en el mundo, y no había tenido la oportunidad de decirle cuanto le amaba y cuando le deseaba. Había pasado 15 años deseando que Yunho apareciera por la puerta de su casa y lo sorprendiera. Pero eso no había ocurrido y mucho menos ocurriría ahora después de que Yunho hubiera muerto. 

Esa noche Yuno salió de la operación sin problema alguno. Su herida fue profunda, pero tan solo perforó una arteria y de ahí la perdida de sangre que lo dejó inconsciente. Lo trasladaron a una habitación al otro lado del pasillo en la que se encontraba Jae y en la puerta, dos policías lo custodiaban.


2 comentarios:

  1. que fue O.o ose que? ¬¬ yunho te meterán ala carsel sonso osea jae delcrara en tu contra y tu inconciente hay espero que tengas alguan amrca enquesea que diga que eres yunho o que jae te reconosca alntes de tirarte barro XD por que sino ya fuiste v.v

    iré a leer el siguiente capo

    por cierto vero soy Mai merodi ^^

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  2. es lo mismo que yo pienso, ahora JJ denunciara a Yuno pero no sabe q es Yunho ne verdad y se supone q esta muerto ahora como se librará de eso??????.... pues me tocara seguir leyendo para saber XDD

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