Capitulo 8: Esperanza.
Después de aquella carta que le había escrito y que mas tarde había pasado bajo su puerta, Yunho no podía hacer más que esperar. La esperanza de que ChangMin la leyera, y entendiera como se sentía en aquel momento, le hacía un poco más feliz.
Sabía que no tenía tiempo para esperar. A penas le faltaban 13 días para casarse con HeeNa y después de eso, ya no podría echar marcha a tras. Todo acabaría ahí y tendría que olvidarse de sus sentimientos, de todos los recuerdos que ChangMin y él habían acumulado en todos esos años… pero el que mas le dolía, era el que su corazón guardaba. El amor que sentía por él lo estaba matando por dentro, y no podía aguantarlo mas.
Esa mañana no fue a la oficina de la empresa, donde el padre de HeeNa lo había empleado. Se tomo la libertar de darse un respiro… lo necesitaba, necesitaba ausentarse del mundo odioso que le rodeaba y ser él mismo por un momento. Cogió su coche después de despejarse, y se marchó a la playa. El día había aparecido algo nublado, pero eso le daba lo mismo, quería ver el mar… sentirse libre, y disfrutar de la soledad del lugar.
Salió del coche después de aparcarlo y se quedó mirando el horizonte. El aire hacía que su pelo se despeinara, e incluso podía sentir la humedad del lugar en su piel. Respiraba ajetreado, y es que era la primera vez que se sentía destrozado por dentro… se sentía ahogado, abrumado… imbécil y depresivo… Esa mezcla de adjetivos y muchos más le provocaron un dolor fuerte en el pecho, que le provocó un mar de lágrimas.
A penas recordaba cuando fue la ultima vez que lloro de esa forma. Las lágrimas salían de sus ojos sin parar, y es que nunca había pensado que el destino fuera a ser tan cruel con él. Nunca había soñado con que le pasara esto… todo lo contrario. Había deseado estudiar lo que más le gustaba, trabajar en un lugar que le hiciera feliz… encontrar un hombre que le hiciera ser totalmente él, y amarlo hasta dejarse la piel por él… e incluso, pese a que en su país aquello no se veía muy bien, casarse y poder formar una familia… pero por lo visto, todo ello era mucho querer… y el destino decidió hacerle sufrir por desear imposibles.
- Yeah!!!! Maldita seas!!! – gritó frente a la playa con toda la voz que podía salir en aquel momento - ¿Qué hice yo para que me trates así!!? – le preguntaba al cielo mientras lloraba con agonía – Pensé que tu ayudabas a la gente a ser feliz… pero a mi… - suspiró secándose las lágrimas – a mi simplemente me estar matando por dentro… ¡¡O es que no lo ves!! – añadió - ¡¡Deja de hacerme daño!!¡¡Te odio!! – empezó a decir - ¿No te das cuenta de que le amo? – continuó más tarde diciendo pero a penas le salía la voz – Dios mio… le quiero mas que a mi propia vida… - susurro y cayó de rodillas en aquel momento.
- Per… perdona… ¿estás bien? – dijo un hombre justo tras él.
- ¿Acaso ves que estoy bien? – preguntaba con rudeza contestando a aquel muchacho.
- Lo… lo siento, veo que quieres estar a solas – decía este dando media vuelta y marchándose.
- Espera! – dijo Yunho y al darse la vuelta se topó con la persona que menos esperaba a ver.
- Esto… soy Jaejoong – suspiró el muchacho mostrándole sus respetos - ¿Estás bien…? – preguntó al notar que no se encontraba bien.
- No… - dijo este sonriendo de medio lado – encantado… - dijo estrechando la mano de Jae – mi nombre es… - dijo dudoso de si decirlo o no – mi nombre es Yunho – añadió notando como Jae se sorprendía en aquel momento.
- En…encantado – sonrió levemente - ¿y… qué haces aquí solo? – preguntó curioso.
- Necesitaba desahogarme un poco… - añadió – dentro de unos días me caso… y estoy algo nervioso – continuó.
- Vaya… entiendo – contestó Jae.
- ¿Y tu… qué haces por aquí? – preguntó Yunho.
- Simplemente vine a relajarme – añadió - …últimamente siento que mi mundo se desmorona a cada paso que doy – sonrió - …creo que estoy empezando a sentir algo por alguien… y… - añadía Jae sin saber que el hombre que tenía delante, era el Yunho de ChangMin – y… - suspiró sin poder decir lo que venía.
- Entiendo… - dijo un Yunho mas serio que nunca – si te gusta, debes de decirlo – añadió este - … supongo que si esa persona te quiere o le gustas, te corresponderá sin problema alguno – sonrió pensando en ChangMin y en la carta que le había escrito.
- Si… supongo que si… - sonrió Jae.
- No lo pienses demasiado… y suéltalo – añadió – no seas como yo… - sonrió - …yo perdí a la persona que he querido durante años por culpa de no decirle lo que en verdad sentía… y ahora… - carraspeó – voy a casarme con alguien a quien no amo… - continuó – haz lo que te dije, díselo y que él decida qué hacer…
- Si, supongo que tendré que hacerlo – sonrió – gracias…
- No hay de qué… yo me marcho… - dijo Yunho levantándose de la arena, y marchándose de aquella playa.
