sábado, 15 de diciembre de 2012

I can't say "I LOVE YOU" - CAPITULO 3


CAPITULO 3

Se quedaron unidos por aquel beso durante varios minutos. Aquello los evadió del mundo que les rodeaba, e incluso les trasmitió una energía que ninguno de los dos conocía hasta ese momento. Jaejoong sintió que todo su cuerpo ardía, aunque más lo hacían sus mejillas, las cuales se había tapado con las manos después de que ambos dejaran de besarse.

- Lo- Lo siento… no debí haberlo hecho… - dijo YunHo al ver la cara de sorpresa que tenía su hermano.
- No… No pasa nada… - suspiró Jae algo ajetreado – Cre-Creo que volveré a casa… - sonrió levemente - …se me olvidó que tenía que hacer unas cosas urgentes para clase… - añadió yéndose de allí o mas rápido que podía.
- Pero… Jae! – dijo YunHo elevando la voz mientras le perseguía – No corras! – dijo al ver como Jae salía corriendo – Lleva cuidado o caerás…
- Ash! – fue decir aquello y Jae se tropezó cayendo de boca al suelo.
- Jae estás bien?! – añadió preocupado al ver a su hermano arrodillado en el suelo.
- Duele… - dijo tapándose la barbilla.
- Deja que lo mire… no será nada… - YunHo apartó la mano de Jae, y simplemente se había hecho un raspón – solo te hiciste un raspón… tranquilo – sonrió.
- Yun… - dijo Jae con la cabeza agachada - …hazlo otra vez… - susurro.
- Uhm?
- …el beso… - añadió susurrando - …quiero otro…



YunHo sonrió ante aquella confesión por parte de su hermano. Le era imposible que no se le hiciera la boca agua al ver allí a Jae con sus mejillas sonrojadas, pidiéndole que le besara de nuevo. Tomó su barbilla con una mano, y tras girar de forma suave su cara, le beso sin mas. Jae simplemente se dejó… Sentir los labios de YunHo contra los suyos, le había hecho vibrar como nada en el mundo… y quería comprobar si aquello le ocurría de nuevo si YunHo le besaba, y no solo vibraba… se aceleraba y se ahogaba por que su respiración se aceleraba demasiado.

- Mi Jae… - suspiro YunHo contra los labios de su hermano.
- Yunhie… - susurró Jae aún sin abrir los ojos.
- Dime… - sonrió YunHo aún acariciando las mejillas de Jae con una de las manos.
- …que está pasándonos? – casi exhalo Jae.
- …no lo sé mi Jae… pero… - susurro - …creo que no podré dejar de hacer esto… - añadió.
- Yo-Yo tampoco… - dijo Jae abriendo sus ojos - …no quiero que dejes de hacerlo…
- Si tu no quieres, no lo haré… - sonrió YunHo.

Jae simplemente se quedó mirándolo a los ojos. Los tenía vidriosos y extrañamente, estaba emocionado. Su corazón iba a mil por hora,  y no podía relajarse, y mucho menos si su hermano no dejaba de mirarlo de aquella forma. YunHo le ayudó a levantarse del suelo, y ambos fueron camino a casa. Al final se les había olvidado lo de ir al parque, y como para no hacerlo… Ambos andaban uno junto al otro, sin mediar palabra, y casi sin mirarse. Jae se mordió el labio inferior al sentir la necesidad de tomar de la mano a YunHo, y de que este le volviera a besar… así que aunque le mataba la vergüenza, su mano se dirigió a coger la de YunHo.

YunHo apenas pudo negarse, no quiso ni tampoco podía. Aquello le encantó tanto que incluso sonrió al sentir el tacto suave de la mano de Jae. Tomó la mano de su hermano con fuerza, entrelazando sus dedos, y así continuaron hasta llegar a casa.


Dos días después

YunHo como era de costumbre en él, estaba en su habitación sumergido en internet, buscando unas cuantas cosas que necesitaba para un trabajo de historia en el instituto. Mientras, Jae se había sumergido en la cocina, intentando crear lo que era un pastel de chocolate que había encontrado por la red hará unos días, y con el cual pensaba sorprender a su hermano.

Desde aquellos besos de aquel día, su relación se había hecho mas cercana que los primeros días, y a decir verdad era algo normal. Habían compartido esa sensación del primer beso juntos, y aquello les había marcado tanto, que apenas podían dejar de mirarse o sonreír cuando ambos estaban cerca el uno del otro.

