EPILOGO
PARTE 2
- Mama… no es para tanto… - sonrió él mientras se miraba al espejo – un traje de novio normal y corriente… - añadió.
- A ver hijo mio… - dijo su madre mirándolo seriamente - ¿Cuándo te darás cuenta de que eres un chico realmente atractivo? – le pregunto.
- Supongo que nunca mama… - dijo este y le dio un beso en la mejilla - ¿De verdad me veo tan bien? – añadió.
- Te ves realmente lindo… - contestó Yunho desde la puerta.
- ¿Se puede saber qué haces aquí? – preguntó Jae mientras con la miraba buscaba algo para taparse.
- ¿Qué ocurre?¿Te avergüenzas de que te vea? – sonrió de forma dulce.
- No es eso… - sonrió Jae - ¿No podías esperar unos minutos a verme? – añadió.
- Tan solo quería decirte algo… - añadió acercándose a su oído - …estoy deseando que acabe el banquete para llevarte a la cama… - dijo para despues darle un beso en la mejilla – te amo… - susurro en sus labios y se marchó.
- …de verdad hijo… - suspiró la madre de Jae – Tu marido está loco… - añadió la mujer.
- Si… - sonrió Jae algo sonrojado por lo que acababa de pasar.
- Bueno, terminemos de arreglarte… - dijo ella - …dentro de una hora ya serás esposo de Yunho… - rio ella - …y debes de estar aún mas lindo para él – añadió.
- ¡Mama! – grito Jae.
- ¿Qué pasa? – sonrió ella - ¿Acaso crees que no sé que esta noche será vuestra primera vez? – añadió sin tapujos.
- …mama por favor… - suspiró Jae mientras arreglaba su pelo.
- Se como te sientes al respecto cielo… y… - sonrió ella – tan solo piensa que es el amor de tu vida… y que por mucho que haya pasado, únicamente el tendrá la posibilidad y la suerte de unirse a tu cuerpo y a tu corazón a la vez…
- Mama te quiero… - dijo Jae entre lagrimas después de escuchar aquellas palabras.
Después de que Yunho y él decidieran casarse, todo había sido frenético. Semanas después de la declaración de Yunho, ya habían comenzado a organizar las cosas. Jae se centró en el lugar para el convite y la ceremonia, ya que pese a que por la iglesia como hubieran deseado no podían hacerlo, todo era meramente judicial… así que tuvo que pedirle al juez que llevaría el enlace, que se trasladara al lugar de la boda. A decir verdad, no fue difícil encontrar el lugar perfecto para el enlace…. Un lago. Sí, Jae estaba empecinado en que su boda debería ser en el lugar que le recordara donde comenzó todo junto a Yunho, así que un lago era perfecto.
Ambos no tenían mucha familia, ya que después de que Yunho fingiera su muerte… todas sus antiguas amistades, incluso su madre y sus tíos habían dado por hecho que estaba muerto, así que simplemente eran algunos amigos de Jae y parientes de este los que acudirían a la boda. Yunho se encargó del banquete… el cual fue organizado cerca del lago, ambientado con flores y velas. Ya que la boda era al atardecer.
- Cariño… ya es la hora – dijo la madre de Jae.
- Lo sé… - dijo este que dio un gran suspiro intentando liberar sus nervios.
- ¿Vamos? – le preguntó ella.
- Si – dijo Jae que la cogió del brazo. Yunho había dispuesto dos carpas, donde Jae y él podían cambiarse de ropa y estar tranquilos antes de la boda.
Yunho mientras tanto, ya estaba junto al juez… esperando a que Jae apareciera por el final del pasillo de pétalos que Jae había organizado. Al principio le pareció algo cursi, pero cuando vio llegar a Jae cogido del brazo de su madre… su corazón empezó a latir tan fuerte que pensó que se le saldría del pecho. Jae no pudo evitar sonreír al ver la expresión de nerviosismo de Yunho. Sabía que ambos estaban igual de nerviosos. Hoy se cumpliría uno de los deseos que tanto había soñado con cumplir.
Cuando llegó al lado de Yunho, este le colocó en la solapa de la chaqueta un pequeño adorno de flores.
- Te ves realmente hermoso… - le susurró Yunho a Jae en el oído.
- …y tu demasiado atractivo – sonrió este de forma inocente.