- Suerte con la boda! – dijo Jae gritándole y viendo como este levantaba la mano y se metía en el coche.
Jae se quedó mirando como el coche desaparecía por la carretera y levantó de la playa. Había ido allí para intentar encontrar una solución a lo que su corazón estaba sintiendo por ChangMin, y gracias a ese joven… la había encontrado. Metió la mano en su bolsillo y sacó la nota que había encontrado en la mesita de ChangMin y comenzó a leerla… y después de sentirse abrumado por los sentimientos que en esta se expresaban… la plegó y la volvió a guardar.
- Lo siento pero… - suspiró - …ChangMin me gusta mucho… y… - añadió mirando al cielo - …el destino me puso en su camino, y… - añadió sonriente – debo mostrar todo lo que siento… sin tapujos… sin cortarme en nada… simplemente siendo yo… y ya está… - sonrió – aunque, le haya ocultado que Yunho aún le busca…y le quiere… - rio – ahora es mi turno… y ChangMin será mio…
Yunho se metió en el coche maldiciendo en arameo. Acaba de decirle a Jae que le dijera todo lo que sentía a ChangMin… ¿acaso estaba loco? ¿Y si ChangMin ya no le quería?. Dios mio, se había vuelto loco… es mas, era un completo idiota por no haberle dicho a Jae que sabía quien era…
- De verdad Yunho… - susurraba mientras conducía – el único diploma que no te han dado es el de imbécil total – añadió dándole un golpe al manillar del coche – realmente imbécil…
Se quedó pensando en Jae por un momento. Un chico realmente guapo y atractivo, con unos ojos redondos y oscuros… y unos labios… Sonrió al darse cuenta del gusto que ChangMin tenía por los hombres, y no pudo evitar reír. El amor de su vida se había fijado en un bombón, y por mucho odio que le tuviera… lo tenía que reconocer. Además de su físico, por lo poco que podían haber hablado, se había dado cuenta de lo dulce que Jae podía ser… y en parte, aquello le alivió.
Pensó que en el caso de que ChangMin no fuera a buscarlo, Jae sería un buen hombre para este… pero tal como lo pensó, aquel sentimiento desapareció de su mente. La esperanza de que ChangMin fuera a buscarlo, se hizo más fuerte. Sabía y estaba seguro de que ChangMin lo amaba y aquello le hacía aún más fuerte.
Seguramente ChangMin ya habría leído la carta que le había escrito, y estaba pensando en el momento perfecto para aparecer, o también… podría ser que se hubiera enterado de su boda con HeeNa y no se atreviera a interrumpir, ya que él no sabía que todo era un engaño para atraparlo.
- Si… ¿Quién es? – preguntó contestando su móvil que empezaba a sonar.
- Soy HeeNa… ¿Dónde estás? – preguntó ella interesada - ¿has salido del trabajo? – pregunto.
- Hoy no fui – dijo el de forma fría.
- ¿Cómo que no fuiste? – añadió ella histérica - ¡Hoy había una reunión importante y papa te necesitaba allí! – continuó.
- ¿Y? – contestó el – Mira HeeNa, ya te lo dije la otra vez… una cosa es que me vaya a casar contigo, y otra muy distinta, que viva al ritmo de tus teclas – contesto – así que deja al menos que haga lo que yo quiero hacer… y que viva acorde a mis gustos, y no los tuyos…
- ¿Y ahora que te pasa? – añadía ella cabreada - ¿A caso no te deje hacer lo que querías?
- ¿A si? – bufó el - ¿A caso me dejaste libre para poder amar a la persona que amo? – añadió él - ¡¡Yo no te amo a ti, maldita sea!! – continuó - ¿O es que acaso estas mas ciega de lo que yo creo?
- ¡Eres un idiota! – dijo ella – Tan solo te llamaba para decirte que la prueba del traje es esta tarde… - dijo ella y colgó el teléfono.
- Maldita loca… - añadió el acelerando el coche.
Apartamento de ChangMin
- ¿Le llamo o no lo llamo? – añadía ChangMin con el móvil en la mano y el numero de Jae seleccionado – Va, no seas idiota hazlo… - miro fijamente el teléfono y lo marcó.
- ¿ChangMin? – contestó Jae de forma rápida - ¿Ocurre algo?
- E… esto… no, tranquilo… - añadió este – escúchame un momento… - dijo algo nervioso - ¿Tienes algo que hacer?
- Ahora mismo no, ¿por qué? – añadió Jae algo desconcertado.
- Te invito a cenar a mi casa – contestó el – te espero en mi apartamento a las 20, no tardes – añadió y colgó el teléfono.
- ¿Chang….ChangMin? – dijo Jae mirando el teléfono y sin poder evitarlo se puso a reír.
En aquel momento se sintió realmente feliz. No sabía como pedirle a ChangMin que se vieran, y este lo había hecho por él, así que se sintió feliz por ello, ya que por aquel acto, supo que ChangMin también deseaba verlo tanto como él. Cerró los ojos y respiró el aire de la playa, para después levantarse de allí, tomar su coche y marcharse de la playa.





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