- Marie – dijo Jae probando un poco de la crema de la cual saldría mas tarde el pastel - ¿Crees que está dulce?
- Dejame ver… 

Marie metió un dedo en la mezcla y tras probarla llevándosela a la boda, sonrió sin poder evitarlo. Una de las facetas de Jae, es que era un cocinero excelente. Marie era la cocinera del hogar. Fue contratada por el señor Jung poco despues de que su mujer muriera, ya que él no tenía idea de como cocinar… y mucho menos su hijo. Ahora que Jae estaba con ellos, Marie tenía algún día que otro libre… sobretodo, aquellos en los que Jae preparaba un lindo y suculento manjar. 

- Te saldrá riquísimo… - sonrió ella – pero dime… ¿para quién es?¿para tu padre?
- Oh… si, bueno… y para YunHo también… - añadió el algo dudoso.
- A tu padre le encantará…- añadió ella – aunque creo que a tu hermano no le gusta el chocolate…
- ¿Qué…?

En aquel momento se deprimió. Era verdad que apenas le conocía y en todos esos días no se había parado a preguntarle si le gustaba o no el chocolate. Debía de haberlo echo antes de comenzar a hacer el pastel… ahora ya no había marcha atrás. Puso la mezcla en la tartera y lo metió al horno, para despues irse a la sala de estar, y sentarse apenado y sin ganas de nada.

En aquel momento, su hermano bajaba de su habitación. YunHo que bajaba por las escaleras no pudo evitar sentir el olor a chocolate en toda la casa, y aquello le hizo rugir el estómago. Amaba las tartas de chocolate por encima de cualquier otro dulce del mundo. Su madre, tenía por costumbre hacerle tartas en todos sus cumpleaños, y siempre acababa perdido de chocolate hasta las cejas. Pero lo que YunHo no sabía, es que la tarta del horno que estaba viendo con sus propios ojos, la había hecho Jae… así que se creyó que Marie había sido generosa y la había preparado por él.

- Tengo que darle las gracias cuando la vea… - sonrió.

Pasaron unas cuantas horas y llegó la hora de la cena. Hoy cenarían solos, ya que su padre tenía una cena de negocios así que ambos estaban sentados uno frente al otro, mientras comían el pollo asado que Marie había preparado para cenar esa noche.

- ¿Estaba rico? – preguntó ella mientras recogía los platos de la mesa.
- Si, estaba muy sabroso – añadió Jae – tienes que enseñarme a hacerlo… - sonrió.
- Sin duda Marie es el mejor pollo asado que he comido en casa en toda mi vida… - sonrió YunHo.
- ¿Les saco el postre? – preguntó Marie a Jae.
- Si… sácalo… - dijo algo triste.
- Si, estoy deseando probar tu rica tarta de chocolate Marie… - añadió YunHo.
- ¿Mi tarta? – añadió ella – Yo no la hice… la hizo Jae… ¿acaso os gusta el chocolate?
- ¡¡Adoro el chocolate!! Y mas si es en tartas como esas… - añadió feliz.

Aquello provocó que Jae sonriera tanto, que podía verse en sus ojos lo feliz que era en aquel momento. Había acertado completamente, y YunHo sabía que aquella tarta la había hecho él, así que sería demasiado feliz verlo comer con ganas algo que el mismo había preparado para él. Poco después de aquello, Marie sacó la tarta y repartió varios trozos en un plato.

- Oh Dios… - casi gimió YunHo cuando se metió la primera cuchara en la boca - …esto está demasiado…
- ¿Demasiado qué…? – preguntó Jae asustado.
- Está tan sabroso como tu… - sonrió YunHo poco después de decir aquello.

Las mejillas de Jae se tornaron rosadas de nuevo. Quizá no supieran muy bien, qué les estaba ocurriendo, pero tanto a uno como al otro les encantaba estar así, ser cercanos, e incluso compartir parte de su vida juntos. En aquel momento, no eran conscientes de que el amor estaba creciendo en su interior, quizá por que eran hermanos… o quizá fuera la edad, o simplemente… aún no habían sido capaces de ponerle nombre a lo que ambos estaban sintiendo.

4 comentarios:

  1. QUE BUEN CAPO
    ESTOY AMANDO ESTE FIC
    SE VE QUE VA A ESTAR DEMASIADO BUENO
    GRACIAS
    AMO EL YUNJAE

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  2. así q no saben q se estan enamorando de su hermano???
    como reaccionaran cuando se den cuenta????

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  3. Kyaaaa Yunho devorador de tartas de chocolate t las ama mas si las hace jejung

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  4. Hahahahahaha Yunho y sus comentarios de doble sentido ♥

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