Capitulo 15
Aquel día… en el que mi alma se separó de mi cuerpo, no pensaba que el destino había podido causarlo… la verdad, aquel día me cabree y la rabia me consumió cuando supe que había muerto… pero hoy por hoy, puedo decir, que el destino… el destino me regalo lo más importante para mí, ahora en mi vida… a ti…
Este maravilloso año que pasamos juntos… todo… lo descubrí junto a ti… El amor… la felicidad… la paz… todo vino de tu mano… de tus besos… de tu cuerpo…
Ahora tan solo quedan horas para marcharme de tu lado… para borrar mi existencia en tu vida… y mi corazón muere lentamente… tan lento que duele… tan lento que me ahoga y asfixia mi alma… que se resiste a volver a su hogar…. El cielo…
Yunho… esperare por ti… siempre…
Siempre seré tuyo… día tras día… vida tras vida…
- Bueno… recordar que cuando lleguéis… puede que todo os sea extraño…
- Si… lo sabemos…
- Bien… y recordar que quizá os sea difícil para ambos vivir como lo hacíais hasta entonces…
- Si… lo tenemos presente…
- Bueno, pues creo que ya lo tenéis todo…
- Si…
- Puedo… ¿puedo preguntar algo?
- Si claro, pregunta…
- ¿Cuánto tiempo…?
- ¿Preguntas por cuanto tiempo estaréis allí…?
- Exacto…
- Hasta que Dios desee traeros de vuelta…
………………………………………………………….
Me recosté a tu lado con el fin de tranquilizar el miedo que le tenía a las tormentas desde bien pequeño… y comencé a acariciar uno de tus brazos… mientras tu respirabas plácidamente. Quizá soñabas con que el mundo se parara en ese mismo momento… al igual que yo soñaba despierto con verte día a día junto a mi… cosa que sabía que no ocurriría… cosa que me mataba segundo a segundo que sabía que no te tendría para mi mañana…
Posé mis labios en tu hombro… dándole un cálido beso, y después acaricie la zona con mi mejilla mientras no quitaba mi mirada de tu expresión… Estoy tan enamorado de ti, Yunho… que de solo pensar no estar contigo… mi corazón se estruja… duele… y siente como se va Hoy no podíamos saber a ciencia cierta… si la noche se había ido, dando paso a una mañana nueva… Las nubes y los rayos, amenazaban el cielo de la ciudad… este estaba tan negro, que daba pánico incluso asomarse a la ventana de aquella habitación que nos refugiaba a ambos entre sus cuatro paredes… Yo… encogido en tu cama, cogiendo mis rodillas… escuchaba como los rayos rompían en el cielo… muerto de miedo… mientras tú descansabas dulcemente sobre las sábanas blancas que resaltaban sobre tu cama.
apagando... como va latiendo lento segundo a segundo… como muere al sentir que te pierde… como duele al sentir que no sentirá el tuyo cerca… y que lo nuestro se acaba… poco a poco… hasta mañana…
Los rayos del sol comenzaban a colarse por la ventana de la habitación… no podía parar de acariciarlo dulcemente… siento como poco a poco se despertaba. Me hacía sentir feliz contemplar como dormía plácidamente… y como soñaba y disfrutaba de cada una de mis caricias…
- Buenos días, amor mío – dijo mirándome con una sonrisa dulce llena de felicidad. La verdad, es que a pesar de que todo se acabaría en poco, hubiera hecho cualquier cosa por poder disfrutar con el cada segundo que el universo nos quisiera brindar para estar a su lado….
- Buenos días... - sonreí mientras no dejaba de acariciar su rostro dulcemente - ¿dormiste bien? - dije mientras me dejaba caer sobre el cojín de la cama mientras le miraba fijamente a los ojos.
- Si , ya sabes que cuando duermo a tu lado todo es perfecto y duermo plácidamente – dijo dedicándome un beso dulce e intenso justo después.
- ...lo sé... - Respondí aquel beso dulcemente apoyé mi cabeza en mi mano mientras lo miraba curioso por no querer perderme ningún gesto de él.
- Sé que lo sabes – Yunho rió un poco después de decirme aquello - y tu ¿has dormido bien? –me pregunto curioso mientras acariciaba mi rostro - Me encanta cuando me miras así ¿lo sabes? – dijo con una sonrisa preciosa en su cara.