- Hola a todos – dijo el juez – …hoy estamos aquí para presencial el enlace entre el joven Kim Jaejoong y el joven Kang Yuno – ambos sonrieron al escuchar los nombres – Por la presente, se me da el poder para conceder a ambos el derecho a compartir una vida en conjunto, al igual que tener el derecho de disfrutar de todos los derechos de un matrimonio – añadió él – Por favor… firmar aquí… - dijo el juez cediéndole una pluma a Jaejoong que firmo el consentimiento y después de Jae lo izo Yunho – bien… firmado el consentimiento, lean esto en voz alta – añadió el juez dándole un papel a Yunho.
- Yo Kang Yuno… te tomo por marido, con el fin de compartir mi vida junto a ti… de concederte todo el amor y la felicidad que en mis manos estén, así como la certeza de que estaré junto a ti para lo bueno y para lo malo, hasta que la muerte nos separe – dijo Yunho mirando a Jae fijamente a los ojos mientras le cogía de la mano.
- Yo Kim Jaejoong… te tomo por marido, con el fin de compartir mi vida junto a ti… - hizo una pausa mordiéndose el labio por los nervios - de concederte todo el amor y la felicidad que en mis manos estén – sonrió - así como la certeza de que estaré junto a ti para lo bueno y para lo malo, hasta que la muerte nos separe – terminó diciendo.
- Entonces, por el poder que se me otorga – añadió el juez - os declaro unidos en matrimonio – sonrió el juez – podéis besaros – añadió este.
- Te amo… - le dijo Yunho a Jae y después le beso de la forma más dulce que podía haberlo hecho.
Durante aquel beso, todo el mundo aplaudió… se escucharon incluso silbidos vitoreando a Yunho por aquel beso, mientras que Jae no podía evitar sonreír. Ya estaban unidos en matrimonio, y a partir de ese mismo instante, todo cambió. Jae se dio cuenta de lo importante que era para él estar junto al hombre que ahora mismo lo abrazaba… y de cuanto lo amaba, y deseaba pasar su vida a su lado. Al igual que Yunho, que después de estar a punto de perder al bombón que tenia a su lado, no quería separarse de él ni un solo segundo.
- Vamos… - dijo Yunho empujando a Jae para ir directos a la mesa de los novios
- Si… vamos – sonrió este.
Tras la ceremonia, el convite comenzó como estaba organizado. De primero unos entrantes con algún que otro canapé, y algo fresco. De segundo un coctel, y de tercero, un solomillo… y de postre, una tarta de frutas y nata. Los novios entre plato y plato se acercaban mesa a mesa para ir repartiendo los regalos y recibir los obsequios de estos, además de hacerse fotografías y darse mil besos que los comensales pedían cada segundo.
Una vez acabados los postres, empezó el baile… Jae no tenía idea de que Yunho había decidido eso para culminar el convite, y es que le daba vergüenza bailar delante de todos sus conocidos… pero Yunho lo tomó con la mano, y lo llevó al centro de la zona de baile, para luego tirar de él y acercarlo a su cuerpo, y abrazarlo dejándose llevar por la balada que acababa de comenzar a sonar. Jae simplemente se dejó recostar en su pecho y se dejo llevar por su ahora marido.
- Jae… - le susurró Yunho mientras bailaban.
- …dime – contestó este.
- …has hecho que me convierta en el hombre mas feliz de la tierra – añadió.
- Lo se… - sonrió Jae - ¿por qué no nos vamos ya? – preguntó este a Yunho que lo miró extrañado.
- ¿Ya? – pregunto - ¿A qué tanta prisa…?
- …tengo un regalo para ti… - sonrió de forma inocente Jae – que no puede esperar…
- Está bien… - y en aquel momento la balada acabo y sintieron los aplausos de todos.
- Bueno, mi marido y yo nos marchamos ya – dijo Yunho levantando la voz – espero que hayáis disfrutado de la ceremonia, y por favor, seguir disfrutando… la noche es muy larga – añadió.
- Eso… eso… que la noche es larga! – dijo uno de los conocidos de Jae haciendo saltar las carcajadas de los demás.
- Gracias a todos por asistir – dijo Jae.
Después de ello, Jae y Yunho tomaban rumbo a su ahora piso. Y es que ambos habían decidido vivir en el apartamento que Yunho había organizado para ambos. Ahora ya no incluía sus propias cosas, sino que Jae le había dado también su estilo propio, convirtiendo el piso en un hogar para ambos.





Ohhh ya quiero saber cual es el regalo q l tiene Jae ^^ ...
ResponderEliminarjejuuuuuuung~~~~ hermoso queremos ver tu regalo :O!
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