- ...pues... no dormí la verdad... - dije titubeando un poco, porque sabía que alguna regañina me llevaba por su parte - ...y si... sé que te gusta... por eso lo hago... - susurre y me acerqué a él abrazándome...
- ¿No dormiste? – me pregunto mientras me daba un beso en el cuello – Cuéntame… ¿Qué ocurre? – dijo casi susurrando mientras me abrazaba fuerte entre sus brazos.
- ...me abruma todo Yunhie... - Sentir como sus brazos me rodeaban hizo que todo lo que me preocupaba se fuera por segundos. Poco después no pude evitarlo y comencé a ponerme algo triste - ...me abruma pensar que no te tendré mañana... – sabía que decir cosas así, le hacía daño… le conocía bien. El solía hacerse el duro y fuerte para que yo no dudara e intentara serlo también, pero sentía como la idea le abrumaba tanto o igual que a mí, al igual que sabía que por ello no me lo decía… así era el…
- Mi amor... no pienses en eso ahora, ahora, estás aquí conmigo, estas entre mis brazos, no te preocupes por nada más – dijo abrazándome aún más fuerte. Y es que no podía evitarlo… sí, estaba con él ahora, pero cada segundo que pasaba… cada instante resonaba en mi cabeza como el tic tac de un reloj…
- …si... - dije mientras me abrazaba a él y ponía mi cabeza en su pecho escuchando como latía su corazón...
- Tan solo... ¿te acuerdas? ¿te acuerdas de lo que me dijiste la primera vez que pude verte, cuando me sentía perdido? – dijo dando un beso dulce sobre mi pelo
- ¿El qué? - le miré fijamente... durante aquel instante le dije tantas cosas - ¿que estaría junto a ti siempre que lo desearas....?... - susurre casi en sus labios debido a la cercanía de mi cuerpo con el suyo
- Sí, pero también me dijiste otra cosa... - dijo mientras me indicaba el camino hacia mi corazón . La idea de perderle, me volvía loco, no sabía que iba hacer, él me había devuelto a la vida que perdí aquel día y ahora que iba a perderle, tan solo quería quédame junto a él, ojala no pudiera irme - Me dijiste, que siempre te tendría aquí, y siempre te tendré, si ahora puedes escuchar mis latidos, están susurrando tu nombre, están recordando la primera vez que hicimos el amor, la primera vez que nos vimos, la primera vez que me cocinaste y siempre mantendrá esos recuerdos, recuerdos que me acompañaran para siempre, por eso, tu siempre estarás aquí... tu alma, junto a la mía... – no pude evitar besarle en ese momento, tan fuerte como nunca lo había hecho, tan solo, quería que me sintiera una vez más como lo había hecho tantas veces, tan solo, quería que se quedara con los mejores recuerdos de mi...
Aquellas palabras hicieron que mi corazón latiera con más fuerza... me aferre a aquel beso como al primero que nos dimos aquel día... en aquella desolada y oscura playa... le iba a echar tanto de menos... que la angustia de perderlo golpeaba mi pecho bien fuerte... y sin poder evitarlo, durante aquel maravilloso beso, las lágrimas brotaron de mis ojos...
- ...lo siento... - dije después de separar nuestros labios - ...siento que el destino sea tan cruel con nosotros... - dije casi con la congoja por las lágrimas y lo mal que me sentía en aquel momento.
- Mi amor, si el destino hubiera sido cruel con nosotros, jamás nos habríamos conocido, yo sé, que este no va a ser el final de nuestra historia – dijo algo pensativo - no sé cómo, pero lo sé, no llores por favor… - No sé cómo lo hacía... que siempre era capaz de calmar mi llanto... fuera como fuera, o tuviera el origen que tuviera... siempre lo hacía.
- ...te amo... te amo tanto mi amor... - le dije mientras las lágrimas salían aun de mis ojos... - ...dime que no tardare en volver a abrazarte... prométeme que lo harás... - le mire con los ojos brillantes y con aquella sensación en el pecho...
- Te lo prometo, y sabes que yo siempre cumplo mis promesas, te prometo por el resto de nuestra vida juntos que volverás a tenerme a tu lado y esta vez, para siempre – dijo mientras me miraba a los ojos como nadie nunca lo había - yo también te amo…





es muy triste x lo q están pasando
ResponderEliminarhabrá alguna solución????